En 2003, la provincia argentina de Salta puso en marcha una nueva política de desarrollo turístico con el objetivo explícito de impulsar el desarrollo regional. Esta incluyó mejorar la infraestructura turística y de transporte, restaurar zonas del patrimonio histórico y cultural, ofrecer créditos fiscales para la construcción y remodelación de hoteles, y realizar una importante campaña de promoción a nivel nacional e internacional. Como he señalado antes, evaluar el impacto de estos proyectos de gran escala puede ser muy difícil. Sin embargo, ese es el reto que aborda un reciente documento de trabajo del BID . ¿El resultado es, como el eslogan turístico de Salta, tan lindo que enamora?
Uso de controles sintéticos para construir un contrafactual
Para abordar esta difícil pregunta de evaluación, los autores emplean el método de controles sintéticos (explicado en la entrada anterior del blog). Construyen una «Salta sintética» como promedio ponderado de otras provincias argentinas. Así, pueden comparar el empleo turístico en Salta antes y después del cambio con este contrafactual, como se observa en esta figura.

También consideran una segunda forma de construir el contrafactual: crear el sector turístico de Salta sintética como promedio ponderado de otros sectores de Salta, lo que da lugar a esta figura:

En ambos casos se observa un crecimiento del empleo turístico después del cambio: los autores estiman que la política tuvo como resultado un empleo entre un 10 % y un 11 % mayor por año. Como prueba adicional de robustez, utilizan otros sectores de otras provincias y obtienen resultados bastante similares.
El documento también presenta un análisis muy exhaustivo de numerosas pruebas de robustez, falsificación y placebo. Por ejemplo, suele repetirse el mismo análisis para cada uno de los demás sectores o unidades y comprobar si el resultado obtenido es muy diferente. Aquí hay un ejemplo:

Se observa que aplicar este método al sector turístico produce una brecha de empleo entre el sector y el sector sintético mucho mayor que la que se obtendría al aplicar el mismo método a cualquiera de los otros 36 sectores de Salta durante este período.
¿Qué motivos de preocupación podría haber?
Este documento realiza un excelente trabajo al llevar a cabo muchas comprobaciones distintas y utilizar numerosos datos anteriores y posteriores a la reforma. Además, como compara regiones dentro de un país, en lugar de comparar países, mantiene relativamente constantes muchos factores institucionales y macroeconómicos que me preocupan cuando se aplica este método entre países. Dada la dificultad de evaluar este tipo de políticas, me parece que esto constituye evidencia bastante creíble.
Sin embargo, mi principal preocupación es básicamente la típica de las diferencias en diferencias:
Me preocupa que la comparación con el turismo de otras provincias argentinas esté sesgada porque la política desvía turistas de esas provincias hacia Salta. Esto significa que Salta sintética tiene menos empleo del que Salta habría tenido sin esta política (porque las otras regiones se ven perjudicadas), por lo que el efecto queda sobrestimado. Por supuesto, en el caso de los turistas internacionales, los efectos indirectos podrían haber sido positivos (visitar Salta y luego también Jujuy); en ese caso, el sesgo sería una subestimación.
También me preocupan los efectos indirectos dentro de Salta: si la industria turística está en auge, podría atraer trabajadores de otros sectores y hacer que estos ya no sean un contrafactual tan adecuado.
La prueba de robustez que utiliza otros sectores de otras provincias está menos expuesta a estas preocupaciones, pero, por supuesto, también resulta menos convincente como contrafactual (¿por qué debería comportarse el sector turístico de Salta como una combinación de la industria automotriz de Jujuy y la industria de la madera y el corcho de Tucumán?). No obstante, al considerar todas las pruebas en conjunto, parece que todas apuntan a que la política fue un éxito. Además, me gusta que el control sintético parezca ofrecer un contrafactual que hace mucho más que una simple extrapolación de la tendencia previa a la intervención: parece captar los tipos de comportamiento cíclico que querríamos que recogiera un contrafactual.
Un último aspecto que cabe señalar en cuanto a la aplicabilidad: este enfoque podría funcionar mejor en un país relativamente grande como Argentina, con buenos datos, que en países pequeños.
Este artículo se publicó originalmente en el blog Development Impact. La publicación no implica que el Foro Económico Mundial respalde estas opiniones.
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Autor: David McKenzie es economista jefe del Grupo de Investigación sobre el Desarrollo del Banco Mundial.
Imagen: Una playa vacía en Gambia. REUTERS.



