7 maneras de sacar el ciberdelito de las sombras

7 maneras de sacar el ciberdelito de las sombras
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La necesidad de una respuesta firme e integrada frente a la delincuencia transnacional nunca ha sido mayor.

En el caso del ciberdelito, la apertura, la facilidad de acceso y la lenta respuesta institucional lo han convertido en una actividad de bajo riesgo y alta rentabilidad. El ciberdelito no es necesariamente un comportamiento nuevo: el resultado final es el mismo que el de un delito fuera de línea, pero los medios son distintos.

Sin embargo, preocupa mucho el uso de nuevas tecnologías que están acelerando el volumen y la velocidad del ciberdelito.

Se estima que el costo anual de la ciberdelincuencia mundial oscila entre 375.000 y 575.000 millones de dólares. Solo en 2013 se produjeron 253 brechas de ciberseguridad a gran escala en las que se vio comprometida la información personal de más de 600 millones de personas, un aumento del 62 % con respecto al año anterior.

Uno de los objetivos centrales del Consejo de la Agenda Global sobre la Economía Ilícita del Foro Económico Mundial es sacar estos problemas de las sombras. Nos gusta pensar en la economía ilícita, gran parte de la cual está posibilitada por la tecnología, como si fuera la economía del G8 de más rápido crecimiento. El desafío consiste en trabajar con todas las partes interesadas clave para reducir el tamaño, el alcance y la influencia de esta economía en la sombra.

Seguridad inteligente

En la Organización de los Estados Americanos (OEA), creemos que nuestros Estados miembros deben abordar las cuestiones de ciberseguridad mediante un enfoque de «seguridad inteligente» que incluya el establecimiento de buenas prácticas; la participación de diversos sectores y partes interesadas; métodos adaptados a las necesidades específicas de cada país; un plan orientado a objetivos; el análisis de problemas basado en evidencia; y la evaluación de resultados.

Este modelo ha sido especialmente útil para diseñar nuestras estrategias de ciberseguridad, porque la colaboración es fundamental. Gran parte de nuestro éxito se debe a las estrechas alianzas con nuestros Estados miembros, incluidos expertos e instituciones, y a la aplicación del siguiente plan de siete puntos:

  1. Involucrar a la sociedad civil y al sector privado. Esto es fundamental. Más del 80 % de la infraestructura que hace funcionar internet y administra servicios esenciales es propiedad del sector privado y está operada por este.

    Por ejemplo, la OEA ha establecido alianzas con empresas del sector privado como Trend Micro, Microsoft y Symantec, y con organizaciones sin fines de lucro, entre ellas el Foro Económico Mundial, STOPTHINKCONNECT, el Centro de Información de Redes de América Latina y el Caribe y la Corporación de Internet para la Asignación de Nombres y Números.

  2. Crear conciencia. Con el desarrollo de la internet de las cosas, las personas se conectan a internet de muchas maneras distintas. Esta nueva tendencia pone de relieve la importancia de diseñar políticas para concienciar a los usuarios finales de internet sobre las medidas básicas de ciberseguridad.

    Los ciberdelincuentes atacan dispositivos personales populares, como los teléfonos móviles, para propagar sus amenazas e infiltrarse en sectores de alto valor de la economía. La OEA ha emprendido un programa intensivo de concienciación para garantizar que las personas comprendan los riesgos y la necesidad de adoptar medidas apropiadas para su propia ciberseguridad.

  3. Desarrollar una estrategia nacional. Una estrategia nacional de ciberseguridad permite a los países definir una visión integral de la ciberseguridad y establecer responsabilidades claras, coordinando las acciones entre los gobiernos y las partes interesadas pertinentes.

    En el pasado, hemos trabajado con Colombia, Panamá y Trinidad y Tobago para ayudarles a diseñar y adoptar un marco adecuado a sus necesidades.

  4. Ofrecer capacitación. Mantenerse al día es fundamental en este entorno en constante evolución. La impartición de capacitación técnica a funcionarios ha demostrado ser un medio muy eficaz para fortalecer la ciberseguridad a nivel nacional y regional.

  5. Ensayar la gestión de crisis. Junto con la capacitación técnica y el desarrollo de equipos de respuesta, la OEA también lleva a cabo ejercicios de gestión de crisis. Esto permite a los Estados miembros adaptar los ejercicios a sus propias necesidades.

    Incluso en países con marcos sólidos de respuesta a incidentes y técnicos bien capacitados, estos ejercicios ponen de manifiesto dónde pueden mejorar los países sus políticas y procedimientos de respuesta a incidentes. Asimismo, fortalecen en la práctica la colaboración técnica dentro de los países que responden a las amenazas.

  6. Realizar misiones de asistencia técnica. La OEA responde a las necesidades de los países mediante el diseño y la realización de misiones de asistencia técnica destinadas a abordar las preocupaciones relativas a la ciberseguridad. Por lo general, esto incluye visitas a las instalaciones, revisiones de políticas y presentaciones de las autoridades locales, y culmina con una serie de recomendaciones de expertos.

  7. Compartir información. La OEA trabaja en el desarrollo de una red de equipos de respuesta cuyo objetivo es facilitar la comunicación en tiempo real y el intercambio de información. También es importante garantizar que cada país cuente con un punto oficial de contacto designado para la respuesta a la ciberdelincuencia.

Nuestro enfoque de la ciberseguridad debe ser multidimensional e incluir sectores clave como la comunidad empresarial, a fin de responder a la naturaleza cambiante del riesgo.

Para combatir la delincuencia, en particular fenómenos dinámicos como las ciberamenazas, es fundamental adoptar modelos que refuercen la colaboración entre países e instituciones. No existe una solución universal, y cada país debe encontrar una estrategia que se adapte a sus necesidades. Las mejores políticas son las que promueven una evaluación adecuada de los problemas, se adaptan a las necesidades particulares e involucran a todas las partes en el proceso de toma de decisiones.

Autor: Adam Blackwell es Secretario de Seguridad Multidimensional de la Organización de los Estados Americanos.

Imagen: Personas juegan a «Battlefield 4» el primer día de E3, la feria Electronic Entertainment Expo, en Los Ángeles, California, el 11 de junio de 2013. REUTERS/David McNew

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