El desarrollo se ha transformado en las últimas décadas. Y está claro que, si queremos resultados aún más eficaces, debemos mirar con nuevos ojos los desafíos de larga data.
También debemos trabajar con nuevos socios que puedan impulsar enfoques diferentes y combinar recursos y conocimientos para generar nuevas soluciones. La combinación de la experiencia y los conocimientos sobre desarrollo de la sociedad civil con la innovación del sector privado tiene un gran potencial para el futuro del desarrollo.
El primer ministro de Canadá, Stephen Harper, instó por primera vez a los líderes mundiales a dar prioridad al bienestar de las madres y los niños en el desarrollo, en la Cumbre del G-8 celebrada en Muskoka en 2010. La Iniciativa de Muskoka obtuvo apoyo mundial y recaudó 7.300 millones de dólares de gobiernos y socios internacionales. Demasiadas mujeres y niños siguen muriendo por causas prevenibles. Por eso nuestro gobierno prometió 3.500 millones de dólares adicionales en la cumbre Saving Every Woman Every Child celebrada en Toronto el pasado mes de mayo. Además, en reconocimiento de la prioridad que Canadá concede a la inmunización como componente clave de la salud materna, neonatal e infantil, asistiré a la Conferencia de Reposición de Fondos de GAVI en Berlín, organizada por el Gobierno de Alemania del 26 al 27 de enero. En Berlín, tengo la intención de reiterar el compromiso de Canadá con una reposición completa de los fondos de GAVI para avanzar en el objetivo colectivo mundial de reducir las muertes maternas e infantiles.
Y, sin embargo, para ampliar plenamente las estrategias de salud en aproximadamente 70 países con las tasas más altas de mortalidad materna e infantil, se necesitan 30.000 millones de dólares estadounidenses adicionales al año. Está claro que las formas tradicionales de financiar el desarrollo no bastarán, y los países donantes no podrán alcanzar los objetivos que nos hemos fijado sin ampliar las fuentes de financiación. Las estadísticas financieras lo demuestran. La inversión extranjera directa en el mundo en desarrollo supera ahora la ayuda en una proporción de cinco a uno. Y las remesas triplican el tamaño de la asistencia oficial para el desarrollo (AOD). Debemos explorar nuestras opciones para aprovechar y facilitar de la mejor manera estas relaciones de financiación para el desarrollo.
Como ministro de Desarrollo Internacional de Canadá, quiero que Canadá sea un líder mundial en la aplicación de enfoques más innovadores para financiar el desarrollo en todos sus ámbitos, incluida la salud mundial. La AOD sigue siendo un componente fundamental de la reducción de la pobreza, pero el sector privado cuenta con recursos, conocimientos especializados e innovación para crear productos, servicios y tecnologías nuevos y más eficaces que mejoren la salud a menor costo. Sin embargo, los agentes privados no son expertos en desarrollo. Ahí es donde los gobiernos locales, la sociedad civil y los donantes pueden desempeñar un papel catalizador. Ellos tienen los conocimientos especializados en desarrollo que necesita el sector privado.
A lo largo de los años, Canadá ha aprendido mucho sobre cómo aprovechar la financiación del sector privado para hacer frente a los desafíos del desarrollo mundial, especialmente en el ámbito de la salud mundial. Empezamos con una alianza de gran éxito entre el sector público, el sector privado y la sociedad civil: la Alianza del Zinc para la Salud Infantil. Esta alianza reúne a la empresa minera canadiense Teck Resources, el Gobierno de Canadá y la Iniciativa de Micronutrientes, una organización mundial que aborda la desnutrición. En conjunto, estos socios trabajan para garantizar que haya suplementos de zinc y sales de rehidratación oral disponibles para tratar la diarrea, una de las causas más comunes de muerte infantil en los países en desarrollo. Me enorgulleció anunciar, junto al primer ministro de Canadá y al margen de la Cumbre de la Francofonía en Dakar, una contribución de 150 millones de dólares durante cinco años para apoyar las intervenciones nutricionales basadas en evidencia de la Iniciativa de Micronutrientes.
Canadá también se enorgullece de apoyar la Plataforma Empresarial para la Investigación sobre Nutrición, organizada por la Alianza Mundial para una Nutrición Mejorada. Esta plataforma, lanzada en 2013, conecta a expertos del sector público y del ámbito académico con empresas multinacionales líderes como PepsiCo. Las partes interesadas cofinancian proyectos de investigación concebidos para impulsar el desarrollo de nuevos productos y servicios basados en el mercado que mejoren los resultados nutricionales en países de ingresos bajos y medianos. Confío en que esta plataforma alentará nuevas inversiones del sector privado en investigación y desarrollo de productos relacionados con la nutrición.
De hecho, existen numerosas oportunidades para que inversores, intermediarios y empresas se unan en torno a acciones significativas en materia de seguridad sanitaria mundial. El Fondo de Inversión en Salud Mundial es un excelente ejemplo de una alianza de financiación combinada público-privada que aborda desafíos de salud. Está diseñado para financiar el desarrollo de medicamentos, vacunas, diagnósticos y otras intervenciones contra enfermedades que afectan de manera desproporcionada a los países de bajos ingresos. La Fundación Bill y Melinda Gates y la Agencia Sueca de Cooperación Internacional para el Desarrollo (SIDA) ofrecen protección frente a pérdidas. Grand Challenges Canada aporta una subvención reembolsable de 10 millones de dólares. Y empresas farmacéuticas como Pfizer realizan inversiones. JP Morgan desempeña tres funciones: agente estructurador, agente colocador e inversor.
El mundo sigue enfrentándose a desafíos imprevistos; siempre habrá factores inesperados en los esfuerzos mundiales por reducir la pobreza. Pero, como muestran estos ejemplos, cuando combinamos el sector privado y la asistencia oficial para el desarrollo, podemos acelerar considerablemente los avances en materia de desarrollo.
Las alianzas público-privadas como estas, junto con el potencial de la financiación combinada, abren la puerta a diversificar la financiación de las iniciativas de desarrollo. Ha llegado el momento de poner a prueba y ampliar las innovaciones financieras y otras alianzas de financiación combinada para avanzar aún más en la reducción de la pobreza. La Iniciativa de Rediseño de la Financiación para el Desarrollo del Foro Económico Mundial/Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos aborda este desafío. Bajo la dirección de un Grupo Directivo que presido, ya está reuniendo a actores del desarrollo y la filantropía con instituciones e intermediarios financieros, inversores institucionales y organizaciones empresariales en torno a modelos sostenibles y escalables que generen rendimientos ajustados al riesgo y aceleren el progreso económico. En 2015, presentaremos soluciones concretas en la Reunión Anual del Foro Económico Mundial en Davos, en enero; en la Cumbre del Foro Económico Mundial sobre África, en Ciudad del Cabo, en junio; y, por último, en la Tercera Conferencia Internacional sobre la Financiación para el Desarrollo, en Addis Abeba, en julio.
Autor: Christian Paradis, ministro de Desarrollo Internacional y ministro responsable de la Francofonía de Canadá
Imagen: Un hospital de maternidad en Abiyán. REUTERS/Luc Gnago



