Este artículo se publica en colaboración con IMF Direct.
Un volumen superior a 900.000 millones de euros de préstamos dudosos sigue lastrando el sistema bancario europeo y frenando el crecimiento económico. Esta cuestión sigue siendo un reto clave para los responsables de la formulación de políticas. Como mostramos en nuestro último Informe sobre la Estabilidad Financiera Mundial, parte de la solución para abordar este legado es una modernización de los sistemas jurídicos. Las ineficiencias actuales (los largos plazos de ejecución hipotecaria y de los procedimientos de insolvencia) son una razón de la brecha entre el valor de los préstamos en los balances bancarios y el precio que los inversores están dispuestos a pagar. Un entorno jurídico fiable y un sistema judicial eficiente maximizan el valor de los préstamos dudosos (NPL), reducen la brecha de valor y dan a los bancos un mayor incentivo para sacar los NPL de sus balances. Nuestro análisis, que utiliza el plazo de ejecución hipotecaria como indicador aproximado de la eficacia de los regímenes de insolvencia, muestra un gran margen para aumentar la capacidad de nueva concesión de crédito en la zona del euro (gráfico 1).
La lentitud de las ejecuciones hipotecarias dificulta la rápida resolución de los préstamos dudosos, lo que se traduce en ratios de NPL más elevados. Por ejemplo, en Italia, el plazo actual de ejecución hipotecaria, de cuatro años, es el doble de la media actual de la zona del euro. La ratio media de NPL de Italia, de alrededor del 11 %, es 1,6 veces la media de la zona del euro.
Las reformas podrían liberar casi 600.000 millones de euros en nuevo crédito
Crear incentivos para la reestructuración o resolución efectiva de los préstamos dudosos, logrando un plazo máximo de ejecución hipotecaria de un año en cada país, puede generar un nuevo potencial de concesión de crédito de unos 600.000 millones de euros para la zona del euro en su conjunto. Aún más llamativo, sin embargo, es el gran impacto positivo potencial: más de 373.000 millones de euros de crédito adicional en los países más vulnerables de la zona del euro, donde el plazo medio de ejecución de las garantías es más largo (gráfico 2).
Los países deberían considerar la mejora de los regímenes de insolvencia como herramienta para reducir el número de préstamos dudosos y ayudar a los bancos a volver a conceder crédito.
La publicación no implica la aprobación de las opiniones del Foro Económico Mundial.
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Autor: Jean Portier es experto financiero sénior de la División de Análisis de Mercados Mundiales del Departamento de Mercados Monetarios y de Capital del FMI. Luca Sanfilippo es analista de investigación del Departamento de Mercados Monetarios y de Capital del FMI.
Imagen: vista de la sede del Banco Central Europeo (BCE) en Fráncfort. REUTERS/Ralph Orlowski.




