India tiene una enorme brecha en infraestructuras, pero puede cerrarse mediante la cooperación entre los sectores público y privado, según un cuestionario distribuido a las empresas más destacadas de India activas en el sector de infraestructuras a principios de este año.
Según la encuesta, realizada por el Foro Económico Mundial y la Confederación de la Industria India, no existe un diálogo abierto y continuo suficiente, y se trata de un ámbito que requiere con urgencia atención y acción. Las condiciones actuales para el desarrollo pueden ser difíciles, pero dentro de 10 años la infraestructura india será más extensa y eficiente, según los encuestados del sector privado.
Se considera que las principales limitaciones para el desarrollo de infraestructuras en los próximos tres años serán la corrupción, el riesgo político y regulatorio, el acceso a la financiación y la inestabilidad macroeconómica. Esta última es una preocupación compartida que inquieta a las economías de mercados emergentes.
El riesgo político y regulatorio tiene muchas facetas. Incluye la oposición de las comunidades a una inversión, los cambios en regulaciones específicas de activos y el incumplimiento de las condiciones contractuales. En el caso de India, se percibe como muy probable que la denegación de pagos por parte del gobierno, que contravienen los acuerdos contractuales, influya en las futuras decisiones de inversión. Otra de las limitaciones, el acceso a la financiación, toca la característica central de la infraestructura: su largo periodo de recuperación de la inversión. Afecta a los financiadores e inversores que buscan rendimientos a largo plazo y estables. Sin embargo, tras la crisis financiera mundial, no es fácil obtener préstamos a largo plazo, y India no es una excepción.
Los encuestados consideran que el gobierno no quiere asumir más riesgo en los proyectos de infraestructura financiados por el sector privado, lo que deja expuesto al sector privado. Otros factores que limitan el desarrollo de infraestructuras son los retrasos en las aprobaciones y en los procesos de adquisición de terrenos, que tensionan los procesos de licitación, prolongados y en ocasiones poco transparentes. Los grandes proyectos de carreteras y energía pueden tardar varios meses en adjudicarse y, si los procesos no son lo suficientemente claros e imparciales, los inversores apenas movilizan recursos para presentar ofertas.
Mejor estructura, más inversores
En la mayoría de los países, un problema común que obstaculiza la participación privada en la infraestructura, conocida como asociaciones público-privadas, es la falta de una cartera suficiente de proyectos bancables. Esto se ha observado en India. Dos causas interrelacionadas de ello son la falta de financiación sostenible y no agotable para las primeras fases de estructuración, y la falta de una preparación eficiente de proyectos conforme a estándares. Si se revierten, estas causas pueden aportar más proyectos, y mejor estructurados, para atraer suficientemente a los inversores.
No todo es sombrío, sin embargo: según los encuestados, se pueden tomar ciertas medidas para devolver el sector al buen camino. Las medidas clave incluyen una cooperación y una comunicación más sólidas entre los sectores privado y público, la aplicación de un marco jurídico unificado y la creación de mejores mecanismos de resolución de controversias para las inversiones en infraestructuras. También se propusieron plazos claros y reguladores independientes, altamente cualificados y con visión empresarial. La capacidad institucional puede mejorarse mediante la formación y el empoderamiento de los funcionarios públicos. Esto puede permitir decisiones más rápidas, vitales a la hora de resolver con rapidez los conflictos. Por último, está la insistencia en la transparencia y en el cumplimiento de las normas anticorrupción.
Los desafíos clave mencionados llevan mucho tiempo siendo planteados por inversores internacionales y nacionales. Pero parece que el gobierno de Narendra Modi ya es consciente de las medidas necesarias y ya ha emprendido algunas reformas clave. El año pasado la administración abrió a los inversores extranjeros sectores importantes, como el ferroviario; esto puede permitir más capital y tecnología extranjeros para trenes de alta velocidad y más líneas de cercanías en las ciudades. El gobierno ha creado un Project Monitoring Group (PMG) para hacer seguimiento de los proyectos paralizados y eliminar cuellos de botella. Cualquier proyecto de infraestructuras puede remitirse al grupo para su resolución. El PMG ya ha resuelto con éxito más de 200 de los proyectos que se le han remitido, por un valor de casi el 30 % del valor de todos los proyectos, según el Banco Mundial.
Además, el presupuesto de este año demuestra claramente la intención de solucionar algunos de los problemas. De hecho, mediante el impulso de un mayor gasto público, nuevos fondos para infraestructuras y un proceso de APP más transparente, el gobierno parece comprometido a abordar esos desafíos clave.
Autor: Vangelis Papakonstantinou, Senior Manager, Global Strategic Infrastructure Initiative, Infrastructure & Urban Development Industries, Foro Económico Mundial
Imagen: Trabajadores unen varillas de hierro en la obra de un puente en las afueras de Jammu, el 12 de febrero de 2013. REUTERS/Mukesh Gupta




