Este artículo se publicó originalmente en el blog Let’s Talk Development del Banco Mundial.
¿Qué deberían hacer los países para acelerar los avances en la agenda de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas ? La agenda, adoptada por los líderes mundiales en septiembre, es muy exhaustiva: sus 17 objetivos y 169 metas abarcan las dimensiones económica, social y ambiental del desarrollo. También es muy ambiciosa: el espíritu general de las metas de cada objetivo es que todas las personas se beneficien plenamente de los frutos del desarrollo en todos los ámbitos (ya sea la electricidad, la salud o la educación) y que, en consecuencia, nadie se quede atrás. Inspirados por estas ambiciones, los países enfrentan ahora el difícil reto de traducir esta agenda en planes de desarrollo viables (aunque igualmente ambiciosos) e identificar políticas que reflejen sus condiciones iniciales y prioridades.
Para impulsar el análisis a nivel nacional que se necesita, el Banco Mundial publicó recientemente el volumen Trajectories for Sustainable Development Goals: Framework and Country Applications, escrito en coautoría por los autores de este blog.[1] Este marco, sencillo y transparente, puede utilizarse para analizar los probables avances en los ODS y sus determinantes, y para debatir opciones de política y financiamiento que permitan acelerarlos. En el volumen, se aplican partes seleccionadas del marco y de los indicadores a 10 países (Etiopía, Jamaica, Kirguistán, Liberia, Nigeria, Pakistán, Perú, Filipinas, Senegal y Uganda), un grupo diverso en cuanto a condiciones iniciales y perspectivas futuras.
El análisis se realiza desde una perspectiva comparativa entre países, con los resultados de cada país evaluados en relación con lo que es típico en países con el mismo nivel de capacidad, aproximado por el ingreso per cápita. Ofrece un punto de partida práctico para debatir cómo deben diseñarse las políticas y el financiamiento para acelerar los resultados del desarrollo. El marco logra esto mediante:
la evaluación comparativa de los resultados recientes en los indicadores de las metas de los ODS y de los factores (incluidas las políticas) que los influyen: ¿qué tan bien le va a un país en comparación con otros países con niveles similares de ingreso per cápita?
la proyección de los resultados para 2030 en indicadores seleccionados (cuando la asociación entre el INB per cápita y un indicador se considera suficientemente sólida): con las tendencias actuales y el crecimiento previsto, ¿cuáles son los logros probables en los indicadores de los ODS para 2030?; y
la evaluación de opciones para acelerar el progreso: ¿qué puede hacer un país y su gobierno para aumentar el espacio fiscal para la agenda de los ODS y mejorar la eficacia de sus políticas?
¿Cuáles son los próximos pasos? Este enfoque comparativo entre países es útil para evaluar comparativamente los logros actuales, proyectar posibles desarrollos y servir como insumo para estrategias nacionales detalladas. Los países necesitan considerar conocimientos profundos específicos de cada país, priorizar y secuenciar sus esfuerzos. Como parte de ello, es importante lograr un equilibrio entre las medidas que apoyan aceleraciones del crecimiento inmediato y las inversiones en educación y en otras áreas que solo pueden ofrecer beneficios a largo plazo.
El enfoque comparativo entre países limita el análisis a lo que está disponible en las bases de datos transnacionales. Si bien la base de datos que sustenta el marco contiene casi 300 indicadores, muchos de ellos son opciones de segunda categoría, y solo existen datos para una minoría de las 169 metas identificadas. Por ello, nuestro trabajo se hace eco de la urgente necesidad de mejorar las bases de datos nacionales e internacionales. El informe de la ONU A World That Counts: Mobilising the Data Revolution for Sustainable Development ofrece recomendaciones clave para este urgente llamado a la acción.
[1] La labor contó con el patrocinio de la oficina de Mahmoud Mohieldin, Enviado Especial del Presidente del Grupo del Banco Mundial para los Objetivos de Desarrollo del Milenio. La publicación no implica el respaldo de los puntos de vista por parte del Foro Económico Mundial.
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Autores: Hans Lofgren es economista principal en el Grupo de Perspectivas de Economía del Desarrollo (DECPG). Susanna Gable es consultora del Banco Mundial. Israel Osorio Rodarte es consultor del Banco Mundial.
Imagen: Personas preparan la molienda de raíces de yuca en Bingerville, cerca de Abiyán. REUTERS/ Thierry Gouegnon.


