2015: el año para actuar ante los desafíos globales

2015: el año para actuar ante los desafíos globales
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El año 2015 ofrece una oportunidad única para que los líderes mundiales y la población pongan fin a la pobreza y transformen el mundo, satisfagan mejor las necesidades humanas y protejan el medio ambiente, y garanticen la paz y la realización de los derechos humanos.

Con nuestra economía globalizada y nuestra tecnología sofisticada, podemos decidir poner fin a los males ancestrales de la pobreza extrema y el hambre. O podemos seguir degradando nuestro planeta y permitir que desigualdades intolerables siembren amargura y desesperación. Nuestra ambición debe ser lograr el desarrollo sostenible para todos.

Debemos garantizar que esta transición, al tiempo que protege el planeta, no deje a nadie atrás. Tenemos la responsabilidad compartida de emprender un camino hacia una prosperidad inclusiva y compartida en un mundo pacífico y resiliente, donde se respeten los derechos humanos y el Estado de derecho.

Siete décadas de cambios profundos

La humanidad ha logrado avances impresionantes en las últimas siete décadas. Hemos presenciado avances tecnológicos asombrosos, cómo millones y millones de personas salían de la pobreza, cómo millones más adquirían autonomía, enfermedades derrotadas, una mayor esperanza de vida, el respaldo a la democracia y la construcción de economías dinámicas en todas las regiones.

Sin embargo, cuando las Naciones Unidas cumplen 70 años, debemos reconocer que las condiciones del mundo actual distan mucho de la visión expresada en la carta fundacional de la organización. En tiempos de abundancia para algunos, somos testigos de pobreza generalizada, desigualdades flagrantes, desempleo, enfermedades y privaciones. El desplazamiento de personas alcanza su nivel más alto desde la Segunda Guerra Mundial. Los conflictos armados, la delincuencia, el terrorismo, la persecución, la corrupción, la impunidad y la erosión del Estado de derecho son realidades cotidianas. Aún se sienten los efectos de las crisis económica mundial, alimentaria y energética. Las consecuencias del cambio climático apenas han comenzado. Estos fracasos y deficiencias han definido la era moderna tanto como nuestros avances en la ciencia, la tecnología y la movilización de movimientos sociales globales.

Sin embargo, también sabemos que estos problemas no son accidentes de la naturaleza ni el resultado de fenómenos que escapen a nuestro control. Son consecuencia de las acciones y omisiones de las personas, las instituciones públicas, el sector privado y otros responsables de proteger los derechos humanos y defender la dignidad humana.

APPROVED-Ban Ki Moon

Contamos con los conocimientos y los medios para afrontar estos desafíos, pero necesitamos liderazgo urgente y acción conjunta ahora. En un mundo interconectado de manera irreversible, los desafíos que afronta cualquiera de nosotros se convierten en desafíos para todos, a veces gradualmente, pero a menudo de repente. Hacer frente a estos desafíos complejos no es simplemente una carga; es, sobre todo, una oportunidad para forjar nuevas alianzas y asociaciones que puedan colaborar para mejorar la condición humana.

En nuestra búsqueda de una agenda mundial de desarrollo sostenible para los años posteriores a 2015, la comunidad internacional ha emprendido un proceso sin precedentes. Nunca antes se había llevado a cabo una consulta tan amplia e inclusiva sobre tantos asuntos de interés mundial. Todos los Estados miembros, todo el sistema de las Naciones Unidas, expertos y una muestra representativa de la sociedad civil y las empresas —y, lo que es más importante, millones de personas de todos los rincones del mundo— han participado en el debate. Personas de todo el mundo han subrayado la necesidad de democracia, Estado de derecho, espacio cívico y una mejor gobernanza e instituciones. Ahora que hemos abierto de par en par el espacio a un amplio conjunto de participantes, debemos reconocer que la legitimidad de este proceso dependerá en medida considerable de hasta qué punto los mensajes fundamentales que hemos recibido se reflejen en el resultado final.

Tres oportunidades

Tres reuniones internacionales de alto nivel en 2015 nos brindan la oportunidad de inaugurar una nueva era de desarrollo sostenible. La primera será la Tercera Conferencia Internacional sobre la Financiación para el Desarrollo, que se celebrará en Addis Abeba en julio, donde podría concretarse un pacto para una asociación mundial.

La segunda será la cumbre especial sobre desarrollo sostenible, que se celebrará en la Sede de las Naciones Unidas en Nueva York en septiembre, donde el mundo adoptará la nueva agenda y un conjunto de objetivos de desarrollo sostenible que, esperamos, marcarán un cambio de paradigma para las personas y el planeta.

La tercera será el 21.º período de sesiones de la Conferencia de las Partes en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, que se celebrará en París en diciembre, donde los Estados miembros se comprometerán a adoptar un nuevo acuerdo para hacer frente a una amenaza que podría dificultar el cumplimiento de la nueva agenda de desarrollo sostenible.

Las circunstancias están alineadas para que el mundo emprenda una acción histórica que transforme vidas y proteja el planeta. Insto a los gobiernos y a las personas de todas partes a cumplir con sus responsabilidades políticas y morales. Este es mi llamamiento a la dignidad, y debemos responder con toda nuestra visión y fortaleza.

Autor: Ban Ki-moon es el Secretario General de las Naciones Unidas.

Imagen: Una superluna se eleva sobre el barrio marginal de Petare, en Caracas. REUTERS/Jorge Silva

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