Este artículo se publicó originalmente en el blog «End Poverty in South Asia» del Banco Mundial. La publicación no implica que el Foro Económico Mundial respalde las opiniones expresadas.
Asia del Sur puede ahora cosechar los beneficios de una mayor integración regional que disfrutó en otro tiempo, antes de su división en varios países. Pero, primero, la región debe derribar las barreras que obstaculizan su comercio intrarregional.
En 2010, la 16.ª Cumbre de la Asociación del Sur de Asia para la Cooperación Regional (SAARC) en Thimphu pidió una mayor integración regional para convertir el periodo 2010-2020 en la «década de la conectividad intrarregional».
En una línea similar, el South Asia Economic Conclave 2015 destacó que el comercio intrarregional podría alcanzar potencialmente el 25 por ciento del comercio total realizado por los países de Asia del Sur. Actualmente, esta cifra se ha estancado en un bajo 5 por ciento.
En este contexto, el desarrollo de las vías navegables interiores debería convertirse en una prioridad para la región.
La India cuenta con 15 000 kilómetros de vías navegables interiores. Sin embargo, estas representan un escaso 3 por ciento del transporte total del país. En China, esta cifra asciende al 47 por ciento.
El comercio a lo largo de las riberas debe revitalizarse para garantizar que las poblaciones locales se conviertan en partes interesadas importantes en el mantenimiento de la salud del ecosistema fluvial. El uso de las vías navegables reduce considerablemente el coste del transporte y frena las emisiones de carbono (las estimaciones sugieren hasta un 80 %). Países como Bangladés, Nepal y Bután pueden ser socios naturales de la India para hacer de este empeño un éxito.
En cuanto a la conectividad vial, es necesario un enfoque multidimensional. Deben reforzarse las carreteras intrarregionales de buena calidad, los puestos de control integrados y modernos con tecnologías de la información, la infraestructura de manipulación y almacenamiento de carga, y las instalaciones para conductores y personal relacionado.El acuerdo de Bangladés, Bután, India y Nepal (BBIN) Motor Vehicle Agreement tiene por objeto garantizar el desplazamiento sin trabas de personas y bienes a través de las fronteras. Con el tiempo, podrá ampliarse para incluir a otros países de Asia del Sur. Esto reducirá significativamente los costes en que incurre el sector logístico. La apertura de más mercados fronterizos (haats) beneficiará a las pequeñas y medianas industrias de estas regiones.
El Banco Mundial estudia actualmente los haats ya en funcionamiento a lo largo de la frontera entre la India y Bangladés para explorar opciones que permitan ampliar estas actividades.
Puede establecerse un regulador logístico que dé servicio a todos los países de Asia del Sur, con la ayuda de los gobiernos y las cámaras de comercio, para verificar los envíos comerciales. Ello generará confianza en la comunidad comercial y ayudará a abordar problemas como los elevados costes de los seguros relacionados con el comercio, la clasificación incoherente de las mercancías entre países, la resolución de controversias y las barreras arancelarias.
Este blog forma parte de la serie South Asia Youth Voices sobre integración regional. Las opiniones expresadas son las de los autores.
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Autor: Prasad Thakur es secretario del Forum for Industry Interaction y miembro del Consejo de Asuntos Estudiantiles del Indian Institute of Management Ahmedabad. Piyush Bagaria es coordinador del Comité de Colocación de Estudiantes del Indian Institute of Management Ahmedabad.
Imagen: Tráfico en Nueva Delhi, octubre de 2014. REUTERS.


