Ganadores y perdedores de la caída de los precios del petróleo

Ganadores y perdedores de la caída de los precios del petróleo
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La reciente y pronunciada caída de los precios del petróleo representa una gran transferencia de riqueza de los productores de petróleo a sus consumidores: aproximadamente 1,5 billones de dólares, o el 2 % del PIB mundial.

Hay dos razones para esperar que esa transferencia tenga un efecto neto positivo en la economía mundial. En primer lugar, los consumidores de petróleo tienen un peso mucho mayor en el PIB mundial que sus productores. En segundo lugar, si la historia reciente sirve de guía, los países importadores de petróleo tienden a gastar una proporción mayor de sus «ganancias inesperadas» que los países exportadores. Por supuesto, algunos países, como Canadá y Estados Unidos, son tanto productores como consumidores de energía.

¿Quiénes se benefician y quiénes salen perjudicados?

Beneficio: una rebaja fiscal equivalente a 80.000 millones de dólares para Estados Unidos.

La caída de los precios del petróleo y de sus derivados (gasolina, diésel, combustible para aviones, fueloil para calefacción, etc.) aumenta el poder adquisitivo de los consumidores y las empresas. Por ejemplo, la caída de aproximadamente 80 centavos por galón en el precio de la gasolina en los surtidores de Estados Unidos en los últimos meses equivale a una rebaja fiscal de 80.000 millones de dólares.

También tiene el beneficio añadido de impulsar la confianza de los consumidores. Las empresas que utilizan mucho petróleo (como las de agricultura y transporte) también verán una reducción significativa de sus costos. El efecto positivo de los precios más bajos del petróleo es mayor en aquellos países (por ejemplo, Estados Unidos) donde tanto los impuestos como los subsidios energéticos son bajos. Allí donde los impuestos al combustible son altos (por ejemplo, Europa) o los subsidios al combustible son generosos (numerosos mercados emergentes), el efecto de una caída del precio del petróleo en los ingresos de consumidores y empresas es proporcionalmente menor.

Aunque los fuertes descensos de los precios del petróleo y de otras materias primas pueden exacerbar las presiones deflacionarias en algunas economías, como China, la eurozona y Japón, también darán a muchos bancos centrales más margen de maniobra, permitiéndoles mantener una política muy expansiva o proporcionar más estímulos.

Perjudicados: los productores de petróleo

Los precios más bajos del petróleo se traducen en menores ingresos para las compañías petroleras y los gobiernos de los países exportadores de petróleo. Irán, Rusia y Venezuela corren un riesgo particular. Los tres países dependen de los altos precios del petróleo para equilibrar sus presupuestos. El llamado punto de equilibrio fiscal de los tres está muy por encima de los precios actuales: más de 100 dólares.

Irán y Venezuela tienen escasas reservas financieras y presupuestos especialmente derrochadores. En el caso de Venezuela, han aumentado los riesgos de un impago soberano. Rusia, por su parte, tiene algo más de margen de maniobra, dadas sus mayores reservas de divisas. Sin embargo, la caída de los precios del petróleo no hace más que agravar los efectos de las sanciones y la fuga de capitales, como demuestra el desplome del rublo en diciembre.

Panorama de los efectos por regiones y economías principales

Como era de esperar, las distintas regiones del mundo sufrirán efectos diferentes debido a la caída de los precios del petróleo. A continuación se indican los aumentos y descensos del crecimiento en 2015, suponiendo que el nivel actual de los precios (entre 60 y 70 dólares para el Brent fechado) se mantenga durante todo el año. Estos efectos se ven matizados por la evolución interna de cada economía (por ejemplo, el debilitamiento de la demanda interna en China debido a la persistente crisis inmobiliaria).

  • América del Norte. Es probable que el crecimiento del PIB real de Estados Unidos aumente entre 0,3 y 0,5 puntos porcentuales, con una contribución considerable del gasto de los consumidores. El efecto será menor (entre 0,2 y 0,3 puntos porcentuales) en Canadá, dado el mayor peso del sector energético. Por otro lado, como México depende del petróleo para un tercio de los ingresos públicos, es probable que el crecimiento disminuya entre 0,2 y 0,4 puntos porcentuales.

  • Europa occidental. El impulso al crecimiento europeo será aproximadamente del mismo orden que el de Estados Unidos (un aumento de alrededor de 0,3 a 0,4 puntos porcentuales). Sin embargo, no todos los países se beneficiarán. En concreto, Noruega, un importante exportador de petróleo, podría registrar una caída del crecimiento del PIB de entre 0,2 y 0,4 puntos porcentuales

  • Europa emergente. Los precios más bajos del petróleo beneficiarán a importantes países de Europa central, como Polonia y Turquía, y añadirán entre 0,5 y 0,7 puntos porcentuales al crecimiento del PIB. Por otro lado, perjudicarán a los principales exportadores de petróleo de la región y probablemente contribuirán a una profunda recesión en Rusia.

  • Asia. El efecto neto en Asia será positivo, pero probablemente pequeño. Tanto China como Japón podrían registrar un aumento de entre 0,2 y 0,3 puntos porcentuales en sus tasas de crecimiento del PIB. El efecto en India e Indonesia (ambos importadores netos de petróleo) será algo mayor, de entre 0,4 y 0,5 puntos. La magnitud dependerá de las medidas que adopten, si acaso, los gobiernos de estas economías respecto de los subsidios al combustible.

  • América Central y del Sur. El efecto de la caída de los precios del petróleo en las economías latinoamericanas será mixto. Los importadores netos de petróleo —como Brasil, Argentina, Chile y los países de América Central— podrían registrar un pequeño impulso al crecimiento de entre 0,2 y 0,3 puntos porcentuales. En el otro extremo, la economía de Venezuela sufrirá una profunda contracción.

  • Oriente Medio y África. Entre los países de la región perjudicados por los precios más bajos del petróleo figuran Kuwait, Irán, Libia, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Angola y Nigeria. El golpe al crecimiento del PIB podría alcanzar entre 1,0 y 1,5 puntos porcentuales. Entre los países que se benefician de los menores costos del petróleo figuran Jordania, Líbano, Marruecos, Túnez, Sudáfrica y Zambia.

Dado que los principales beneficiarios de las recientes caídas del precio del petróleo son las mayores economías del mundo —Estados Unidos, la Unión Europea, China y Japón—, es probable que el efecto neto en el crecimiento mundial sea positivo y se sitúe entre 0,3 y 0,5 puntos porcentuales.

Autor: el Dr. Nariman Behravesh es el economista jefe global de IHS.

Imagen: Un trabajador llena el tanque de un automóvil en una gasolinera de El Cairo, el 12 de marzo de 2013. REUTERS/Mohamed Abd El Ghany.

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