4 estrategias para alcanzar los objetivos de crecimiento del G20

4 estrategias para alcanzar los objetivos de crecimiento del G20
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Los líderes del G20 concluyeron su cumbre durante el fin de semana en Brisbane, Australia. Las cumbres del G20 representan la culminación de un proceso de trabajo preparatorio y deliberaciones que dura todo un año. Este año, las preocupaciones por las débiles perspectivas de crecimiento mundial y creación de empleo ocuparon un lugar central en la agenda del G20. La recuperación económica en las economías avanzadas ha sido lenta y desigual, y el crecimiento también se ha desacelerado en las economías emergentes de más rápido crecimiento. Cada vez se reconoce más que restablecer un crecimiento mundial más sólido exige no solo abordar las secuelas de la crisis financiera mundial, sino también aplicar reformas estructurales más profundas para elevar el crecimiento potencial.

En este contexto, se pidió a todos los países del G20 que prepararan estrategias de crecimiento a mediano plazo para ofrecer un marco sistemático que permitiera abordar las políticas y prioridades de la agenda de crecimiento. Las estrategias preparadas tienen un alcance integral y abarcan políticas macroeconómicas y reformas estructurales destinadas a promover un crecimiento sólido, sostenible y equilibrado. Se centran especialmente en cuatro ámbitos de política que la Presidencia australiana del G20 destacó como elementos clave de la agenda de crecimiento: inversión e infraestructura, empleo, competencia y entorno empresarial, y comercio. El énfasis de las estrategias en la inversión y las reformas estructurales es adecuado: si bien una calibración apropiada de las políticas macroeconómicas es importante para respaldar la demanda agregada a corto plazo, a mediano plazo serán las reformas estructurales y las inversiones que aumentan la productividad las que impulsarán un crecimiento sólido y sostenible. Las estrategias se han beneficiado de un amplio proceso de deliberación y revisión entre pares en el G20, con el apoyo de evaluaciones técnicas preparadas por organizaciones internacionales. Las versiones finales de estas estrategias se publicaron ayer junto con el Comunicado de los líderes y el Plan de Acción de Brisbane(que ofrece una descripción general de estas estrategias).

Avances hacia la ambición colectiva del 2 por ciento. En la reunión de ministros de Finanzas y gobernadores de bancos centrales del G20 celebrada en Sídney en febrero, se fijó el objetivo de aumentar el PIB colectivo del G20 en más de un 2 por ciento para 2018, por encima de la trayectoria de crecimiento proyectada con las políticas vigentes (lo que equivale a un aumento de 0,4 puntos porcentuales en la tasa media anual de crecimiento del PIB durante este período). Se pidió a los miembros del G20 que especificaran en sus estrategias de crecimiento nuevas medidas de política que contribuyeran a lograr ese crecimiento adicional del 2 por ciento. Entonces, ¿cuál es el probable impacto en el crecimiento de las estrategias preparadas? Estimar el impacto en el crecimiento de numerosos compromisos de política en ámbitos diversos y en distintos contextos nacionales, expresados con grados de especificidad variables, es una tarea compleja, y las estimaciones preparadas están inevitablemente sujetas a un margen de incertidumbre. Teniendo presentes estas salvedades, el FMI y la OCDE llevaron a cabo un ejercicio de estimación, basándose también en aportaciones de otras organizaciones internacionales, incluido el Banco Mundial. El ejercicio concluye que los nuevos compromisos de política incluidos en las estrategias de crecimiento presentadas por los miembros del G20 podrían, si se aplicaran, aumentar el PIB colectivo del G20 en un 2,1 por ciento para 2018. Esto significa que el G20 pudo cumplir su objetivo. Este resultado positivo se debe en gran medida al firme enfoque y la coordinación que el G20 demostró durante todo el año en su labor sobre las estrategias de crecimiento.

Aplicación de las políticas y brechas de política. El gran «si» de esta evaluación es la aplicación. El crecimiento adicional estimado que se derivaría de las estrategias de crecimiento presupone la aplicación plena de los compromisos de política asumidos por los países, lo que planteará un desafío considerable. Además, las proyecciones de crecimiento de referencia se han revisado a la baja desde que se adoptó el objetivo del 2 por ciento a principios de 2014. Por lo tanto, aunque se alcance en gran medida el objetivo del 2 por ciento, el crecimiento agregado podría ser inferior al proyectado en ese momento. Asimismo, el G20 fijó el objetivo del 2 por ciento como una meta mínima. Para afrontar eficazmente el desafío del empleo se necesitará un crecimiento más sólido a mediano plazo. En la cumbre de Brisbane, los líderes del G20 aprobaron un Marco de Evaluación de la Rendición de Cuentas que se utilizará para supervisar la aplicación de los compromisos de política asumidos por los países y revisar las estrategias de crecimiento, a fin de incorporar medidas adicionales que aborden las brechas de política pendientes y respondan a cualquier debilitamiento sostenido de las perspectivas de crecimiento mundial. El marco también supervisará los efectos indirectos externos de las políticas de los miembros, con el fin de fomentar los efectos positivos y minimizar los negativos. El objetivo de este marco es garantizar que el G20 siga encaminado hacia el logro de sus objetivos de crecimiento. El marco incluirá un proceso de revisión entre pares, con apoyo técnico de organizaciones internacionales, incluido el Banco Mundial.

Contribuciones del Banco Mundial. El Banco Mundial apoyó de cerca la labor del G20 sobre las estrategias de crecimiento durante todo el año. Como primer paso en la preparación de las estrategias de crecimiento, a principios de año se pidió a las organizaciones internacionales que proporcionaran notas de diagnóstico sobre ámbitos clave de reforma para ayudar a identificar las principales brechas de política que los países del G20 debían abordar para impulsar el crecimiento. El personal del Banco aportó notas sobre competencia y entorno empresarial, empleo, comercio, infraestructura, y educación y competencias, en las que identificó ámbitos que requerían atención prioritaria. En el siguiente paso, el FMI, la OCDE y el Banco Mundial presentaron un informe conjunto al G20 sobre prioridades de reforma macroeconómica y estructural, que incluía escenarios de reforma capaces de generar crecimiento adicional. Ese informe proporcionó la base técnica para que el G20 adoptara el objetivo de crecimiento adicional del 2 por ciento en su reunión ministerial de febrero. Los miembros del G20 presentaron sus proyectos de estrategias en mayo, que fueron sometidos a revisión entre pares en junio. A partir de esa revisión, en agosto se presentaron estrategias de crecimiento revisadas para otra ronda de revisión entre pares en septiembre. Luego, los miembros del G20 finalizaron sus estrategias para publicarlas en la cumbre de líderes. El Banco, junto con otras organizaciones internacionales, apoyó este proceso de revisión aportando insumos y evaluaciones técnicas.

Las contribuciones del Banco Mundial se centraron especialmente en las estrategias de crecimiento de los miembros del G20 que son economías emergentes (10 en total). El Banco presentó su informe final sobre las estrategias de crecimiento de estos países justo antes de la cumbre de Brisbane. El informe se centra en las reformas estructurales, lo que complementa la labor del FMI sobre las políticas macroeconómicas. El informe evalúa los compromisos de política asumidos por los países en sus estrategias de crecimiento. También identifica brechas de política que requieren más atención en adelante.

La naturaleza y la solidez de los compromisos de política varían considerablemente entre las estrategias de crecimiento de cada país. Al examinar los distintos países, la evaluación del Banco ofrece los siguientes mensajes sobre los ámbitos clave de reforma abarcados en las estrategias: indica en qué ámbitos los compromisos de política son, en general, más sólidos y dónde se necesitan más medidas para abordar las brechas persistentes:

  • Inversión/Infraestructura: En general, las estrategias son más sólidas en cuanto al aumento de los niveles de inversión y el impulso del financiamiento, pero más débiles en cuanto a garantizar la calidad y eficacia de la inversión. Los planes para aumentar el gasto deben ir acompañados de medidas más firmes para mejorar la gestión de la inversión por parte del sector público, así como el clima para la inversión privada y las asociaciones público-privadas.

  • Empleo: Las estrategias son relativamente sólidas en materia de políticas activas del mercado laboral, formación profesional y políticas para mejorar la participación y el empleo de grupos específicos: mujeres y jóvenes. Estos esfuerzos (y las medidas del lado de la demanda) deben complementarse con reformas más profundas de las leyes y reglamentos para mejorar la flexibilidad laboral y la formalidad del empleo —respaldadas por redes de protección bien diseñadas y focalizadas—, así como de la educación y la formación para elevar su calidad y pertinencia.

  • Competencia/Entorno empresarial: En general, las estrategias son más sólidas en cuanto a reducir el costo y la complejidad de hacer negocios y mejorar la logística para aumentar la competitividad, pero más débiles en cuanto a impulsar la competencia. Entre los ámbitos que requieren más atención figuran el fortalecimiento de la política de competencia, el aumento de la competencia en los sectores de servicios y de redes, y la aplicación de reformas jurídicas e institucionales más profundas (por ejemplo, para mejorar la ejecución de contratos y el régimen de insolvencia).

  • Comercio: Por lo general, las estrategias se centran firmemente en la facilitación del comercio y las medidas para impulsar las exportaciones. Para complementar estas medidas, la agenda de reforma comercial se beneficiaría de una mayor atención a la liberalización de las importaciones y la integración en las cadenas globales de valor, incluida la liberalización del comercio de servicios. Más allá de las medidas de cada país, el G20 puede hacer más en materia de acción colectiva sobre el comercio.

Crecimiento inclusivo. Las estrategias de crecimiento están orientadas a alcanzar el objetivo del G20 de «un crecimiento sólido, sostenible y equilibrado». La promoción del crecimiento inclusivo es una dimensión que no está plenamente integrada en las estrategias de crecimiento, aunque estas sí incluyen diversas medidas que no solo promoverían el crecimiento, sino que también contribuirían a hacerlo inclusivo. Ante el aumento de la desigualdad en muchos países (incluida la mayoría de los países del G20) y las crecientes pruebas de que la desigualdad puede perjudicar la estabilidad económica y la sostenibilidad del crecimiento, la inclusión debe ser una parte más integral de las estrategias de crecimiento del G20.

Esta publicación apareció primero en El blog del Banco Mundial

Autor: Zia Qureshi es actualmente director de Estrategia y Operaciones en la Oficina del vicepresidente sénior y economista jefe del Banco Mundial.

Imagen: Un hombre mira una pantalla frente a una sucursal de United Overseas Bank (UOB) en el distrito financiero de Singapur. REUTERS/Vivek Prakash

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