Economistas jefe analizan las complejidades geoeconómicas y los nuevos motores del crecimiento: “Existen varias oportunidades”

A busy road and shopping street.
"The geopolitical context is changing rapidly," one chief economist said.Image: Dan Freeman/Unsplash
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  • Las perspectivas de crecimiento económico mundial han mejorado en los últimos meses.

  • Sin embargo, persisten numerosas fuentes de mayor volatilidad y complejidad en toda la economía mundial.

  • Economistas jefe de todo el mundo ofrecen su análisis en las declaraciones que se recogen a continuación.

El crecimiento económico mundial puede haberse frenado en los últimos años, pero las perspectivas de la economía global están mejorando.

El último informe del Foro Económico Mundial Chief Economists Outlook revela que solo el 17% de los economistas jefe encuestados prevé que la economía mundial se debilite en el resto de 2024. La cifra supone un descenso notable del 56% de los encuestados que compartían esa opinión cuando la encuesta se realizó por última vez en enero. Además, más de ocho de cada diez encuestados afirman ahora que esperan que la economía mundial se fortalezca o se mantenga sin cambios este año.

“El clima económico en desarrollo es de optimismo cauto”, afirma el informe. “Las señales de recuperación en el sector manufacturero, junto con las mejoras en la confianza empresarial y de los hogares, han reforzado la idea de que los riesgos más graves para las perspectivas a corto plazo han empezado a estabilizarse.”

No obstante, pese a la mejora de las perspectivas económicas, persisten fuentes de mayor volatilidad en toda la economía mundial, muchas de las cuales podrían tener repercusiones profundas en las trayectorias de crecimiento.

El Chief Economists Outlook añade que las mejores expectativas “se producen en un contexto de incertidumbre persistentemente elevada, sobre todo por las divergencias y fracturas económicas y geopolíticas a escala mundial.” Además, las expectativas de crecimiento varían considerablemente según la región, con perspectivas sólidas para la mayor parte de Asia y para Estados Unidos en 2024, y expectativas débiles para Europa.

Así pues, en medio de un panorama mixto, ¿cómo han afectado las crecientes complejidades geopolíticas a la economía mundial y qué factores impulsarán el crecimiento en el futuro próximo?

En las siguientes declaraciones, cuatro economistas jefe ofrecen su análisis.

Indermit Gill, vicepresidente sénior y economista jefe, Banco Mundial

“Sin duda, el crecimiento económico se ha vuelto más difícil de impulsar que antes. En todo el mundo, casi todas las fuerzas que impulsaron la prosperidad después de 1990 parecen haberse agotado. La población en edad de trabajar está disminuyendo casi en todas partes, excepto en los países más pobres. El comercio y la inversión son sombras pálidas de lo que fueron. Como resultado, nuestra investigación indica que el crecimiento potencial medio del PIB mundial durante el resto de esta década disminuirá aproximadamente un tercio respecto de la tasa que prevaleció en la primera década de este siglo, hasta situarse en el 2,2% anual.

“Sin embargo, existen varias oportunidades para impulsar el crecimiento. La IA ciertamente encierra un gran potencial, pero su alcance, al menos a corto plazo, se limitará a las economías avanzadas, que cuentan con la infraestructura digital, la mano de obra altamente cualificada y los marcos institucionales necesarios para aprovechar al máximo la tecnología.

“Para las economías en desarrollo, en cambio, la mayor oportunidad podría estar en facilitar que las mujeres se incorporen a la fuerza laboral: cerrar la brecha de género esencialmente duplicaría la tasa de crecimiento mundial de la próxima década. Además, todos los países pueden ayudarse a sí mismos resistiendo las tentaciones del nacionalismo económico: el mundo se ha beneficiado enormemente del aumento del comercio y la inversión mundiales, por lo que todos debemos trabajar para reforzar la arquitectura internacional que lo hace posible.”

Renan Pinheiro Silverio, director general, Escenarios a Largo Plazo, Petrobras

“Considero que el crecimiento económico mundial en el futuro próximo estará impulsado por factores como las inversiones estratégicas en infraestructuras y la transición hacia la energía limpia. Si bien las políticas centradas únicamente en estimular el consumo pueden tener efectos a corto plazo sobre el crecimiento, también pueden contribuir, como efecto colateral, a presiones inflacionistas.

“Para impulsar eficazmente el crecimiento económico, es preferible que las políticas públicas se concentren en fomentar inversiones en infraestructuras que subsanen déficits y promuevan el desarrollo de industrias clave. Este enfoque puede mejorar la productividad y la conectividad, atraer nuevas inversiones y generar actividad económica y oportunidades de empleo.

“La transición hacia la energía limpia representa una oportunidad significativa para el crecimiento, ya que requiere inversiones sustanciales en la modernización tecnológica y el desarrollo de nuevas industrias. Sin embargo, es fundamental identificar el potencial específico de cada economía y adaptar las políticas en consecuencia, en lugar de adoptar un enfoque único para todos a partir de otros contextos.

“En resumen, una combinación de inversiones estratégicas en infraestructuras, la transición hacia la energía limpia y políticas que fomenten la innovación y la digitalización puede impulsar eficazmente el crecimiento económico en el futuro próximo. No obstante, es esencial adaptar estas políticas a las realidades y potenciales únicos de cada economía para maximizar su eficacia.”

Beata Javorcik, economista jefe, Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo

“La guerra en Ucrania sigue proyectando una larga sombra sobre Europa. Pese a una reciente caída, el precio del gas natural en Europa sigue siendo cuatro veces superior al de Estados Unidos, lo que erosiona la competitividad del continente. Además, la debilidad de la economía alemana se traduce en una menor demanda de exportaciones procedentes de la Europa emergente. Los tipos de interés más altos en las economías avanzadas mantienen elevado el coste del endeudamiento, y los miembros orientales de la Unión Europea siguen enfrentándose a una prima de riesgo significativa, que aumentó con el inicio de la guerra en Ucrania.

“Asia Central se encuentra en buena situación, aunque el crecimiento se moderará con respecto al año pasado, ya que el comercio intermediado con Rusia parece haber alcanzado una meseta. Sin embargo, la afluencia de capital, empresas y capital humano de alta calidad procedente de Rusia que tuvo lugar en 2022 sigue dando sus frutos. La fuerte demanda de productos básicos de exportación clave también está contribuyendo.

“El sur y el este del Mediterráneo experimentarán una aceleración del crecimiento, aunque la región se ve afectada por las consecuencias de la guerra en Gaza. Si bien el impacto de la guerra en los rendimientos de la deuda pública de Egipto y Jordania resultó de corta duración, el efecto negativo en la llegada de turistas a Jordania y el Líbano podría ser más duradero.”

Debora Revoltella, economista jefe, Banco Europeo de Inversiones

“El contexto geopolítico está cambiando rápidamente, y aún no se comprenden plenamente sus implicaciones para la competencia mundial, la producción y las cadenas de valor. Estamos viendo la aparición de perturbaciones comerciales, llamamientos a la autonomía estratégica, la proliferación de subvenciones y el aumento de los aranceles, así como nuevas vías para la triangulación de los flujos comerciales. Los economistas utilizan términos como desglobalización, slow-balisation o regionalización para describir la naturaleza cambiante del comercio mundial. Al mismo tiempo, las empresas navegan en esta incertidumbre, tratando de determinar si las perturbaciones son temporales o persistentes.

“Las empresas europeas se ven especialmente afectadas. Lo que está claro es que Europa depende más de la globalización que Estados Unidos. En algunos sectores clave, Europa depende (relativamente) más de fuentes extranjeras de valor añadido en sus productos de exportación y destina una mayor proporción de su producción a la exportación. Esto podría explicar por qué, ante las primeras perturbaciones comerciales, en 2022, la mayoría de las empresas de la UE respondieron acumulando existencias y aumentando sus inventarios, y diversificando a sus proveedores. Solo una pequeña proporción de empresas optó por replegarse. La Encuesta de Inversión del BEI sobre empresas, que abarca a 12.500 empresas de forma anual en la UE y en Estados Unidos, muestra que las empresas europeas temen las perturbaciones en el comercio, aunque algo menos que las estadounidenses. La encuesta indica que la reacción de las empresas ante las perturbaciones comerciales guarda proporción con su percepción de dichas perturbaciones, pero incluso las empresas que no participan directamente en el comercio internacional se ven afectadas y reaccionan.

“Además, las mejores empresas, es decir, aquellas que innovan, avanzan en la transición ecológica o cuentan con una mejor gestión, están también más preparadas para reaccionar. Las perturbaciones temporales son más fáciles de sortear. Con fuertes dependencias, si las interrupciones resultan ser más permanentes, el ajuste podría ser más severo y los efectos más duraderos. Esto exige un profundo conocimiento de dónde se encuentran las dependencias estratégicas y una reflexión sobre cómo construir una resiliencia duradera.”

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