La presión sobre los presupuestos empieza a hacerse sentir en medio de la agitación, y otras noticias económicas clave que conviene conocer

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  • Este resumen periódico te ofrece noticias y novedades esenciales sobre la economía mundial de la mano del responsable de Crecimiento y Transformación Económicos del Foro Económico Mundial.

  • Principales noticias: el aumento de los tipos de interés y las elevadas presiones del gasto están provocando quebraderos de cabeza fiscales en todo el mundo; los mercados de bonos están cada vez más inquietos; y algunos sectores de la actividad económica empiezan a adaptarse a la nueva «normalidad».

Están surgiendo tensiones fiscales en toda la economía mundial, ya que los ambiciosos planes de endeudamiento de los gobiernos chocan con una resistencia cada vez mayor en los mercados de deuda soberana.

Estados Unidos sigue estando de lleno en el centro de la tormenta que se avecina. El proyecto de ley fiscal del presidente Donald Trump, que actualmente se tramita en el Congreso, extendería los amplios recortes fiscales introducidos en 2017, lo que elevaría los déficits presupuestarios anuales hasta un 6,9 % del PIB, según las estimaciones, y la carga de la deuda a un récord del 125 % del PIB para 2034.

La creciente preocupación por los niveles de deuda no se limita en absoluto a Estados Unidos. El último Informe de seguimiento fiscal del Fondo Monetario Internacional prevé que la deuda pública mundial supere su máximo de la pandemia antes de que termine esta década, en un contexto de elevada incertidumbre política, y rebase el 100 % del PIB. Se espera que la carga de la deuda aumente en un tercio de las economías del mundo antes de que termine este año, incluidas las de Estados Unidos, China y Brasil.

Las economías emergentes y de bajos ingresos están particularmente expuestas. En África, aumentan los pagos de la deuda externa al mismo tiempo que disminuyen las entradas de ayuda. El economista Joseph Stiglitz advirtió que la creciente crisis de la deuda de las economías en desarrollo ahogará inversiones muy necesarias en salud, educación e infraestructura.

También crece la preocupación por la deuda en las economías avanzadas. En la última encuesta del Foro Económico Mundial a economistas jefe, los encuestados expresaron la misma preocupación por la sostenibilidad de la deuda en estos lugares que por la del mundo en desarrollo. Esto supone un cambio notable respecto de las suposiciones anteriores de que las economías avanzadas estaban menos expuestas.

La OCDE ahora prevé que la carga de la deuda de sus miembros, en su mayoría economías avanzadas, aumente hasta un promedio del 114 % del PIB el próximo año. Entre las causas citó el aumento del endeudamiento para financiar el gasto en defensa, apoyar a las poblaciones envejecidas y adaptarse al cambio climático, así como los altos tipos de interés. También señaló que la mayoría de los países están aplazando medidas importantes para reducir la deuda y los déficits.

Los mercados de bonos se resisten

Es probable que las perspectivas fiscales sigan siendo una fuente central de riesgo y reajuste económicos en los próximos meses, sobre todo a medida que los inversores se inquietan cada vez más por la trayectoria de la deuda.

En los últimos meses se ha producido un notable aumento de los rendimientos de los bonos soberanos a medida que los inversores se han retraído de la deuda pública. En la práctica, estos rendimientos miden el riesgo y representan el tipo de interés que los gobiernos deben pagar para endeudarse. Se mueven en sentido inverso a los precios, por lo que las ventas masivas de bonos hacen bajar los precios y subir los rendimientos.

En Estados Unidos, los rendimientos de los bonos del Tesoro a 30 años han superado el 5 % y la calificación de la deuda del país fue rebajada recientemente por Moody’s, una de las mayores agencias de calificación crediticia del mundo. Mientras tanto, cada vez más altos cargos financieros reclaman una rápida rectificación para contener el déficit fiscal.

En Japón, el repunte de los rendimientos de los bonos ha sido especialmente pronunciado. Los rendimientos a 30 años pasaron del 2,3 % al comienzo del año al 3,2 % a finales de mayo. Si se mantiene, podría ser muy perjudicial para un gobierno cuya deuda equivale a alrededor del 250 % del PIB.

Un panorama mundial cambiante

A medida que queda más claro que la elevada incertidumbre mundial ha llegado para quedarse, hay cada vez más indicios de que la actividad económica y comercial se está adaptando.

En África, en parte debido a las crecientes tensiones fiscales, muchos gobiernos están respondiendo al intentar reforzar los vínculos internos y regionales: aceleran la aplicación de un acuerdo continental de libre comercio histórico (AfCFTA), crean cadenas de valor regionales y aprovechan las fuentes locales de capital.

Mientras tanto, en una reciente cumbre ASEAN-CCG-China, países que representan más de una cuarta parte del PIB mundial anunciaron planes para profundizar su integración financiera y económica mediante un mayor comercio en monedas locales, la ampliación del desarrollo de infraestructuras en el marco de la Iniciativa de la Franja y la Ruta de China y una integración financiera regional más rápida.

La tendencia a la experimentación y la adaptación también se observa en la industria manufacturera mundial. El aumento de los aranceles, las tensiones geopolíticas y las interrupciones de las cadenas de suministro están llevando a las empresas a replantearse su presencia mundial, con un cambio de enfoque: del coste a la diversificación, la automatización, la flexibilidad y la regionalización.

Por ahora hay pocas pruebas de la tantas veces anunciada muerte de la globalización. Pero, sin duda, estamos en una era de evolución económica, en la que la actividad mundial encuentra nuevas vías para responder a las cambiantes prioridades nacionales y regionales.

Noticias breves: otras noticias económicas mundiales

  • El Banco Mundial afirmó que ahora prevé que el crecimiento del PIB mundial se debilite hasta el 2,3 % este año, lo que supondría el menor aumento anual desde 2008 (salvo durante periodos de recesión mundial manifiesta).

  • La OCDE rebajó sus propias proyecciones de crecimiento mundial al 2,9 % tanto para 2025 como para 2026, citando el aumento de las barreras comerciales, la incertidumbre política y la persistencia de la inflación. También señaló los crecientes riesgos fiscales y financieros, sobre todo para las economías en desarrollo muy endeudadas.

  • Las Perspectivas económicas de África 2025 recortaron la previsión de crecimiento de África al 3,9 % en 2025 y al 4,0 % en 2026, ya que las perturbaciones comerciales y la menor demanda externa lastran la actividad. Aun así, es probable que 21 economías africanas registren un crecimiento superior al 5 %, lo que pone de relieve la resiliencia regional.

  • Bulgaria adoptará el euro en 2026, tras cumplir objetivos clave de inflación y fiscales. Se espera que la medida refuerce la estabilidad económica y la inversión, aunque también existe el temor a que suban los precios.

  • Por primera vez en 34 años, Alemania ha superado a Japón como el mayor país acreedor del mundo, gracias a un sólido superávit comercial y a los efectos cambiarios.

  • El banco central de India aplicó un recorte de los tipos mayor de lo esperado, al bajar su tipo de referencia al 5,5 % ante la moderación de la inflación y los vientos en contra mundiales.

  • El Banco Central Europeo hizo lo mismo y recortó los tipos de interés en 25 puntos básicos. La inflación se ha moderado y la zona del euro ha ganado resiliencia, afirmó el BCE, pero necesitará toda la que pueda reunir ante el aumento de las tensiones comerciales.

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