La fabricación hiperpersonalizada puede impulsar el crecimiento inclusivo: así es cómo

Employee work on the assembly line of the Nissan Micra at the Renault SA car factory in Flins, near Paris, France, February 23, 2017. REUTERS/Benoit Tessier - RTS100EL
Image: REUTERS/Benoit Tessier
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Los avances tecnológicos han propiciado el auge de la automatización y la fabricación «inteligente».

A medida que internet y los servicios digitales impregnan todos los ámbitos de la vida, se observa un claro cambio: de la estandarización mediante la producción en masa a la personalización mediante la automatización y la fabricación inteligente.

Impulsada por los datos, la hiperpersonalización combina la selección de contenidos con la personalización para crear experiencias de usuario adaptadas a los deseos y necesidades de cada cliente.

Los avances en las tecnologías digitales, la inteligencia artificial (IA) y la inteligencia de software permiten a las empresas llevar la personalización al siguiente nivel mediante la creación de productos y servicios muy pertinentes para cada consumidor.

Páncreas artificial

El sistema de dispositivos de páncreas artificial de Medtronic se encuentra actualmente en ensayos clínicos para obtener la aprobación de la FDA.

Este dispositivo incorpora un algoritmo avanzado (la tecnología SmartGuard Hybrid Closed Loop) que controla automáticamente los niveles de glucosa del paciente y administra dosis de insulina adaptadas a cada persona con diabetes.

Nuevas tecnologías disruptivas, como los macrodatos y el análisis predictivo, la computación en la nube, el internet de las cosas, el pensamiento de diseño, las redes sociales y, sí, también la impresión 3D, están transformando la fabricación.

Según McKinsey, la Industria 4.0 «es la confluencia de tendencias y tecnologías» que «promete transformar la manera en que se fabrican las cosas».

Hoy en día, las empresas tienen acceso a grandes cantidades de información de toda la cadena de valor y pueden aprovecharla para crear ofertas únicas, precisas y personalizadas.

El cliente como centro

A medida que las empresas se centran cada vez más en el cliente, este se convierte en el eje en torno al cual se diseñan las operaciones de fabricación.

Tomemos como ejemplo un avión privado.

El fabricante de equipos originales (OEM) fabrica el fuselaje de la aeronave, que es estándar.

Sin embargo, el interior del avión privado se hiperpersonaliza para satisfacer las necesidades del comprador, a cargo de empresas especializadas en el «acabado» de aeronaves.

Por tanto, el acabado es una fase esencial en la fabricación de aeronaves de lujo: se basa en la hiperpersonalización. Las opciones pueden ir desde elegantes salas de juntas hasta teatros de alta tecnología con sistemas de sonido envolvente e incluso accesorios de baño chapados en oro.

Lo positivo de estas nuevas tecnologías disruptivas que impulsan la tendencia a la hiperpersonalización es que permiten acercar la fabricación lo máximo posible al cliente y, así, añadir valor en la misma región, zona geográfica, provincia, ciudad o comunidad que el consumidor.

Crecimiento inclusivo

Así, en entornos hiperpersonalizados, el consumo facilita la producción, o parte de ella, en la misma localidad y permite un crecimiento inclusivo.

Por ejemplo, la predilección por la opulencia o, por el contrario, por el diseño minimalista es propia de una comunidad o región y cambia según la cultura y el idioma, entre otros factores.

Pensemos en el Tesla Model S: un coche eléctrico con 15 piezas móviles. En comparación con un automóvil convencional con motor de combustión interna (y más de diez veces más piezas móviles), el Tesla Model S es muy apto para la hiperpersonalización.

Mientras que los subconjuntos centrales (el tren motriz, el sistema de baterías, etc.) pueden fabricarse y ensamblarse de forma centralizada en una fábrica «inteligente» altamente automatizada, el ensamblaje posterior de los subconjuntos estéticos (interiores, faros, luces traseras, sistemas de entretenimiento, etc.) puede realizarse localmente, teniendo en cuenta las preferencias regionales.

Aunque la hiperpersonalización exige cierta cercanía con el cliente y hacia él, la Industria 4.0 se basa en la automatización y el intercambio de datos en las tecnologías de fabricación, e incluye sistemas ciberfísicos, el internet de las cosas y la computación en la nube.

Fabricación local

Mientras que la Industria 4.0 crea fábricas «inteligentes» con un uso intensivo de activos, la fabricación y el ensamblaje hiperpersonalizados locales y con pocos activos impulsarán el crecimiento inclusivo.

Veamos otro ejemplo dentro de una vivienda.

La mayoría seguimos usando en nuestros refrigeradores la tecnología de compresión de vapor, con dos siglos de antigüedad. Con la llegada de nuevas tecnologías, como la refrigeración termoeléctrica y la magnetocalórica, pronto dispondremos de opciones eficientes desde el punto de vista energético.

Además, el gran volumen de los sistemas de compresión de vapor hacía que el frigorífico incluyera el armario de almacenamiento. Con las nuevas tecnologías, se puede conectar el sistema de refrigeración a un armario personalizado, que puede diseñarse localmente con el aislamiento adecuado.

Refrigeración personalizada

Esto abre una gran variedad de opciones para almacenar alimentos, medicamentos y otros productos que requieren refrigeración. Un médico incluso puede guardar sus vacunas en una pequeña caja refrigerada dentro de un cajón.

Estas mismas tecnologías son importantes para otros sistemas de calefacción, ventilación y aire acondicionado (HVAC), tanto en el ámbito de consumo como en el industrial.

La fabricación hiperpersonalizada y la Industria 4.0 tienen implicaciones interesantes para el crecimiento inclusivo.

Las empresas que triunfen serán aquellas capaces de estrechar su relación con los clientes y responder de inmediato a sus requisitos.

La hiperpersonalización permite a la Industria 4.0 escuchar a los consumidores mediante el análisis de información de dominio público y, después, crear productos muy adaptados a sus requisitos y necesidades.

Un ejemplo sería el de un fabricante de prendas de vestir que analiza en las redes sociales los gustos y aversiones de un grupo concreto para determinar qué diseños funcionarán para ese grupo en el futuro.

Consumidores exigentes

Las prendas grises pueden fabricarse en serie, mientras que la impresión de colores, diseños, etc., puede hiperpersonalizarse para responder a las necesidades de cada persona o comunidad.

Gracias a las exigencias de los consumidores más selectivos, que buscan experiencias hiperpersonalizadas, los fabricantes que trabajan con la Industria 4.0 deben entender que, ahora más que nunca, la excelencia operativa va mucho más allá de la fabricación de productos.

Con los clientes en el centro, la fabricación hiperpersonalizada facilitará la incorporación local de elementos adicionales que refuercen la fidelidad a la marca y, al mismo tiempo, promuevan el crecimiento inclusivo en el país o la región del consumidor.

Esto es especialmente relevante para los mercados emergentes, ya que permitirá a las empresas locales formar parte de una cadena de valor global de alta tecnología, impulsando así su competitividad y la economía nacional en su conjunto.

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