La Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) es una organización política y económica cuyo objetivo es promover el crecimiento económico y la estabilidad regional entre sus miembros.
Se fundó en agosto de 1967 con solo cinco miembros: Indonesia, Malasia, Filipinas, Singapur y Tailandia. Desde entonces, ha logrado avances extraordinarios.
Al cumplir 50 años la ASEAN, estos son algunos datos clave sobre el bloque económico:
En la actualidad, cuenta con 10 Estados miembros: Indonesia, Malasia, Filipinas, Singapur, Tailandia, Brunéi, Laos, Myanmar, Camboya y Vietnam. La ASEAN tiene la mayor población de todos los bloques geopolíticos, con más de 600 millones de personas (casi el 10 % de la población mundial). El PIB combinado de sus Estados miembros asciende a 2,5 billones de dólares, frente a 1,3 billones hace siete años. Durante el mismo período, el bloque registró un aumento del 76 % en el PIB per cápita.
En 2014, la economía de la ASEAN era la tercera mayor de Asia y la séptima del mundo. Más de la mitad de su población tiene menos de 30 años.
Este gráfico muestra cómo se compara su economía con las de otros países de la región. Solo China y Japón tienen economías más grandes.
Diversidad
Aunque resulta tentador comparar la ASEAN con la UE, son muy diferentes y la ASEAN no aspira a ser la UE de Asia. No interviene en los asuntos internos de sus miembros; su prioridad es promover un crecimiento económico rápido y sostenido, así como la modernización.
Pero también es mucho más diversa. Sus Estados miembros son, en su mayoría, economías pequeñas y medianas, con enormes diferencias en los niveles de vida entre miembros ricos como Singapur y otros más pobres, como Laos y Myanmar. Por ejemplo, el PIB per cápita de Myanmar, de 1246 dólares estadounidenses, es ínfimo en comparación con el de Singapur, que asciende a 52 000 dólares estadounidenses. También hay grandes diferencias de población: desde los 417 000 habitantes de Brunéi hasta los 255 millones de Indonesia. La geografía también varía mucho: Indonesia y Filipinas son archipiélagos, mientras que la República Democrática Popular Lao no tiene salida al mar.
Clasificaciones de competitividad
Según el Informe de Competitividad Global 2016-2017 del Foro Económico Mundial, las tendencias de competitividad en Asia han sido mayormente positivas. Sin embargo, hay grandes diferencias entre países.
Después de Singapur (2.º), los cinco miembros más grandes de la ASEAN —Malasia (18.º), Tailandia (32.º), Indonesia (37.º), Filipinas (47.º) y Vietnam (56.º)— se sitúan en la mitad superior de la clasificación general del ICG.
Con excepción de Tailandia, los otros cuatro han mejorado su posición desde 2007; destaca Filipinas, que ha avanzado 17 puestos. Aunque ocupan posiciones mucho más bajas, los otros tres miembros de la ASEAN —la República Democrática Popular Lao (83.º), Camboya (90.º) y Myanmar (131.º)— también ascendieron en la clasificación.
Si la ASEAN fuera un solo país
Si la ASEAN fuera un Estado nación, ocuparía el primer puesto en producción de aceite de palma crudo y caucho, y el segundo en valor de los flujos de inversión extranjera. Ocuparía el tercer puesto por población total y número de suscripciones de telefonía móvil, y sería el quinto mercado automovilístico más grande del mundo.
Prosperidad económica
Para garantizar su prosperidad futura, los miembros crearon en 2015 la Comunidad Económica de la ASEAN, una iniciativa concebida para impulsar el comercio entre los países de la ASEAN y mejorar las redes de transporte e infraestructura.
Permitirá la libre circulación de bienes, servicios, inversiones, capital y mano de obra cualificada entre los países, y pondrá en marcha políticas para convertirla en una región económica más competitiva. Esto contribuirá a garantizar un desarrollo económico equitativo y a una mayor integración en la economía mundial.
Retos futuros
Las disputas por el control de los mares de China Meridional y las islas que se encuentran en ellos afectan a muchos países de la ASEAN. En octubre del año pasado, la organización anunció que se centraría en un código de conducta para rebajar las tensiones en las aguas en disputa.
Uno de los principales retos de la región es actualizar su infraestructura y sus capacidades de TI para poder aprovechar las nuevas tecnologías. Según el informe de competitividad del Foro Económico Mundial, la mayoría de los países tienen un enorme déficit de infraestructura porque la inversión no ha seguido el ritmo del rápido crecimiento en este ámbito. «Para los países de ingresos medios, la capacidad de innovación sigue siendo limitada, lo que supone un riesgo para su crecimiento a largo plazo».
La diversa configuración geográfica de la región hace esencial apoyar la infraestructura física, como autopistas, aeropuertos y conexiones ferroviarias, redes eléctricas y gasoductos.
Pero en palabras de Shahril Shamsuddin, director ejecutivo de SapuraKencana Petroleum en Malasia, al intervenir en el 25.º Foro Económico Mundial sobre la ASEAN: «¿Cómo no ser optimistas cuando hay 630 millones de personas y más de la mitad son jóvenes —creativos, conectados y que colaboran para crear valor para la región—?»



