La aparición de la economía de la confianza cero

La aparición de la economía de la confianza cero
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La confianza es uno de los valores más importantes (si no el más importante) que hay que construir, cultivar y mantener en cualquier tipo de relación, ya sea profesional o personal. Es uno de esos valores que, una vez roto, nunca puede repararse por completo. Lamentablemente, desde hace algún tiempo el mundo vive en una “economía de confianza cero”, que no deja de crecer y extenderse por todo el planeta.

Hoy, si se habla con cualquier empresario con mucha experiencia cuya carrera abarca la década de 1980 y anteriores, se oirán varios temas unidos por hilos de confusión, decepción y desaliento. Se escuchan referencias a días en que las cosas eran más fáciles, cuando la gente respetaba y velaba por los intereses de los demás. No es que no hubiera excepciones de traición, corrupción y conflicto, pero no estaban tan extendidas como lo que vemos hoy.

El ambiente general es que ya nadie confía en nadie. En lugar de que nuestros valores sigan las tendencias empresariales de las alianzas, la globalización y los propósitos y metas de alcance mundial, nuestros valores se han replegado hacia el individuo y, en algunos casos, se han olvidado.

Hoy, no solo es posible que las economías de todo el mundo estén en declive, sino que nuestros valores también atraviesan una recesión. Es extremadamente raro encontrar a alguien que no anteponga sus propios intereses personales a cualquier otra cosa o persona. El valor de la confianza ahora llega acompañado de las preguntas: “¿Qué gano yo con ello?” y “¿Qué sacan ellos de ello?”. Es un sistema de pesos y contrapesos.

¿Qué ha pasado con lo que nos enseñaron nuestros padres y escuelas, con pensar primero en los demás, no hacer a otros lo que no nos haríamos a nosotros mismos, con poner en primer lugar a nuestros clientes, empleados y accionistas? ¿Qué ha sido de la confianza que solíamos tener en nuestros líderes para proteger nuestros intereses?

Nuestra confianza se ha hecho añicos por el increíble egoísmo, el egocentrismo y la doble moral que existen hoy; la corrupción, la codicia, las mentiras y la falta de empatía han conducido a la economía de confianza cero.

De todos los valores (quizá con la excepción del respeto, que está muy correlacionado con la confianza), cuando la confianza se rompe, todo lo demás también se desmorona. Esto es peligroso porque, aunque se reconstruya, las grietas, las cicatrices de la experiencia y la permanencia de la memoria nunca se borrarán del todo. Si las empresas, los políticos y las personas se miran unos a otros con desconfianza, duda y escepticismo, ¿cómo vamos a unir fuerzas para construir un mundo mejor para nuestros hijos?

Necesitamos elaborar una estrategia global de confianza e implicar a personas clave capaces de llevarla a cabo. Pero, primero, debemos empezar por nosotros mismos.

Autora: Dina Shoman fue nombrada Joven Líder Global por el Foro Económico Mundial y actualmente forma parte del Consejo de la Agenda Global del WEF sobre Valores. Anteriormente fue vicepresidenta ejecutiva de Marca y miembro del consejo de administración de Arab Bank; y forma parte del consejo de las siguientes ONG: Jordan River Foundation, INJAZ, Business Development Center y Raneen.

@dinashoman

Créditos de las fotos: Reuters Pictures

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