En Etiopía, registrar un nombre comercial —requisito previo para iniciar un negocio— había sido durante mucho tiempo uno de los trámites más engorrosos para poner en marcha una nueva empresa. Era necesario acudir con frecuencia al Ministerio de Comercio con varios nombres comerciales posibles, que en la mayoría de los casos se rechazaban sistemáticamente sin una razón clara. En un caso documentado, un solicitante tuvo que presentar ochenta nombres diferentes antes de que se le concediera un nombre comercial registrado legalmente. La cantidad desmesurada de tiempo que podía llevar el proceso había provocado una gran protesta pública.
Afortunadamente, las cosas han cambiado. El Ministerio de Comercio, con el apoyo del Programa de Clima de Inversión del Grupo Banco Mundial, ha promulgado una nueva ley moderna y simplificada sobre el registro de nombres comerciales.
Según la versión anterior de la ley (Proclamación sobre Registro Comercial y Licencias Comerciales n.º 686/2010), los requisitos eran casi imposibles de cumplir. El nombre de la empresa no podía ser descriptivo. Tampoco podía ser un término genérico. No podía llevar el nombre de un río o una montaña. Tampoco el de la aldea o la región. Y así sucesivamente.
Para empeorar las cosas, las disposiciones de la ley eran notablemente imprecisas. A menudo, se confundían muchos requisitos con los necesarios para las marcas, una forma de propiedad intelectual sujeta a un régimen jurídico completamente distinto.
Como resultado, todo el procedimiento se caracterizaba por prácticas inconsistentes, arbitrariedad y un grado de subjetividad desproporcionadamente alto al tramitar las solicitudes de registro de nombres comerciales. La mayoría se rechazaba sistemáticamente.
Al saber lo difícil que había sido obtener el registro legal, las empresas y los emprendedores se habían visto empujados a la informalidad. Quienes lograban registrar sus negocios a menudo se quedaban con nombres comerciales no deseados que no reflejaban sus valores y, por consiguiente, frenaban su crecimiento.
Ahora, por primera vez, una única directiva del Ministerio de Comercio abarca todo el procedimiento. La nueva directiva aborda directamente las causas de muchos de los problemas que se planteaban con la antigua ley. También distingue claramente entre nombres de sociedades o nombres legales, nombres comerciales y marcas. Además, ofrece ejemplos prácticos e ilustraciones para cada disposición de la ley, a fin de orientar a los funcionarios al tramitar las solicitudes de nombres comerciales. Como resultado, los requisitos para registrar un nombre comercial están ahora alineados con un objetivo claro y legítimo.
Ya no se rechazan solicitudes con base en disposiciones imprecisas e innecesarias. El Ministerio de Comercio debe registrar y proteger cualquier nombre comercial, siempre que no sea idéntico a uno existente ni se le parezca de forma engañosa. Además, los nombres no deben considerarse contrarios a la moral ni al orden público. Se acabaron los requisitos imprecisos y gravosos.
Esta es una respuesta muy importante a las inquietudes de la comunidad empresarial, tanto extranjera como nacional, y supone un alivio bienvenido para los funcionarios encargados del registro y para quienes lo solicitan. Se espera que la nueva directiva simplifique el proceso, contribuya a una mayor coherencia y reduzca significativamente el tiempo necesario para registrar nombres comerciales.
Paralelamente, el Ministerio de Comercio ha descentralizado las responsabilidades de registro de nombres comerciales, hasta ahora centralizadas, y las ha transferido a las principales regiones y ciudades. Estos cambios ayudarán a fomentar la formalización y a incentivar la creación de nuevas empresas, en particular pequeñas y medianas empresas.
El Grupo Banco Mundial seguirá haciendo seguimiento de los avances hacia el logro de estos objetivos y trabajará para cuantificar los ahorros conseguidos como resultado de esta reforma.
Este artículo se publica en colaboración con The World Bank’s The Trade Post Blog. Su publicación no implica el respaldo del Foro Económico Mundial a las opiniones expresadas.
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Autor: Mamo Mihretu es oficial de operaciones en la Práctica Global de Comercio y Competitividad del Grupo Banco Mundial. Miles McKenna es analista de investigación de la Práctica Global de Comercio y Competitividad del Grupo Banco Mundial.
Imagen: Comerciantes venden fruta al borde de la carretera a los viajeros. REUTERS.


