La revolución del ‘crecimiento verde’ de México cobra impulso

La revolución del ‘crecimiento verde’ de México cobra impulso
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Con frecuencia oímos que existe una crisis de liderazgo en lo que respecta a afrontar los desafíos ambientales globales. Los delegados gubernamentales viajan de una reunión multilateral a otra, enfrascados en negociaciones y con la aparentemente imposible tarea de alcanzar un acuerdo aceptado a escala mundial, sin que las empresas participen directamente en el proceso.

Mientras tanto, los efectos del cambio climático —sequías extremas, olas de calor, inundaciones y deterioro de las tierras agrícolas— siguen sintiéndose en todo el mundo.

Sin embargo, hay buenas noticias. La falta de avances en el ámbito político nacional ha catalizado a los líderes empresariales, a los alcaldes de las ciudades y a las economías emergentes para tomar la iniciativa. Ven grandes oportunidades de inversión privada en “apostar por lo verde”.

México es uno de los países más interesantes a seguir. El presidente mexicano, Felipe Calderón, ha afirmado que “la única forma de crecer es crecer en verde”. Desde 2009, año en que México acogió en Cancún las conversaciones sobre cambio climático, el país ha impulsado de forma constante el cambio climático y el crecimiento verde en la agenda internacional, más recientemente en el G20 de 2012.

Los resultados son claros: entre 2006-2011 el sector privado de México invirtió US$5.800 millones en energía limpia, lo que dio lugar a un dinámico mercado de energía eólica. Después, en octubre de 2012, el Senado mexicano puso en vigor la Ley de Cambio Climático, por la que el país se comprometió a reducir un 30 % las emisiones de gases de efecto invernadero para 2020.

Alcanzar este objetivo impulsará enormemente el sector de energías renovables de México, que pasará del 3 % actual de la generación total de energía a un 35 % en 2024.

Pero lograr una transición hacia el crecimiento verde en México no será fácil. Tampoco será barato: el Instituto de Ecología y Cambio Climático calcula que se necesitarán US$76.000 millones de inversión para financiar las nuevas medidas de energía limpia, infraestructura hídrica y resiliencia de la agricultura previstas en la Ley de Cambio Climático.

El gobierno aportará alrededor de un tercio de esta cantidad; los restantes US$50.000 millones deberán proceder de inversores privados. ¿Cómo puede el gobierno mexicano atraer la inversión que se necesita?

Para explorar el apetito de los inversores por la inversión verde, el Foro Económico Mundial y el recién creado Centro Mexicano para el Desarrollo Sostenible organizaron conjuntamente un taller el 11 de octubre en la Ciudad de México. El evento reunió a más de 80 participantes de los sectores bancario, energético, de infraestructura y agroindustrial de México, así como de organismos internacionales de financiación pública y empresas multinacionales.

El objetivo del taller era identificar los retos y oportunidades de inversión privada en cuatro sectores verdes: eficiencia energética; energías renovables; agua e infraestructura; y silvicultura.

Los bancos mexicanos se mostraron muy interesados en conocer más detalles, mientras que organismos públicos de financiación como NAFIN, el banco mexicano de desarrollo, querían saber cómo dirigir la financiación para atraer capital privado.

Una solución innovadora propuesta fue agrupar las compras corporativas de energía renovable para financiar parques solares de escala industrial. Otra idea fue utilizar la contratación pública del gobierno para impulsar un mercado de eficiencia energética en la edificación. El taller propició compromisos de participantes públicos, privados y no gubernamentales para desarrollar soluciones viables en 2013.

Esta iniciativa forma parte de la Green Growth Action Alliance, una coalición de organismos públicos de financiación, bancos privados, multinacionales líderes y ONG, puesta en marcha por líderes empresariales en el G20 de 2012 en Los Cabos. La Alianza, conocida como G2A2, está demostrando un nuevo modelo de acción y ejecución multisectorial frente al cambio climático (véase www.weforum.org/issues/green-growth.)

Autor: Thomas Kerr, director Iniciativas de Cambio Climático y Crecimiento Verde en el Foro Económico Mundial.

Imagen: El fruto de la tóxica planta de jatropha en México podría utilizarse para producir biodiésel para aviones a reacción. Solo un ejemplo de la revolución del “crecimiento verde” de México en acción. REUTERS/Daniel Leclair

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