Las secuelas del Lunes Negro de China siguen repercutiendo en todo el mundo. Pero ¿qué tan graves son las cosas? Algunos han comparado la situación con la crisis financiera asiática de 1997; otros han expresado temor a que se repita la crisis de crédito (Credit Crunch) desencadenada por el colapso de Lehman Brothers en 2008. The Economist ha analizado la historia bursátil del último siglo para ver qué desplome se asemeja más al de China.
1. Crac de Wall Street, 1929
El auge económico de los locos años veinte se detuvo de forma dramática el lunes 28 de octubre de 1929, cuando el Dow cayó casi un 13 %. Al día siguiente, el Martes Negro, el mercado se desplomó casi un 12 %. Se considera uno de los desplomes bursátiles más devastadores de la historia de Estados Unidos y se ha relacionado con la Gran Depresión. Sin embargo, investigaciones recientes han puesto en duda la idea de que el desplome fuera la causa de la deflación y del desempleo de la década de 1930.
2. Crisis del petróleo, 1973
El 19 de octubre de 1973, en plena guerra de Yom Kipur , la Organización de Países Árabes Exportadores de Petróleo (OPEP) impuso un embargo petrolero contra Estados Unidos. Los recortes de producción que siguieron casi cuadruplicaron el precio del petróleo, que pasó de 2,90 dólares por barril a 11,65 dólares en enero de 1974, lo que desencadenó una crisis económica mundial. El embargo duró solo 4 meses.
3. Lunes Negro, 1987
El Lunes Negro de 1987 se considera la primera crisis financiera mundial contemporánea. El Promedio Industrial Dow Jones (DJIA) cayó un 22,6 % en una sola sesión bursátil, la mayor caída bursátil de un solo día de la historia. Entre las probables causas del desplome figuraron las operaciones programadas, la sobrevaloración y la falta de liquidez.
4. Crisis financiera asiática, 1997
La crisis financiera asiática marcó el fin del «milagro económico asiático». Hasta julio de 1997 habían llegado a la región enormes entradas de capital, tasas de crecimiento muy rápidas y un fuerte aumento de los precios de los activos. El detonante de la crisis fue un recorte de los tipos de interés estadounidenses, a medida que la economía de Estados Unidos se desaceleraba. El primer país golpeado fue Tailandia, pero la crisis se extendió por el sudeste asiático, lo que obligó a un rescate liderado por el FMI de Indonesia, Tailandia y Corea del Sur con el fin de limitar el contagio y aislar la economía mundial.
5. El crac de las puntocom, 2001
El índice NASDAQ alcanzó su máximo en marzo de 2000 y después cayó un 78 % en los dos años siguientes, a medida que se deshinchaba una burbuja en el precio de las acciones estadounidenses de internet. El desplome dio lugar a una recesión posterior a la burbuja de las puntocom en 2001, lo que obligó a la Reserva Federal de Estados Unidos a recortar los tipos de interés para controlar la situación. Esto provocó que miles de profesionales del sector tecnológico perdieran su empleo y, si habían invertido, porciones significativas de sus ahorros de toda la vida.
6. La crisis financiera, 2008
Algunos especulan con que el «Lunes Negro» de China podría ser el inicio de la próxima mayor crisis financiera mundial, comparándola con la crisis financiera global de 2008, una de las más peligrosas desde la Gran Depresión. La crisis comenzó en 2007, cuando los precios de la vivienda, muy elevados, empezaron a caer en Estados Unidos. Los complejos instrumentos financieros basados en el mercado inmobiliario estadounidense dañaron a los bancos del país y, tras el colapso de Lehman Brothers, a los mercados financieros de otros países. Los precios de las acciones se desplomaron en todo el mundo, el Promedio Industrial Dow Jones cayó un 33,8 % en 2008 y, para finales de ese año, una profunda recesión afectaba a la mayor parte del mundo.
Ningún análisis de las caídas bursátiles estaría completo sin recordar que suelen ir seguidas, al cabo de un tiempo, de subidas de precios. También es cierto que una fuerte venta masiva en bolsa no implica necesariamente que vaya a haber un crecimiento más débil.
Autor: José Santiago, Asociado Sénior, Participación Pública en el Foro Económico Mundial.
Imagen: Inversores consultan la información bursátil en un panel electrónico en una casa de bolsa en Hangzhou REUTERS/Stringer



