Reducir el desperdicio de alimentos por parte de los consumidores podría ahorrar a la economía mundial hasta 300.000 millones de dólares anuales para 2030, ya que un tercio de todos los alimentos producidos en el mundo termina desechándose, afirmó el jueves un grupo de investigación.
A escala mundial, los alimentos que desperdician los consumidores tienen un valor de 400.000 millones de dólares al año, cifra que podría aumentar a 600.000 millones en la próxima década a medida que se expanda la clase media derrochadora en los países en desarrollo, afirmó el grupo.
Reducir entre un 20 y un 50 por ciento la cantidad de alimentos que desechan los consumidores podría generar ahorros de entre 120.000 y 300.000 millones de dólares anuales para 2030, según el informe elaborado para la Comisión Global sobre la Economía y el Clima, un grupo internacional presidido por el expresidente mexicano Felipe Calderón.
En los países en desarrollo, el desperdicio de alimentos se debe principalmente a la insuficiencia de equipos de refrigeración y a las deficientes conexiones de transporte con los mercados y las plantas de procesamiento.
«Menos desperdicio de alimentos significa mayor eficiencia, más productividad y ahorros directos para los consumidores», afirmó en un comunicado Helen Mountford, directora del Programa Global de New Climate Economy, un proyecto de la Comisión Global.
«También significa que habrá más alimentos disponibles para alimentar a los 805 millones de personas que, según las estimaciones, se acuestan con hambre cada día».
El Programa de Acción sobre Residuos y Recursos (WRAP), con sede en el Reino Unido, que elaboró el informe para la Comisión Global, colabora con organismos de la ONU, entre ellos la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, para ofrecer a los consumidores herramientas que les ayuden a prevenir el desperdicio.
En el Reino Unido, un programa para mejorar la eficiencia —la campaña Love Food Hate Waste— ayudó a los hogares a reducir el desperdicio de alimentos un 21 por ciento entre 2007 y 2012, con un ahorro total de 13.000 millones de libras (20.100 millones de dólares), según el informe de WRAP.
En los países en desarrollo, se podría eliminar alrededor del 25 por ciento del desperdicio de alimentos con mejores equipos de refrigeración, afirmó WRAP.
En los países desarrollados, los consumidores son responsables de la mayoría de los alimentos desechados, a menudo por comprar demasiado en el supermercado o cocinar en exceso; en cambio, la mayor parte del desperdicio en los países en desarrollo se produce antes de que los alimentos lleguen a los consumidores.
Además de mejorar la eficiencia económica, reducir el desperdicio tiene importantes repercusiones para el medio ambiente.
Según el informe, se estima que el 7 por ciento de todas las emisiones de gases de efecto invernadero —el equivalente a 3.300 millones de toneladas de dióxido de carbono— se debe al desperdicio de alimentos.
Este artículo se publica en colaboración con Thomson Reuters Foundation trust.org. La publicación no implica que el Foro Económico Mundial respalde estas opiniones.
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Autor: Chris Arsenault cubre la seguridad alimentaria mundial y la política agrícola para Thomson Reuters Foundation desde Roma.
Imagen: Manzanas expuestas en una carretilla. REUTERS/Franciszek Mazur/Agencja Gazeta.


