¿Qué tienen en común Benín, Níger, Guinea-Bisáu, Togo y Malí? Además de ser miembros de la Unión Económica y Monetaria de África Occidental (UEMOA), integrada por ocho países, comparten la condición de países de bajos ingresos, con enormes necesidades de infraestructura y desafíos de financiación.
Además, han decidido que una forma de afrontar estos desafíos y sostener su crecimiento económico es promover las asociaciones público-privadas (APP) mediante un marco y una estrategia regionales. Esta iniciativa cuenta con el respaldo de la Public-Private Infrastructure Advisory Facility (PPIAF) del Banco Mundial, y de la Agencia Francesa de Desarrollo (AFD) y Expertise France, por el lado de la cooperación francesa.
Por ello, los días 2 y 3 de julio, en pleno calor sofocante en los frondosos suburbios de Uagadugú, capital de Burkina Faso, que también alberga la sede de la UEMOA, unos 20 expertos y responsables de la toma de decisiones asistieron a un seminario de dos días para debatir el marco y la estrategia. Además de PPIAF y la AFD, entre los participantes regionales figuraron representantes de la Comisión de la UEMOA, la unidad regional de APP del Banco de Desarrollo de África Occidental (BOAD), el Banco Africano de Desarrollo (BAfD), el African Legal Support Facility (ALSF), la Organización para la Armonización del Derecho Mercantil en África (OHADA) y el Banco Central de los Estados de África Occidental (BCEAO).
Los temas abordados incluyeron la necesidad de:
Definir el alcance y las principales características del futuro marco jurídico de las APP (como la tipología de las APP y la inclusión o exclusión de determinados sectores o actores públicos);
Determinar el marco institucional general, en particular mediante la creación de una unidad regional central de APP con el BOAD, acordar sus misiones a nivel regional y nacional, y gestionar los conflictos de interés; y
Esbozar los tipos de procesos de contratación que deben seguirse (por ejemplo, el proceso de licitación en dos etapas o el “diálogo competitivo”) y cómo gestionar la contratación de propuestas no solicitadas.
La integración y la armonización regionales no son fáciles de lograr, ni siquiera dentro de una misma zona económica y monetaria (véase, por ejemplo, los desafíos actuales en la eurozona), y las economías más avanzadas, como Costa de Marfil o Senegal, podrían tener puntos de vista y expectativas distintos a los de otros países miembros. Pero es el único camino para que economías relativamente pequeñas, en su mayoría sin salida al mar, puedan aspirar a atraer un interés y unos flujos de inversión internacionales significativos.
La integración regional es también una de las prioridades temáticas de PPIAF, tal como se recoge en nuestra estrategia de 2014. Pese a las limitaciones actuales, como una directiva de concesiones de 2004 vigente , que hasta la fecha apenas ha tenido impacto en la región, y a los retos futuros, la UEMOA sigue pareciendo estar por delante de iniciativas similares de otras agrupaciones regionales de África Occidental. Por ello, la hoja de ruta validada en julio en la UEMOA podría ampliarse o replicarse en una fase posterior a nivel de la CEDEAO… lo que convierte el programa actual en uno especialmente interesante de seguir.
PPIAF ya utiliza parte de los primeros comentarios recibidos en esta actividad para orientar el diseño y la ejecución de otros proyectos de asistencia técnica en distintos contextos regionales (como nuestra iniciativa para el Caribe).
Este artículo se publicó originalmente en The World Bank’s PPP Blog. La publicación no implica que el Foro Económico Mundial respalde las opiniones expresadas.
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Autor: François Bergere es responsable del programa de la Public Private Infrastructure Advisory Facility (PPIAF).
Imagen: Un pescador bozo lanza su red desde una piragua frente al pueblo de Saaya, en el delta interior del río Níger. REUTERS/Florin Iorganda.

