Ingresos para todos
En teoría, una renta básica universal (RBU) sería excelente. Con este sistema, todos los ciudadanos de un país tendrían derecho a recibir una cantidad de dinero incondicional, además de los ingresos que ya obtienen por otros medios. Podría impulsar la productividad, mejorar la salud, aliviar la pobreza, reducir la delincuencia, elevar el nivel educativo y mejorar la calidad de vida. También es especialmente relevante, dada la realidad de que la automatización está asumiendo cada vez más puestos de trabajo.
El potencial de la RBU ha llevado a varios países a estudiar y poner a prueba su viabilidad. Entre los pioneros están Finlandia, que acaba de empezar a implementar un programa de RBU que concede 587 dólares al mes, libres de impuestos, a 2.000 ciudadanos seleccionados al azar; India, que propuso el sistema como solución a la pérdida de empleos causada por el aumento de la automatización; y Canadá, donde los líderes de cuatro partidos políticos apoyaron por unanimidad la decisión de establecer un programa que garantice ingresos.
Hasta ahora todo va bien, pero mientras los ensayos no ofrezcan resultados concluyentes que demuestren la eficacia de la RBU, quedan muchas preguntas por plantear. Por ejemplo, ¿cuánto dinero debería distribuirse? ¿Debería limitarse al mínimo necesario, como en los programas del Estado del bienestar? ¿Sería más eficaz una cantidad mayor? ¿Haría que la gente perdiera la motivación para trabajar? ¿Es una respuesta suficiente para hacer frente al desplazamiento laboral causado por la automatización? ¿Pueden permitírsela los países de todo el mundo?
Bill Gates da su opinión
La urgencia que sienten la mayoría de los defensores de la RBU, dada la situación actual de la economía y la realidad del desplazamiento laboral, no la comparte Bill Gates. Aunque el copresidente de la Fundación Gates no se opone exactamente al concepto, no cree que el programa esté todavía listo para su aplicación pública.
«Con el tiempo, los países tendrán suficiente riqueza para hacerlo. Sin embargo, todavía queda mucho trabajo por hacer: ayudar a las personas mayores, a los niños con necesidades especiales y contar con más adultos que colaboren en la educación», dijo Gates durante una reciente sesión de preguntas y respuestas en Reddit.
Mientras otros se preocupan por el inminente desplazamiento de trabajadores en la era de la automatización, Gates cree que la tecnología abrirá más oportunidades para los países y les permitirá recaudar fondos que podrían destinarse a sectores que necesitan trabajadores en los empleos que mencionó. Los gobiernos pueden aprovechar estos ingresos adicionales para formar a las personas desempleadas y prepararlas para ocupar nuevos puestos en el mercado laboral.
Gates también añadió durante su sesión de preguntas y respuestas que los países no están preparados financieramente para financiar un programa de RBU estable. «Ni siquiera Estados Unidos es lo bastante rico como para permitir que la gente no trabaje. Algún día lo seremos, pero hasta entonces, medidas como el Crédito Fiscal por Ingreso del Trabajo ayudarán a aumentar la demanda de mano de obra».
Puede que el cofundador de Microsoft tenga razón y que ahora no sea el momento adecuado para una RBU, pero gracias a los países que la están poniendo a prueba, pronto deberíamos saberlo con certeza.



