Economist Intelligence Unit (EIU) ha elaborado una lista de lo que considera los 10 principales riesgos mundiales de 2019. Su lectura resulta desalentadora: es probable que varias amenazas activas para la estabilidad y la seguridad empeoren antes de mejorar. «La incertidumbre geopolítica va en aumento y seguirá siendo una fuente de riesgo significativo», afirma EIU en su informe sobre los riesgos mundiales de 2019. Advierte que el auge de los llamados líderes populistas dista mucho de haber terminado. Entre ellos figuran el presidente de Estados Unidos, Trump; el presidente de Brasil, Bolsonaro; el primer ministro de India, Narendra Modi; y el presidente de Indonesia, Joko Widodo, quienes gobiernan las cuatro democracias más pobladas del mundo actual. La lista podría incluir muchos más: Recep Tayyip Erdoğan, de Turquía; Vladimir Putin, de Rusia; y Viktor Orbán, de Hungría, por nombrar solo tres.
Con políticas nacionalistas y posturas proteccionistas, los líderes populistas destacan por una retórica que agrada a sus partidarios en sus propios países, al tiempo que aviva las tensiones internacionales. Esto puede tener un impacto considerable en el comercio, desestabilizar los mercados financieros y el sector petrolero, y provocar guerras comerciales como la que se vio entre China y Estados Unidos.
Si la tendencia al populismo sigue ganando terreno en todo el mundo, es probable que esas tensiones aumenten.
EIU señala que también hay algunos focos de tensión muy concretos en el mapa mundial. Uno es la desaceleración de la economía china; otro, el aumento del precio del petróleo causado por la escasez de oferta. EIU considera que ambos escenarios entrañan un riesgo bajo, pero que su impacto sería alto (muy alto en el caso de China) si se produjeran, lo que pone de relieve la importancia de la colaboración y la interconexión mundiales.
Tampoco debe descartarse la amenaza de un conflicto armado entre Estados. Aunque la probabilidad de una guerra en la península coreana no es alta, un conflicto de ese tipo podría tener consecuencias catastróficas para la región y más allá. Los recientes acontecimientos en Cachemira, donde India y Pakistán han intercambiado disparos, demuestran que disputas territoriales latentes pueden agravarse.
Los 10 principales riesgos mundiales de EIU
Un conflicto comercial entre Estados Unidos y China se transforma en una guerra comercial mundial a gran escala
La carga de la deuda de las empresas estadounidenses convierte una desaceleración en una recesión
El contagio se propaga y desencadena una crisis generalizada en los mercados emergentes
China sufre una desaceleración económica prolongada y desordenada
La escasez de oferta provoca un fuerte aumento del precio del petróleo, perjudicial para todo el mundo
Las disputas territoriales en el mar de China Meridional o en el mar de China Oriental desembocan en hostilidades
Los ciberataques y las dudas sobre la integridad de los datos paralizan gran parte de internet
Se produce un importante enfrentamiento militar en la península coreana
El bloqueo político conduce a un Brexit desordenado y sin acuerdo
La inestabilidad política y financiera provoca una crisis bancaria en Italia

En tiempos de incertidumbre y tensión creciente existe otro peligro casi oculto. Cuando los gobiernos y sus organismos se distraen con estos riesgos y amenazas de gran escala, prestan menos atención a otros asuntos. Un ejemplo son las largas y complejas negociaciones del Gobierno del Reino Unido con la Unión Europea sobre el Brexit. Mientras estas se prolongan, no se abordan otros problemas nacionales e internacionales. El historiador, profesor y autor Yuval Noah Harariresume bien este escenario: «Cada minuto que las instituciones británicas y de la UE dedican a las negociaciones es un minuto que no dedican al cambio climático. Y dedican muchos minutos al Brexit».
Esta compleja interacción entre los problemas también se puso de relieve en el Informe sobre riesgos mundialesde 2019 del Foro Económico Mundial. «Vivimos en un mundo globalizado, gracias al cual se han logrado reducciones históricas de la pobreza mundial», escribe Børge Brende, presidente del Foro Económico Mundial. «Pero también está cada vez más claro que hace falta cambiar. La polarización va en aumento en muchos países. En algunos casos, los contratos sociales que mantienen unidas a las sociedades se están resquebrajando».



