5 lecciones de la primera carretera público-privada del África subsahariana

5 lecciones de la primera carretera público-privada del África subsahariana
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¿Por qué la carretera de peaje Dakar-Diamniadio, que se inauguró puntualmente y dentro del presupuesto en agosto de 2013, ha tenido tanto éxito? La carretera ha mejorado considerablemente la movilidad urbana en torno a Dakar y ha reducido los tiempos de desplazamiento entre la ciudad y sus suburbios de dos horas a menos de 30 minutos.

A partir de esta experiencia positiva, en 2014 el Gobierno de Senegal otorgó otra concesión para ampliar la autopista y conectarla con el nuevo Aeropuerto Internacional Blaise Diagne de Dakar. Excluida Sudáfrica, esta es la primera asociación público-privada de carretera construida desde cero en el África subsahariana. ¿Qué lecciones podemos extraer?

  1. Compromiso político. El Gobierno de Senegal estableció el proyecto como una prioridad. El primer conductor en la carretera fue el presidente, quien pagó el peaje. Pero el compromiso por sí solo no basta: los organismos gubernamentales deben traducirlo en acciones. Se creó un comité de coordinación interinstitucional. La Agencia Nacional para la Promoción de Inversiones (APIX) supervisó la preparación de la concesión. El Servicio de Asesoramiento para Infraestructuras Público-Privadas (PPIAF) prestó apoyo a APIX con asistencia técnica, incluido el diseño de un marco de supervisión del proyecto.

  2. Creación de consenso y participación de las partes interesadas.  Parte de la subvención de US$250,000 del PPIAF al Gobierno de Senegal contribuyó a financiar seminarios con grupos de partes interesadas para debatir las opciones de estructuración de la carretera y los factores socioeconómicos que determinaban la disposición a pagar. La estructura finalmente elegida contempló un peaje relativamente bajo y una contribución inicial del Gobierno al costo, mientras que el concesionario asumía plenamente los riesgos de construcción, operación y tráfico. La combinación de una cuidadosa labor de acercamiento a las partes interesadas, un peaje bastante bajo, un ahorro considerable de tiempo y una carretera bien mantenida hizo que la población aceptara la primera carretera de peaje del país. Además, la existencia de una vía alternativa gratuita permitió al Gobierno y a otras partes interesadas señalar que los conductores siempre podían optar por esa otra ruta.

  3. Concesionario experimentado y firmemente comprometido con Senegal. El concesionario, el Grupo Eiffage , es una de las principales empresas europeas de construcción y operación de carreteras de peaje, con una larga trayectoria de participación y compromiso en Senegal. Eiffage, a través de la sociedad de propósito especial creada para construir y operar la carretera durante 30 años, SENAC S.A., se aseguró de que la carretera se construyera y se operara con un alto nivel de calidad, puntualmente y dentro del presupuesto.

  4. Fuerte participación de las instituciones de desarrollo en la financiación pública y privada. El componente del sector público, financiado por el Gobierno de Senegal, el Banco Africano de Desarrollo, la Agence Francaise de Developpement y el Banco Mundial, cubrió la liberación del derecho de vía, la reestructuración urbana y el reasentamiento de los hogares —hasta 30,000 personas— afectados por la carretera. En el ámbito privado, IFC actuó como coordinador global y organizador principal de este proyecto emblemático de carretera de peaje de €230 millones, y comprometió €22.5 millones en líneas de financiación de deuda a largo plazo. En total, el capital y la deuda privados captados por el concesionario ascendieron a €100 millones. El paquete de financiación mediante deuda fue de €65 millones, de los cuales €45 millones fueron movilizados por el Banco de Desarrollo de África Occidental (BOAD), el Banco Africano de Desarrollo y CBAO, uno de los principales bancos comerciales senegaleses.

  5. Beneficios claros y visibles.  Los viajeros ahorran tres horas al día. La carretera es más segura y la calidad del trayecto es mejor. En sus alrededores está surgiendo actividad económica. Se han desarrollado pequeñas empresas agrícolas con asociaciones de mujeres a lo largo de la carretera. Para quienes no desean utilizar la nueva autopista, la antigua carretera sigue siendo una alternativa gratuita y ahora más fluida.

​La semana pasada, un grupo de donantes del PPIAF visitó la carretera, en una visita organizada por Didier Payerne, director de Desarrollo Empresarial en África de Eiffage Concessions y director de operaciones de SENAC S.A., y Dominique Ndong, coordinador general de grandes proyectos de APIX.

Al igual que desde que comenzó a funcionar la carretera de peaje, el tráfico circulaba con fluidez. El centro de operaciones funcionaba eficientemente. Todos —sin excepción— pagan el bajo peaje. El sistema de peaje electrónico está ganando terreno y reduce aún más los tiempos de espera de muchos viajeros. Esta es una auténtica asociación en acción, que mejora la vida de todos.

El PPIAF concede pequeñas subvenciones como esta en toda África y en otras regiones para ayudar a los gobiernos a desarrollar capacidades y marcos regulatorios, y atraer a inversionistas y financiadores privados que presten mejores servicios de infraestructura.

Este artículo se publica en colaboración con el blog de desarrollo público-privado del Banco Mundial. La publicación no implica que el Foro Económico Mundial respalde las opiniones expresadas.

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Autor: Laurence Carter es director sénior del Grupo de Asociaciones Público-Privadas del Grupo Banco Mundial

Imagen: Trabajadores nivelan el terreno en un proyecto de construcción de una carretera. REUTERS/Elizabeth Nganga.

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