Tras una jornada de debates sobre cómo ampliar la escala de las innovaciones de las empresas sociales para mejorar los resultados sanitarios, celebrada el 8 de junio en un evento organizado por los Laboratorios de Innovación y la Práctica Mundial de Salud del Grupo del Banco Mundial (GBM), surgió un mensaje claro: para llegar a quienes viven en la última milla se requiere diálogo y colaboración entre el sector público y el privado, así como cooperación entre el sector público, el sector privado y organizaciones multilaterales como el GBM.
Un ejemplo destacado de esta necesidad es el programa de clínica sanitaria por teléfono móvil desarrollado por VillageReach, una empresa social que trabaja para garantizar el acceso a una atención sanitaria de calidad a comunidades desatendidas mediante un enfoque integrado.
Desarrollada en colaboración con Concern Worldwide, Chiptala Cha Pa Foni (CCPF o Centro de Salud por Teléfono) es la innovación de mHealth de VillageReach diseñada para aumentar el acceso a información, asesoramiento y atención oportunos y adecuados en materia de salud materna, neonatal e infantil en Malaui. Su modelo se compone de dos partes: 1) una línea gratuita de atención telefónica a la que la gente puede llamar, y 2) un servicio personalizado de mensajería móvil que ofrece consejos y recordatorios. Dada su sencillez, pero también su capacidad para llegar a quienes viven en la última milla, esta solución avanza con rapidez. Con la escala actual, CCPF llega a 300.000 mujeres mediante la realización de 1.000 llamadas y el envío de 3.000 mensajes SMS al mes.
Dada la escala y la clara oportunidad de impacto nacional, el Ministerio de Salud de Malaui respaldó CCPF; sin embargo, como muchos países en desarrollo, no disponía de fondos suficientes para implementar el programa a nivel nacional. VillageReach vio una oportunidad para que un proveedor privado, Airtel, interviniera y aportara la tecnología y la financiación necesarias para ofrecer la solución de la empresa social mediante un servicio de tarifa cero. Gracias a la colaboración entre la empresa social, un proveedor privado de telecomunicaciones y el Ministerio de Salud, se pudieron compartir costes, conocimientos e innovación, y quienes viven en pobreza extrema pudieron recibir información que salva vidas sobre los servicios sanitarios.
Sin embargo, la realidad es que no todas las empresas sociales tienen la suerte de que todo encaje de esta manera. Además de unos elevados estándares de prueba de eficacia y rentabilidad, la adopción de nuevas innovaciones y tecnologías requiere un respaldo considerable por parte de los gobiernos, que también deben dedicar tiempo y recursos a la formación y el desarrollo de capacidades de sus funcionarios. Cambiar los sistemas de prestación de servicios públicos exige un fuerte compromiso de liderazgo por parte del gobierno y la disposición de los empleados públicos a adaptarse y adoptar nuevas prácticas.
Dicho esto, el GBM se encuentra en una posición única para facilitar relaciones de colaboración entre los gobiernos y las empresas sociales. Dada la experiencia de la institución en el trabajo con gobiernos, el GBM puede asegurar que las soluciones funcionen de manera constructiva con los modelos preexistentes y aclarar la distinción entre financiamiento, prestación de servicios y regulación. Será importante determinar qué operaciones e instrumentos del GBM pueden diseñarse, ejecutarse y utilizarse para respaldar el vínculo entre los responsables de políticas y los proveedores privados.
La historia de VillageReach al tender puentes entre las necesidades del Ministerio de Salud y la colaboración con Airtel sirve de ejemplo destacado para otras empresas sociales que puedan tener dificultades para involucrar a los responsables de políticas a fin de ampliar sus soluciones. El camino hacia la escala no está exento de desafíos ni tiene una solución única para todos los casos, pero mediante el esfuerzo colectivo de gobiernos, empresas sociales y facilitadores podemos crear un entorno que favorezca los tipos de soluciones más eficaces para mejorar los resultados sanitarios de quienes viven en la última milla.
Village Reach es una empresa social cuya misión es salvar vidas y mejorar el bienestar en los países en desarrollo, aumentando el acceso a la atención sanitaria en la última milla y cubriendo las carencias de la infraestructura básica de apoyo, especialmente en comunidades rurales remotas y desatendidas. VillageReach recibió el premio Development Marketplace en 2003 y también participó en el Development Marketplace Investment Platform program con su programa de vacunación en Mozambique.
Elaine Tinsley es responsable de operaciones de Social Enterprise Innovations, y dirige el trabajo en la Social Enterprise Knoweldge Base. La Base de Conocimiento ofrece a los usuarios una amplia gama de modelos innovadores de prestación de servicios para aplicarlos a las operaciones e investigaciones del GBM. Además, el programa ofrece un diagnóstico del ecosistema para comprender mejor las limitaciones del sector y las políticas que podrían ser necesarias para mejorar su potencial y la prestación de servicios.
Este artículo se publicó originalmente en The World Bank’s Development Marketplace Blog. La publicación no implica el respaldo de las opiniones por parte del Foro Económico Mundial.
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Autora: Elaine Tinsley es responsable de operaciones de Social Enterprise Innovations y dirige el trabajo en la Social Enterprise Knoweldge Base.
Imagen: Una niña vende manzanas al borde de la carretera mientras espera a los clientes. REUTERS/Finbarr O’Reilly.

