Las tres transiciones de los Balcanes Occidentales

Las tres transiciones de los Balcanes Occidentales
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Las pequeñas economías abiertas de los Balcanes Occidentales* se encuentran en distintas etapas de avance en tres transiciones: la transición a una economía de mercado, la transición a la adhesión a la UE y la transición a la categoría de países de ingresos altos. La primera transición comenzó en la década de 1990 y su culminación definitiva ayudará a impulsar la segunda. El avance en la segunda transición, la integración en la UE, pondrá en marcha el motor de convergencia de la UE, gracias al cual todos los países de Europa salvo dos han alcanzado y mantenido un nivel de ingresos altos. La tercera transición, superar la trampa de los ingresos medios, sigue siendo el desafío de política estratégica a largo plazo más importante para los Balcanes Occidentales. A juzgar por la experiencia pasada de otros países de Europa y Asia Oriental, incluso esa exigente transición podría lograrse en una o dos generaciones.

Figura 1. El crecimiento del PIB real se ha debilitado
(variación porcentual interanual) Figura 2. El avance de las reformas estructurales se ha estancado
(índice de transición del BERD)*

Fuentes: Fuentes nacionales y cálculos y proyecciones del personal del Banco.
ECA = Europa y Asia Central Fuentes:  BERD.  ECA = Europa y Asia Central
Nota: */ Escala de 1 a 4+; cuanto mayor es la cifra, más avanzado es el nivel.

El avance en la primera dimensión de la transición ha sido el más rápido.  El sólido avance de las reformas estructurales, respaldado por la estabilización macroeconómica, ayudó a los Balcanes Occidentales a crecer casi un 5 % anual en promedio durante 2000-2008.  El índice de transición del BERDde la región —una medida del avance de los países en transición hacia una economía de libre mercado— subió de un promedio de 2,3 en 2000 a 3,2 en 2008.  Con la «nueva normalidad» de un crecimiento mundial más lento, inducida por la crisis económica y financiera de 2008-09, llegó a su fin la rápida expansión de los Balcanes Occidentales: desde 2009, la producción ha crecido apenas un 1 % anual en promedio, según el último Informe Económico Regular del Banco Mundial sobre estos países. El empleo cayó drásticamente, se detuvo el avance en la reducción de la pobreza y aumentaron considerablemente los déficits fiscales y la deuda. Al igual que en muchos otros países de Europa y Asia Central, el avance de las reformas estructurales se desaceleró considerablemente: el índice de transición del BERD apenas ha variado en cinco años.  «Estancados en la transición» puede ser una etiqueta llamativa para describir el limitado avance de las reformas estructurales, como sugirió el Informe de transición de 2014 del BERD . Sin embargo, la desaceleración refleja, más adecuadamente, los desafíos que plantea el cambio hacia instituciones más apropiadas para los mayores ingresos per cápita, así como el debilitamiento de la voluntad política de impulsar reformas ante un menor crecimiento y un mayor desempleo.

La segunda transición, hacia la adhesión a la UE, comenzó en este siglo y, a estas alturas, cuatro de los Balcanes Occidentales son países candidatos a la UE, mientras que los dos restantes (Bosnia y Herzegovina y Kosovo) son candidatos potenciales. Solo Montenegro ha iniciado las negociaciones de adhesión y ha cerrado provisionalmente dos de los 35 capítulos. La hoja de ruta para la transición a la UE está clara y ya la han recorrido 13 países de Europa Central y Oriental durante el último cuarto de siglo. Sin embargo, no es menos exigente, dado el considerable ajuste necesario en muchos ámbitos y la determinación de la UE de admitir países solo después de que se aborden de manera decisiva los problemas de gobernanza. Esto requiere, en particular, fortalecer el poder judicial y otras instituciones que ayuden a garantizar condiciones equitativas para todas las empresas y oportunidades reales para todos los ciudadanos. La creación de estas instituciones llevó décadas en Europa Occidental, y eso nos lleva a la tercera transición.

La tercera transición, hacia la categoría de países de ingresos altos, probablemente será la más difícil. Si hay lecciones que extraer de los países que superaron la proverbial «trampa de los ingresos medios», tanto en Europa como en Asia Oriental, es que, si bien prestaron una atención fundamental a las políticas, crearon y consolidaron instituciones con diligencia. Más concretamente, se trata de instituciones que garantizan una acumulación sostenible y de alta calidad de capital físico y humano, y de instituciones que ofrecen a las economías un entorno propicio para pasar de la imitación a la innovación mientras se integran en el ámbito mundial y se vuelven más inclusivas a nivel nacional. En otras palabras, instituciones que permiten que las personas, las empresas y las regiones estén más conectadas y sean más productivas. En el caso de los Balcanes Occidentales, estas lecciones son mucho más claras gracias al proceso de integración en la UE y a la perspectiva de acabar formando parte del motor de convergencia de la UE. Poner ese motor a pleno rendimiento es la oportunidad que los Balcanes Occidentales deben aprovechar. Crear y fortalecer las instituciones necesarias para la acumulación, la integración y la inclusión es la clave para lograrlo.

Este artículo se publicó originalmente en el blog Let’s Talk Development del Banco Mundial. La publicación no implica que el Foro Económico Mundial respalde las opiniones expresadas.

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Autor: El Sr. Ivailo Izvorski es gerente de práctica en el área de Macroeconomía y Gestión Fiscal de la Práctica Global del Banco Mundial.

Imagen: Vista panorámica de Dubrovnik, el destino más popular de Croacia en el Adriático. REUTERS/Nikola Solic.

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