Este artículo se publica en colaboración con E15 Initiative.
Imagine dedicar años, incluso décadas, a diseñar e implementar diversos tipos de programas destinados a facilitar la realización del comercio internacional y el funcionamiento de las cadenas de suministro mundiales, sabiendo que sus esfuerzos contribuirían a aliviar la pobreza y a impulsar el desarrollo de las economías de todo el mundo.
Imagine las complejas negociaciones que se han llevado a cabo en torno a los acuerdos mundiales en este ámbito, y los desafíos de simplificar los requisitos regulatorios, los procedimientos de despacho aduanero, la logística y toda una serie de actividades para facilitar el acceso a los mercados y simplificar y acelerar la realización del comercio. Imagine diseñar el estándar de oro delos programas de acceso a los mercados “Ventanilla Única”, solo para descubrir que un facilitador clave —y, con más frecuencia, un requisito previo— de la actividad comercial ha sido prácticamente ignorado?
Financiación del comercio y financiación de la cadena de suministro
Antes de que se le nublen los ojos, considere que el diseño, el desarrollo y la implementación de los programas e iniciativas de facilitación del comercio, incluidos los programas de acceso a los mercados de Ventanilla Única, tienen como objetivo habilitar y facilitar la búsqueda y la realización del comercio internacional.
Uno de los principales obstáculos para la actividad comercial, especialmente para las pequeñas y medianas empresas (pymes), y en particular para las radicadas en economías en desarrollo, es la imposibilidad de acceder a niveles adecuados de financiación comercial (asequible).
Los especialistas en facilitación del comercio y los profesionales de la financiación comercial rara vez cruzan los límites de sus respectivos ámbitos: no existe un puente sólido y bien transitado entre esos dos mundos fundamentales, y para la mayoría ni siquiera resulta fácil encontrar un mapa que muestre la ubicación relativa de cada uno.
La financiación del comercio y la financiación de la cadena de suministro deberían incorporarse al ámbito de la facilitación del comercio: inicialmente, como componente específico y palanca de política en el contexto de los programas de Ventanilla Única a nivel nacional y regional, y después, según proceda, de forma más amplia en el conjunto de las actividades de facilitación.
Sí, la financiación del comercio suena compleja y algo demasiado especializada, y sí, se puede pedir hoy a cinco financieros que definan la financiación de la cadena de suministro, y se escucharán al menos siete definiciones; pero, en realidad, esta esotérica especialidad financiera se reduce a cuatro cosas:
Pago seguro y oportuno a través de las fronteras
Financiación para una o más partes de una relación comercial o de una cadena de suministro
Mitigación eficaz de una amplia gama de riesgos relacionados con el comercio
Flujo de información, a nivel transaccional y financiero
Todo el trabajo en torno a la facilitación del comercio y al acceso a los mercados es de importancia crítica y está evolucionando de manera significativa. Sin embargo, la realidad sobre el terreno es que el 80 % de los flujos comerciales de mercancías cuenta con algún tipo de financiación comercial, que incluye la mitigación de riesgos. En ese contexto, toda la infraestructura y la eficiencia en torno a la facilitación del comercio generan menos de su máximo potencial si los beneficiarios previstos, es decir, los importadores y exportadores, carecen de la financiación comercial necesaria para hacer negocios.
Aquí es donde la visión y la política se encuentran con la realidad comercial, y donde la teoría de la creación de valor económico se encuentra con la ejecución de las transacciones comerciales.
¿Qué hay que hacer?
Integrar la financiación en la disciplina de la facilitación del comercio, inicialmente en los programas de Ventanilla Única, es una evolución natural de dos facilitadores fundamentales del comercio internacional: flujos de actividad paralelos, entre los que puede tenderse un puente de forma útil para avanzar en el objetivo general.
Se ha aprobado e iniciado un proyecto bajo los auspicios de UN/CEFACT (los creadores del concepto de Ventanilla Única), para elaborar una recomendación formal, respaldada por la ONU, según la cual la financiación debe integrarse en los programas de facilitación, empezando por las iniciativas de Ventanilla Única.
El tipo de diálogo necesario para avanzar en esta propuesta comienza con un proceso de educación mutua: los financieros aprenden sobre facilitación, y los expertos en facilitación aprenden a valorar el papel de la financiación en la realización del comercio. Este proceso evoluciona hacia la participación y se complementa con investigación y desarrollo de políticas en paralelo.
Las partes interesadas a ambos lados de este puente percibirán de inmediato las oportunidades de una dinámica más colaborativa y complementaria. Las disciplinas de facilitación abarcan una amplia gama de actividades y elementos del entorno comercial; uno de los desafíos del lado financiero, que por definición incluye la mitigación de riesgos, consiste en determinar cómo proponer de forma eficaz soluciones que puedan integrarse en los portales o programas de acceso de Ventanilla Única.
Un análisis del Banco Asiático de Desarrollo y de la Corporación Financiera Internacional del Banco Mundial sugiere que existe una brecha mundial de financiación del comercio, es decir, una demanda insatisfecha, de entre 1 y 2 billones de dólares estadounidenses al año, en gran parte en Asia, y una parte significativa de ella vinculada a proveedores pymes de mercados emergentes. Entre los proveedores de nuevas soluciones de financiación de la cadena de suministro de alto crecimiento figuran numerosas entidades no bancarias y diversos proveedores tecnológicos y basados en plataformas, cuyas soluciones podrían, en teoría, integrarse en las plataformas de Ventanilla Única. La “Bank Payment Obligation”, un marco basado en tecnología para la financiación relacionada con el comercio y la mitigación de riesgos, es una iniciativa conjunta de la Comisión Bancaria de la Cámara de Comercio Internacional y de SWIFT, con sede en Bélgica, y ofrece una opción para la integración práctica de la financiación y la facilitación.
¿Le interesa contribuir a un ejercicio potencialmente transformador de construcción de puentes que implicará análisis sólidos, educación y participación de las partes interesadas, así como impactos concretos en el ámbito de las políticas y del comercio? ¡Hablemos sobre cómo podemos avanzar en esta propuesta!
La publicación no implica el respaldo a las opiniones del Foro Económico Mundial.
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Autor: Alexander Malaket es miembro del E15 Expert Group on Finance and Development. Es presidente de OPUS Advisory Services International.
Imagen: Un barco cargado de contenedores. REUTERS/David Gray.



