¿Cómo se puede impulsar aún más una de las economías de más rápido crecimiento del mundo?
India —calificada por el Fondo Monetario Internacional como un «elefante que empieza a correr»— representa ahora el 15 % del crecimiento mundial, impulsado por las reformas, la inversión extranjera y la fuerte demanda interna. Además, según las estimaciones de HSBC, está a punto de superar a Japón y Alemania para convertirse en la tercera economía más grande del mundo en 2030.
Aun así, el país afronta riesgos derivados de las guerras comerciales internacionales y los altos precios del petróleo. El Informe de Competitividad Global 2018 del Foro Económico Mundial también señala que hay margen para nuevas reformas: aunque India ocupa el puesto 58 de 140 en el índice general, está por detrás de China y Rusia, y cae al puesto 75 en la evaluación de la eficiencia del mercado laboral.

«La economía de India tiene un enorme potencial», Shilan Shah, economista sénior de Capital Economics, declaró al Foro Económico Mundial en una entrevista. «A largo plazo, los desafíos se centran claramente en las reformas; el mercado laboral sigue siendo muy disfuncional y hay pocas pruebas de que el Gobierno quiera abordar el problema».
Medidas en marcha
Para impulsar la economía, el Gobierno de Narendra Modi ya ha reformado la política monetaria, introducido un nuevo código bancario y un impuesto sobre bienes y servicios para reforzar el comercio interno, y tomado medidas para mejorar el clima empresarial.
Una de las medidas más eficaces ha sido introducir un tipo impositivo único para todos los estados de India, creando un mercado interno único, afirmó Shah. Otra medida ha sido la adoptada para restaurar la confianza en el sector bancario. Señaló las rigideces estructurales y la burocracia del mercado laboral como obstáculos clave de cara al futuro.
«India debe reactivar sus esfuerzos de reforma para mantener en marcha el motor del crecimiento y el empleo», afirmó Ranil Salgado, responsable del FMI para India. Una «reforma y simplificación de la complicada maraña de leyes laborales» podría ayudar a impulsar el crecimiento, añadió.
El margen de mejora queda aún más patente al comparar los ingresos per cápita, mucho más bajos —unos 2.000 dólares al año— que los de otras grandes economías emergentes.
En el Informe de Competitividad Global, la corrupción se consideró el principal obstáculo para hacer negocios en India, seguida de las dificultades para acceder a financiación y los altos tipos impositivos. El informe del FMI también lo destaca: cita las complejas regulaciones empresariales, los largos litigios, la corrupción y la burocracia como obstáculos.
Shah dijo al Foro que el Gobierno había logrado «grandes avances» en la lucha contra la corrupción y que esta era una de las reformas que habían ayudado a la economía a crecer «sobre una base más sólida».
Regulaciones obsoletas
Modernizar las leyes laborales sería beneficioso para el futuro, afirmó. El FMI respaldó esta idea al señalar que las regulaciones obsoletas impiden actualmente que las empresas se expandan y pueden empujar la actividad económica hacia los sectores informales y no regulados de la economía.
Además, estas rigideces dificultan la incorporación de las mujeres al mercado laboral, cuya participación se encuentra entre las más bajas de la región. El Índice de Competitividad Global 2017-2018 del Foro situó a India en el puesto 129 de 136 en el subíndice que mide la participación femenina en la fuerza laboral.
A pesar de estos desafíos, India sigue disfrutando de un sólido crecimiento y el banco central del país prevé que el producto interior bruto crecerá un 7,4 % en el ejercicio fiscal que termina en 2019 y un 7,5 % el año siguiente. Capital Economics pronostica que, a más largo plazo, la economía seguirá creciendo un 7,5 % al año si las políticas continúan avanzando en la dirección adecuada.
HSBC estima que la economía del país alcanzará los 5,9 billones de dólares en 2030, y será la tercera más grande del mundo, después de China y Estados Unidos.
«La economía de India tiene un enorme potencial, dado el tamaño de su población y el hecho de que todavía es relativamente pequeña en términos per cápita», declaró al Foro Shah, de Capital Economics. «Ahora empieza a crecer muy rápidamente».



