Por qué los mercados emergentes serán el campo de pruebas de la descarbonización

Emerging markets will become a testing ground for climate solutions as they drive population growth, infrastructure expansion and economic activity.
Successful climate solutions in emerging markets are those built and tailored to their context.Image: Reuters/Mohamed Abd El Ghany
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  • Los mercados emergentes se convertirán en un campo de pruebas para las soluciones climáticas, ya que impulsan el crecimiento demográfico, la expansión de infraestructuras y la actividad económica.

  • Estas economías, junto con las economías en desarrollo (excepto China), aportan alrededor del 25 % del PIB mundial, pero captan solo el 14 % de los flujos internacionales de financiación climática.

  • Las soluciones climáticas más escalables en los mercados emergentes no son las que simplemente trasplantan tecnologías globales, sino las que se desarrollan dentro de su contexto.

Los mercados emergentes impulsarán la mayor parte del crecimiento demográfico, la expansión de infraestructuras y la actividad económica mundiales en las próximas décadas, lo que los convierte en un campo de pruebas fundamental para las soluciones climáticas.

En consecuencia, los inversores que se centran exclusivamente en la descarbonización de los mercados desarrollados pueden estar pasando por alto algunas de las oportunidades más atractivas: aquellas que ofrecen mejores márgenes, un alcance más amplio y curvas de adopción más rápidas.

Los mercados emergentes y las economías en desarrollo (excluida China) aportan aproximadamente una cuarta parte del PIB mundial pero hasta la fecha captan solo el 14 % de los flujos mundiales de financiación climática.

Para mantenerse en una trayectoria de emisiones netas cero, estas economías necesitarán una financiación externa adicional de entre 450 y 550 000 millones de dólares anuales de aquí a 2030 – un aumento de hasta 18 veces.

Modelos de negocio favorables al clima que cobran impulso en todo el mundo

Esta histórica falta de inversión pasa por alto un hecho fundamental: los modelos de negocio viables que reducen las emisiones y/o están preparados para la adaptación ya están ganando impulso en los mercados emergentes de todo el mundo.

Estos mercados valoran la eficiencia de costes, la sensibilidad financiera y el ajuste producto-mercado. Surge una clase distintiva de innovación: soluciones desarrolladas bajo restricciones, desde cero, pensando en la viabilidad a largo plazo. La denominamos innovación arraigada.

Un factor clave es la caída del coste de las tecnologías limpias. Cada vez más, la antigua «prima verde» –la idea de que las opciones bajas en carbono son inherentemente más caras– ha pasado a ser un "descuento verde".

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Las energías renovables ya son más competitivas que las tarifas eléctricas basadas en combustibles fósiles en India mientras que las minirredes solares ofrecen una energía más fiable que los generadores diésel con costes de ciclo de vida más bajos en toda el África subsahariana.

Estas adopciones sobre el terreno son fruto de las mejoras tecnológicas globales, pero también de factores favorables específicos de cada región, como los elevados costes de importación de combustibles, la escasa fiabilidad de la red eléctrica y la ausencia de infraestructuras heredadas que a menudo ralentizan la transición en los mercados desarrollados.

Estas condiciones generan alternativas más limpias, pero también opciones que son estructuralmente mejores y que se ajustan a las necesidades de los usuarios y a los costes del sistema. En este contexto, los fundamentos empresariales, en particular la economía unitaria, el coste de adquisición de clientes y el periodo de recuperación de la inversión, son filtros clave para la escalabilidad.

El sector del transporte de India es un ejemplo claro. A diferencia de muchos mercados desarrollados, las carreteras indias están dominadas por vehículos de dos y tres ruedas, que representan más del 80 % de las ventas de vehículos.

Estos vehículos son activos esenciales generadores de ingresos para millones de trabajadores informales y de la economía de plataformas. Aquí, las plataformas de batería como servicio han desvinculado el coste, el mantenimiento y la posibilidad de actualización de las baterías del coste del vehículo, lo que hace que la propiedad de vehículos eléctricos (VE) sea más asequible que la de los vehículos de gasolina. Este modelo responde a la ansiedad por la autonomía y a la incertidumbre tecnológica, aumentando la accesibilidad, al tiempo que acelera la adopción de una movilidad de última milla con cero emisiones de carbono.

Mientras tanto, en África, se necesitan casi 400 000 millones de dólares en inversiones anuales de aquí a 2030 para impulsar un desarrollo bajo en carbono y resiliente al clima. Tres ámbitos clave son fundamentales para este cambio:

  • Transición energética e infraestructuras sostenibles

  • Adaptación y resiliencia

  • Restauración del capital natural

Las soluciones descentralizadas de energía y movilidad destacan como pruebas concretas de cómo la innovación arraigada en África puede conciliar la ambición climática con las necesidades de subsistencia inmediatas. El alquiler de baterías cargadas con energía solar, por ejemplo, convierte la electrificación en un gasto operativo previsible en lugar de en gastos de capital inasequibles.

El éxito requiere modelos localizados, diseñados para adaptarse a las realidades del continente, desde las necesidades de combustible de los proveedores de transporte de última milla hasta los ingresos irregulares de los hogares rurales.

En el Sudeste Asiático, una de las regiones más vulnerables al clima del mundo, el caso es igualmente sólido. El coste nivelado de la electricidad de la energía solar de nueva instalación ya está por debajo del de las nuevas centrales de carbón y de gas en varias economías de la ASEAN. Sin embargo, la adopción sigue siendo lenta debido a las barreras financieras y a la inestabilidad de la red.

Los modelos de energía como servicio están eliminando grandes necesidades de capital inicial y reduciendo el riesgo del rendimiento del sistema, mientras que las empresas de movilidad reducen costes y mejoran la calidad al crear cadenas de suministro locales.

Las soluciones climáticas más escalables, adaptadas a su contexto

Estos ejemplos reflejan un patrón importante. Las soluciones climáticas más escalables en los mercados emergentes no son las que simplemente trasplantan tecnologías globales. Están diseñadas para su contexto y se desarrollan dentro de él, al servicio de una base de cuatro mil millones de consumidores emergentes.

Además, se basan en los fundamentos empresariales, no en la novedad, y están concebidas para resistir las subidas de precios, los cambios de políticas y las dinámicas de los mercados informales. Cuando tienen éxito en estos entornos, suelen ser más sólidas, más rápidas y más adaptables en otros lugares.

Los mercados emergentes, considerados durante mucho tiempo destinatarios de alto riesgo del capital climático, se están convirtiendo rápidamente en el campo de pruebas más dinámico del mundo para la economía de la descarbonización. Las limitaciones agudizan la ejecución. Las señales de demanda son claras. La ventaja para los inversores es un flujo de soluciones más ágiles, de escalado más rápido y mejor alineadas con el sistema energético del futuro.

Estos mercados no necesitan soluciones válidas para todos, sino capital reflexivo, una orientación a largo plazo y paciencia operativa. Es aquí donde surgirá la próxima generación de líderes climáticos, y los inversores que lo pasen por alto corren el riesgo de perderse la historia de crecimiento decisiva de la transición mundial.

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