La posibilidad de que Estados Unidos levante el embargo comercial y de inversiones de 54 años contra Cuba está resultando un catalizador para impulsar el emprendimiento en la nación insular. En los últimos años, Cuba bajo Raúl Castro ha abierto gradualmente la economía y eliminado muchas barreras empresariales. El anuncio del presidente Barack Obama el pasado diciembre sobre las intenciones de su administración de normalizar los vínculos entre ambos países parece haber infundido nueva energía en ese proceso de liberalización económica.
«El 17 de diciembre, [en] sus corazones y mentes, los cubanos empezaron a ver la luz al final del túnel», dijo Hugo Cancio, presidente y director ejecutivo de Fuego Enterprises, en Miami, empresa con intereses en la música, la publicación y las telecomunicaciones en Cuba y en Estados Unidos. «Ahora ven el futuro que antes no tenían. Los negocios están prosperando y la gente busca nuevas oportunidades Twitter .»
Nacido en La Habana, Cancio emigró a Estados Unidos en 1980, cuando tenía 15 años. Desde entonces se ha convertido en un embajador no oficial de las oportunidades de negocio en Cuba, y ha establecido contactos con gobiernos de ambos países. Ha defendido públicamente el levantamiento del embargo estadounidense y ha denunciado las represalias del gobierno cubano contra los disidentes políticos.
Cancio habló en la Cumbre de Oportunidades de Cuba, celebrada el 1 de abril en el Nasdaq MarketSite de Nueva York y organizada por Knowledge@Wharton, el Instituto Lauder de Wharton y Momentum Event Group. Knowledge@Wharton lo entrevistó en Wharton Business Radio, en el canal 111 de SiriusXM, sobre el entorno emergente para el emprendimiento en Cuba. (Escuche el pódcast al principio de esta página.)
«El 17 de diciembre, [en] sus corazones y mentes, los cubanos empezaron a ver la luz al final del túnel». –Hugo Cancio
Un cambio irreversible
En su entrevista con Knowledge@Wharton, Cancio dijo que cada vez que visita el país encuentra «una Cuba nueva», con un entorno empresarial y económico cada vez más dinámico. «Las puertas se están abriendo; es irreversible», dijo sobre el restablecimiento de los vínculos entre Estados Unidos y Cuba. «Los cubanos están [ahora] dispuestos a permitir la entrada de inversores extranjeros en Cuba». Sin embargo, dijo que le gustaría que Cuba abriera más sus puertas a las inversiones extranjeras. «Ojalá eso sea lo que esté ocurriendo ahora mismo».
Cancio también señaló que son menos los cubanos que abandonan la isla para vivir en el extranjero. «Al contrario, muchos cubanos están regresando a su país de origen para participar en este proceso». La población cubana expatriada en Miami «será una gran aliada [de] Cuba en el futuro», añadió.
Cancio señaló que, a lo largo de los años, la generación mayor de cubanos en Miami ha presionado con ahínco para promover el cambio económico en Cuba. «Pero ahora hay una generación más joven que sigue conectada cultural y emocionalmente con su patria». La mayoría de los prósperos negocios en Cuba pertenece a cubanos nativos establecidos en Miami, añadió.
Cancio reconoció que Cuba sigue teniendo «algunos problemas internos graves», como la disparidad económica causada por el aumento de la actividad emprendedora. Pero eso no frenará el actual auge emprendedor. «Los nuevos negocios prosperan en todo el sentido de la palabra [incluidos] fábricas, restaurantes y tiendas de ropa que abren empresarios privados», dijo.
Un ritmo lento y mesurado
Sin embargo, el resurgimiento económico de Cuba es lento y mesurado. «La transformación no avanza tan rápido como algunos quisiéramos, pero esa es su propia manera de hacer las cosas», dijo Cancio. La razón: «El gobierno cubano tiene la experiencia histórica de haber visto lo que ocurrió en la antigua Unión Soviética, en Vietnam y en China bajo regímenes comunistas. Le preocupa una alteración de su economía en forma de corrupción, como ocurre en algunos de esos países, y se está tomando su tiempo».
«Para hacer negocios en Cuba se necesita PPV: pasión, perseverancia y visión». –Hugo Cancio
¿Dónde encontrarán oportunidades los inversores estadounidenses en la nueva economía emergente de Cuba? «Lo primero que tenemos que hacer es encontrar la manera de motivar al Congreso [estadounidense] para que levante el embargo económico», dijo. Una vez que eso ocurra, surgirán oportunidades en las telecomunicaciones, la agricultura, los viajes, los medios de comunicación y la tecnología; señaló que Cuba cuenta con un numeroso grupo de programadores informáticos bien capacitados.
La música, un factor de unión
A pesar de todas esas ventajas, Cuba no es para pusilánimes. «Hacer negocios en un país comunista en transición no es tarea fácil», dijo Cancio. «Para hacer negocios en Cuba se necesita PPV: pasión, perseverancia y visión».
Cancio cree que su pasión por la música encaja bien en este contexto. Su empresa ha organizado varios conciertos en Estados Unidos con estrellas cubanas, y produjo una película sobre un popular grupo cubano de música de la década de 1960 llamado «Sapphires», que había fundado su padre, Miguel Cancio.
«Los cubanos somos muy emotivos y, cuando nos sentamos un domingo a una mesa de dominó, o a beber cerveza o una copa de ron y hablar de política, siempre acabamos discutiendo», dijo. «Pero cuando hablamos de nuestra música y nuestra cultura, eso nos pertenece; es nuestra herencia, es nuestra. Creo que hicimos un gran trabajo cambiando los corazones y las mentes de la gente mediante la música y la cultura, y los conciertos que hemos producido durante los últimos 20 años».
Este artículo se volvió a publicar con permiso de Knowledge@Wharton, la revista en línea de investigación y análisis empresarial de la Escuela Wharton de la Universidad de Pensilvania». La publicación no implica que el Foro Económico Mundial respalde las opiniones expresadas.
Para mantenerse al día con Forum:Agenda, suscríbase a nuestro boletín semanal.
Autor: Hugo Cancio es un empresario de Miami y activista cubano. También es presidente y director ejecutivo de Fuego Enterprises, Inc., y fundador y editor en jefe de OnCuba.
Imagen: Una vendedora devuelve el cambio a un cliente en su puesto de mercado, con etiquetas de precios marcadas en pesos cubanos. REUTERS/Desmond Boylan.

