¿Cómo puede China encontrar nuevas vías de crecimiento?

¿Cómo puede China encontrar nuevas vías de crecimiento?
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Con el reciente fallecimiento del economista Cheng Siwei, China ha perdido a uno de sus pensadores más influyentes y a un hombre que hizo numerosas contribuciones al desarrollo de la economía china. Hace apenas un año, tuve el privilegio de escribir un artículo con él para China Daily sobre el futuro desarrollo de China.

Siwei, quien falleció en Pekín el 12 de julio a los 80 años, fue exvicepresidente del Comité Permanente de la Asamblea Popular Nacional y decano de la Escuela de Gestión de la Universidad de la Academia China de Ciencias. Consideraba que China estaba entrando en la cuarta fase de su desarrollo económico moderno tras la apertura del país impulsada por Deng Xiaoping.

En la primera fase, China era vista como un mercado potencialmente enorme para la venta de productos. En la segunda, el país comenzó a producir y se convirtió en un fuerte competidor. En la tercera, su posición manufacturera se reforzó aún más con la llegada de empresas occidentales que también producían en China. En la cuarta fase actual, la innovación se suma a la fortaleza del país en la manufactura.

Innovación y consumo interno

Las reformas estructurales y la liberalización parcial están reduciendo la dependencia de China respecto del crecimiento impulsado por la inversión y las exportaciones netas, principalmente de la manufactura. En cambio, está surgiendo un modelo más basado en el consumo interno y los servicios, y fuertemente impulsado por la innovación.

Lo que China haga a continuación para mantener su vigor económico y seguir distribuyendo la riqueza entre todos sus ciudadanos marcará sus perspectivas para las próximas generaciones. El desafío radica en que los factores que tan bien le sirvieron en el pasado son distintos de los que la ayudarán a triunfar en el futuro.

El crecimiento de China se ha desacelerado en los últimos años, aunque sigue siendo muy elevado. Se prevé que una tasa de crecimiento de alrededor del 7% anual duplique prácticamente el tamaño de su economía en la próxima década, lo que equivale, en la práctica, a otra China. No obstante, este crecimiento también afectará la capacidad del país para atender sus necesidades a largo plazo más apremiantes.

El crecimiento económico de China es crucial no solo para cientos de millones de chinos, sino también para el resto del mundo, que cada vez depende más de él. Pero es especialmente apremiante para los millones de personas que viven en zonas rurales del oeste del país, que se han beneficiado comparativamente menos del crecimiento económico y la prosperidad.

Productores frente a consumidores

En este contexto, un equilibrio social sostenible y la estabilidad en todo el país son elementos importantes que considerar, dado que se espera que los grandes cambios demográficos continúen. A medida que más ciudades enfrentan la contaminación urbana relacionada con los combustibles fósiles, existe una necesidad urgente de desarrollar fuentes de energía más limpias y sostenibles a largo plazo. Además de abordar la producción alimentaria sostenible, ya que con cada agricultor que abandona las zonas rurales por las ciudades se pierde un pequeño productor de alimentos y se gana un consumidor de alimentos.

En el centro de las oportunidades para abordar los problemas derivados del crecimiento económico de China y de la consiguiente urbanización se encuentra un cambio fundamental en la forma en que el país genera su riqueza. Para encontrar nuevas vías de crecimiento y soluciones a los desafíos que enfrenta, China avanzará de manera gradual, pero decidida, hacia una economía en la que la innovación ocupe un lugar central.

La dirigencia china ha sido lo bastante valiente como para entender que no puede basarse únicamente en las fortalezas existentes para determinar el futuro del país. Ya está dando pasos audaces para inculcar una cultura de innovación y sostenibilidad en todos los niveles. Estos le permitirán consolidar sus notables logros y aprovechar las oportunidades que se presentan por delante.

Cheng Siwei, ingeniero químico con una gran pasión por la tecnología y la innovación, realizó una contribución notable a China y a su desarrollo, y demostró gran sabiduría al estudiar cuestiones relacionadas con el desarrollo y la reforma del país. Durante muchos años representó a China en numerosos foros, entre ellos el Foro Económico Mundial, donde explicó el enfoque del país para el desarrollo económico, que sacó de la pobreza a cientos de millones de personas. Se le echará mucho de menos.

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La Reunión Anual de los Nuevos Campeones del Foro, con el lema Trazando un nuevo rumbo para el crecimiento, se celebrará en Dalian, China, del 9 al 11 de septiembre.

Autor: Feike Sijbesma, director ejecutivo, Royal DSM

Imagen: Una vista general muestra la sección este de la calle Chang’an en Pekín. REUTERS/Reinhard Krause

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