En el suelo de la sede bancaria que visitamos en Yangón había montones de efectivo. Un lugar así recordó a mi grupo de expertos en finanzas y banca que toda la economía de Myanmar sigue siendo, en la práctica, una sociedad basada en el efectivo.
La falta de financiación crediticia también es un problema, ya que los bancos solo pueden ofrecer, en el mejor de los casos, préstamos de hasta un año con garantía por el valor del préstamo (lo que limita de hecho el crédito al efectivo o al 50 % del valor en oro depositado en el banco). Este es solo un ejemplo de las estrictas restricciones bancarias del país, que limitan el crecimiento del crédito. Por eso todo el mundo sigue pagando con montones de efectivo.
CB Bank se fundó como banco privado en 1992 y es uno de los más grandes del país, que actualmente cuenta con cuatro bancos estatales y 19 bancos privados. Por el momento no se permite la presencia de bancos extranjeros, pero Myanmar se ha comprometido a permitir que los bancos extranjeros establezcan operaciones de propiedad totalmente suya antes de su integración en la ASEAN en 2015. Ante ello, 17 bancos extranjeros han abierto oficinas de representación locales en el país.
Por otro lado, Myanmar ha dado pequeños pasos para integrarse con el mundo exterior, al intentar establecer un banco central independiente. Sin un sistema crediticio que funcione, el país tiene limitadas sus perspectivas de crecimiento. Una economía basada en el efectivo puede dar lugar a otros problemas relacionados, como fraudes corporativos y una declaración insuficiente de ingresos, que reducen los ingresos fiscales tan necesarios.
La comunidad YGL compartió la visión de que, con su experiencia combinada, podía proponer iniciativas para ayudar al país a avanzar. La microfinanciación podría ser una de las herramientas clave de desarrollo para promover la inclusión financiera y aliviar la pobreza en Myanmar. La comunidad está estudiando esta cuestión.
Autor: Tan Chin Hwee es codirector de Asia-Pacífico de Apollo Global Management y Joven Líder Global en 2012.
Imagen: Trabajadores cuentan billetes de kyat birmanos en Yangón. REUTERS/Soe Zeya Tun

