Empleos verdes para un mundo en crecimiento

Empleos verdes para un mundo en crecimiento
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Nos enfrentamos a una bomba de relojería económica y social. Unos 210 millones de personas están desempleadas, entre ellas 75 millones de jóvenes, y 1520 millones de trabajadores tienen un empleo precario, muchos de ellos mujeres.

Entretanto, se espera que 40 millones de personas al año se incorporen a la población activa de economías que no pueden absorberlas.

Unos 910 millones de trabajadores ganan menos de 2 dólares estadounidenses al día. Entre 2008 y 2011, 55 millones de personas más pasaron a ser «trabajadores pobres». Casi el 60 % de los trabajadores del mundo carece de contratos de trabajo seguros. Y tres cuartas partes de la población mundial no tienen protección social. Incluso donde las leyes reconocen el derecho a la negociación colectiva, lo cierto es que en muchos países se niega a los empleados el derecho a negociar con los empleadores.

Nunca el mundo había generado tanta riqueza y, al mismo tiempo, la desigualdad entre los más ricos y los más pobres había sido tan amplia. Y cuando los países salen de la pobreza, las desigualdades nacionales y regionales tienden a aumentar en su interior.

La migración plantea otro desafío. Los aproximadamente 220 millones de migrantes (el 50 % mujeres) suelen quedar excluidos de la protección de las leyes laborales y se les niegan derechos legales y laborales. La migración adicional provocada por el cambio climático no hará sino agravar el problema, y sin embargo ni siquiera se ha empezado a planificar al respecto.

La marcada desigualdad, la pobreza y el desempleo están impulsando un aumento del malestar social y, en consecuencia, del riesgo social y económico. El deterioro medioambiental bien podría intensificar la desigualdad social.

Necesitamos crecimiento económico, sí, pero el crecimiento puede darse sin empleo, por lo que un marco de desarrollo sostenible para el empleo debe incluir una estrategia de creación de puestos de trabajo. Invertir cada año el 2 % del PIB de 12 países durante cinco años en la economía verde podría crear 48 millones de empleos.

Existen varios ejemplos de estrategias de empleo verdes y sostenibles que han tenido éxito en Brasil, Alemania y Sudáfrica (para más detalles, consulte una versión más extensa de este artículo aquí), donde las tecnologías verdes, como los paneles solares y los equipos adaptados para la reducción de carbono, están ayudando a crear decenas de miles de empleos en las próximas décadas.

Además de empleos verdes, también necesitamos un Piso de Protección Social: un conjunto de derechos básicos de seguridad social que respalden niveles de vida dignos en todo el mundo. Incluyen atención sanitaria, prestaciones por hijos, pensiones básicas de jubilación y apoyo a los ingresos para los trabajadores pobres, los desempleados y las mujeres embarazadas.

Podríamos contribuir a financiar programas para aliviar la pobreza y la desigualdad, y apoyar un desarrollo verde y sostenible, mediante un impuesto mundial sobre las transacciones financieras (ITF) aplicado al sector que causó la crisis financiera mundial en primer lugar.

Todos debemos trabajar juntos porque no hay empleos en un planeta muerto; no hay equidad sin derechos a un trabajo decente y a la protección social; no hay justicia social sin un cambio en la gobernanza y la ambición; y, en última instancia, no hay paz para los pueblos del mundo sin las garantías de la sostenibilidad.

Autora: Sharan Burrow, secretaria general de la Confederación Sindical Internacional; miembro del Consejo de la Agenda Global del Foro Económico Mundial sobre Empleo y Protección Social.

Puede leer una versión más extensa de este artículo y participar en el debate en Rio+20 Dialogues (se requiere registro).

Para más información sobre la Cumbre Río+20, haga clic aquí.

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