Este artículo se publica en colaboración con Project Syndicate.
El progreso del mundo en la lucha contra la polio podría ser uno de los secretos mejor guardados de la salud global. De hecho, mis héroes de 2015 son los hombres y mujeres que están en primera línea de la lucha contra la enfermedad.
Desde 1988, el número de casos anuales de polio en todo el mundo ha disminuido más de un 99,9 %. La enfermedad solía paralizar a unos 350.000 niños cada año; en 2015, es probable que el número de casos sea inferior a 100.
Además, el año 2015 marcó otro hito importante en nuestra misión de erradicar esta debilitante plaga: por primera vez en la historia de la humanidad, África registró un año sin ningún caso de polio salvaje.
Sin embargo, me sorprende a menudo oír cuántas personas desconocen este progreso asombroso.
El mérito corresponde a una coalición internacional de personas visionarias: los líderes que hacen de la erradicación de la polio una prioridad en sus países y los donantes que financian la labor de lucha contra la enfermedad. Por ejemplo, el apoyo de los Emiratos Árabes Unidos ha sido indispensable para vacunar a niños en Pakistán, junto con Afganistán, los dos únicos países que nunca han estado libres de polio.
Pero el asombroso progreso que hemos visto en las últimas tres décadas no sería posible sin los voluntarios y los trabajadores sanitarios de primera línea que salen –a veces arriesgando sus propias vidas– para asegurarse de que cada niño esté protegido. Ya sea navegando por inundaciones, subiendo por peligrosas montañas o trabajando en algunas de las zonas más azotadas por conflictos del mundo, 13 millones de niños están vivos y caminan hoy gracias a estas personas inspiradoras.
Por eso me enorgullece que la Fundación Gates haya creado una alianza con los EAU para rendir homenaje a estas personas valientes a través de los premios Heroes of Polio Eradication (HOPE). La ceremonia con Su Alteza Sheij Mohammed bin Zayed Al Nahyan, príncipe heredero de Abu Dabi, fue uno de los momentos más edificantes de un viaje que realicé recientemente a Oriente Medio.
Fue estupendo reunirme con los galardonados y celebrar su extraordinaria labor. Está Freeda, una Lady Health Worker en Baluchistán (Pakistán), que lleva más de 15 años apoyando el programa de erradicación de la polio en zonas a menudo peligrosas de la provincia. El año pasado, Freeda resultó herida y un familiar murió en un ataque durante una campaña de vacunación. Pero su compromiso de ayudar a vacunar a los niños nunca flaqueó.
Atta Ullah es un líder comunitario y activista en Khyber Pakhtunkhwa (Pakistán), que moviliza el apoyo de líderes locales y trabajadores sanitarios para las actividades de erradicación de la polio. También trabaja para desmentir falacias y bulos sobre las vacunas contra la polio.
Ya había conocido al tercer galardonado, Misbahu Lawan Didi, hace un par de años en Nigeria. Fue estupendo volver a verlo y ver que se reconocían sus esfuerzos. Sobreviviente de polio él mismo, Lawan Didi fundó el juego de parafútbol, un programa innovador centrado en fomentar la autosuficiencia y la confianza en sí mismos de 3.000 personas parapléjicas.
Después estuvo Constant Dedo, consultor de polio de la Organización Mundial de la Salud en Nigeria, que ha trabajado durante casi una década en Sudán del Sur, Pakistán, Nigeria y Afganistán.
La historia de Constant es un ejemplo de verdadera dedicación a la erradicación de la polio. Mientras estaba destinado en Pakistán, Constant recibió un disparo y necesitó una cirugía mayor, pero sigue con su labor.
Por último, homenajeamos a Bibi Malika, que no solo es una defensora importante de la erradicación de la polio, sino también una líder comunitaria y una referente de consulta obligada en asuntos médicos en su comunidad, de difícil acceso, en Helmand (Afganistán). Ha sido un ejemplo inspirador para otras mujeres de su zona.
Todas estas personas extraordinarias merecen mi admiración y gratitud. Gracias a sus esfuerzos –y a los de cientos de miles de personas como ellas– estamos muy cerca de erradicar la polio. Ahora debemos terminar la tarea.
Soy optimista de que llegaremos pronto, gracias a la diligencia de quienes luchan contra la enfermedad y a la generosidad de países como los EAU, que hacen posible su labor. Y ese día, cuando nos reunamos para celebrar el fin de la polio, el mundo sabrá que fue posible solo gracias a estos héroes.
La publicación no implica que el Foro Económico Mundial respalde las opiniones expresadas.
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Autor: Bill Gates, fundador y asesor tecnológico de Microsoft Corporation, es copresidente de la Fundación Bill y Melinda Gates.
Imagen: Un equipo de UNICEF (Costa de Marfil) vacuna a niños contra la polio en la iglesia de San Ambrosio en Angree, Abiyán. REUTERS/Thierry Gouegnon.



