Existe preocupación por que el creciente poder de las grandes empresas exitosas pueda reducir la inversión de capital, debilitar la productividad y disminuir los salarios netos de las personas.
Aunque el creciente poder de mercado de las empresas ha tenido hasta ahora un impacto económico negativo bastante limitado, si no se controla, podría afectar más al crecimiento y a los ingresos de las personas.
Nuestro gráfico de la semana de las Perspectivas de la economía mundial analiza casi 1 millón de empresas de 27 economías avanzadas y de mercados emergentes desde comienzos de los años 2000 y muestra que el margen medio de precio de las empresas —la relación entre el precio de venta de un producto y su coste de producción— ha aumentado moderadamente.

En las economías avanzadas, los márgenes medios aumentaron un 8 por ciento desde 2000, pero menos de un 2 por ciento en las economías emergentes incluidas en el análisis. Este aumento del poder de mercado se ha producido en la mayoría de los sectores, pero ha sido impulsado por una pequeña fracción de empresas.
El gráfico muestra que las empresas con los márgenes más altos, las del 10 por ciento superior, los incrementaron más de un 30 por ciento desde 2000, mientras que los márgenes se han mantenido prácticamente estables en el 90 por ciento restante de las empresas.
En las economías avanzadas, los márgenes medios aumentaron un 8 por ciento desde 2000.
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Estas empresas con márgenes elevados varían en tamaño, pero obtienen mejores resultados que las demás. De media, son alrededor de un 50 por ciento más rentables, más de un 30 por ciento más productivas y utilizan un 30 por ciento más de activos intangibles, como patentes o software, que las demás.
Esto se debe a que, en muchos mercados, el creciente poder de mercado de las empresas más productivas e innovadoras se ha visto favorecido por su mayor capacidad para explotar activos intangibles patentados, los efectos de red (cuando un producto o servicio gana valor adicional a medida que más personas lo utilizan) y las economías de escala (reducción de los costes por unidad a medida que aumenta la producción).
Mantener una competencia de mercado sólida
Los responsables políticos de todo el mundo deben garantizar unas condiciones de competencia equitativas para todas las empresas, incluidas las nuevas. Esto implica reducir las barreras de entrada internas, por ejemplo, disminuyendo las cargas administrativas para las empresas emergentes, y reducir las barreras al comercio y a la inversión extranjera directa, especialmente en servicios.
Esto también implica reforzar algunos aspectos del derecho y las políticas de competencia, como el papel de los exámenes de mercado, reformar el impuesto de sociedades para gravar los rendimientos excedentarios del capital derivados del poder de mercado, y garantizar que los derechos de propiedad intelectual fomenten innovaciones revolucionarias más que incrementales.



