Una plataforma digital para Eurasia podría ayudar a superar la distancia y la fragmentación de la región

Digital platforms become particularly important during crises such as the COVID-19 pandemic.Image: Photo by Sajad Nori on Unsplash
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  • El reto actual consiste en aprovechar lo mejor de las distintas partes de Eurasia para crear una plataforma digital centrada en las personas que sea competitiva a escala mundial.

  • Una plataforma de este tipo, dentro de los mecanismos de integración regional y las instituciones de desarrollo de Eurasia, permitiría aunar recursos para hacer frente a futuras crisis económicas.

  • De todas las partes de la economía mundial, Eurasia es la que más puede beneficiarse de una mayor conectividad e inclusión digitales, dada la importancia del «factor distancia».

Para mejorar su dinamismo económico, Eurasia necesita ampliar el funcionamiento de los «efectos de red» continentales en consonancia con la aparición de plataformas y ecosistemas digitales corporativos y regionales.

El reto actual consiste en aprovechar lo mejor de las distintas partes de Eurasia para crear una plataforma digital centrada en las personas que sea competitiva a escala mundial. Esta plataforma cobra especial importancia en crisis como la actual pandemia de COVID-19, que ha afectado gravemente a los flujos comerciales y migratorios en toda la región. La alta concentración de población mundial en Eurasia implica que el continente es también el mayor generador de datos del mundo, lo que exige desarrollar formas de coordinar la cooperación digital entre países.

Cerrar las brechas en toda la extensión de Eurasia

Actualmente, la principal carencia en la gobernanza regional y mundial es la falta de coordinación entre los mecanismos de integración regional y sus instituciones de desarrollo. De hecho, no existe ningún mecanismo horizontal de coordinación para esta cooperación. La creación de una plataforma de este tipo entre los mecanismos de integración regional y sus instituciones de desarrollo permitiría aunar recursos para financiar proyectos de gran escala y hacer frente a futuras crisis económicas. También tiene el beneficio de crear un enfoque más sincronizado y coordinado de las medidas de política económica durante las crisis económicas.

Otra brecha importante es la falta de conectividad digital en Eurasia, sobre la que se basarían los acuerdos digitales transfronterizos e interregionales. Esto, a su vez, limita la capacidad de los países para coordinar políticas en ámbitos como el comercio, la migración y el desarrollo de la economía digital.

La plataforma común abordaría la «brecha digital» entre los países de Eurasia promoviendo una mayor «inclusión digital», especialmente en las economías de bajos ingresos. La plataforma digital común podría resultar especialmente importante para los países en desarrollo sin litoral, que afrontan obstáculos geográficos/logísticos notables para el comercio.

De todas las partes de la economía mundial, Eurasia es la que más puede beneficiarse de una mayor conectividad e inclusión digitales, dada la importancia del «factor distancia», que limita la intensidad de la cooperación económica en la región. El peso de la distancia es especialmente costoso para las economías sin litoral de Eurasia; de hecho, Eurasia alberga 26 de los 44 países sin litoral del mundo (59 %).

Una plataforma para la cooperación digital en Eurasia.Image: Club Valdái

Una plataforma digital para los mecanismos regionales y las instituciones de desarrollo

Para superar los retos de la distancia y la fragmentación en Eurasia, es necesario crear una plataforma digital para Eurasia que reúna a los mecanismos de integración regional, los bancos de desarrollo regionales y los mecanismos regionales de financiación (RFA).

1. La plataforma para los mecanismos de integración regional trabajaría para avanzar hacia una mayor interoperabilidad con las plataformas digitales de las agrupaciones regionales de Eurasia, como la UE, la Unión Económica Euroasiática (UEEA), la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN), la Asociación Económica Integral Regional (RCEP), la Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA) y el Consejo de Cooperación del Golfo (CCG).

2. La plataforma para los bancos y fondos de desarrollo regionales como el Banco de Desarrollo Euroasiático (BDE), el Banco Europeo de Inversiones (BEI), el Fondo de Desarrollo de la SAARC (SDF) y el Fondo de Cooperación en Inversiones China-ASEAN (CAF) se centraría en construir carteras de proyectos en el ámbito de la cooperación digital, la conectividad digital y la inclusión digital, y trabajaría para avanzar en acuerdos económicos digitales (DEA) sobre la base de los acuerdos digitales existentes.

3. La plataforma para los mecanismos regionales de financiación, como el Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE), el Fondo Euroasiático de Estabilización y Desarrollo (EFSD), la multilateralización de la Iniciativa de Chiang Mai y el Fondo Monetario Árabe, se centraría en la coordinación de medidas anticrisis, la creación de mecanismos ex ante de respuesta anticrisis basados en la cooperación digital y el intercambio de datos.

Estas tres plataformas podrían reforzarse mutuamente y complementarse además con plataformas a nivel nacional y corporativo para formar un ecosistema euroasiático de cooperación digital e interoperabilidad.

Un elemento crucial de dicha plataforma podría ser la agregación de la red de DEA. Singapur es el líder de Eurasia en el avance de la cooperación digital en la economía mundial: hasta ahora forma parte de todos los principales acuerdos de economía digital: el Acuerdo Integral y Progresivo de Asociación Transpacífico (CPTPP), la RCEP, Singapur-Australia y Singapur-Chile-Nueva Zelanda. Una mayor apertura en Eurasia mediante acuerdos digitales podría impulsar el comercio electrónico no solo en la región, sino también a escala mundial, ya que Eurasia representa casi el 80 % de las ventas mundiales de comercio electrónico.

Cuota global de las ventas minoristas de comercio electrónico por región, 2020 (%).Image: UNCTAD

Avanzar en la apertura e inclusión en toda Eurasia

Al consolidar alianzas regionales, bilaterales y corporativas, una plataforma digital euroasiática común permitiría a sus miembros introducir mayor coherencia y compatibilidad en el conjunto existente de acuerdos económicos digitales, creando así las condiciones para multilateralizar los acuerdos digitales existentes y para crear nuevos acuerdos económicos digitales. Un aspecto importante del funcionamiento de dicha plataforma es el principio de apertura e inclusión, por el que los países en desarrollo se benefician de una mayor «inclusión digital» y de la posibilidad de unirse a alianzas digitales con economías avanzadas de toda Eurasia. De este modo, el funcionamiento de dicha plataforma contribuye a un paradigma económico más sostenible y equilibrado en toda Eurasia.

Una plataforma digital para los mecanismos regionales podría avanzar no solo en una mayor interoperabilidad, el comercio digital o la conclusión de DEA, sino también generar importantes efectos de «segunda ronda» asociados a un mayor margen para proyectos de conectividad (relacionados con la infraestructura física), el desarrollo del capital humano (plataformas digitales en educación y sanidad) y la innovación.

Un papel significativo podrían desempeñarlo las instituciones multilaterales mundiales, como el FMI, el Banco Mundial y la OMC. Esto se debe a que estas organizaciones ya lideran la creación de plataformas para los mecanismos regionales y sus instituciones regionales. En particular, el FMI, junto con el G20, ha establecido reuniones periódicas con mecanismos regionales de financiación como el EFSD, el Fondo de Reservas de América Latina (FLAR), Chiang Mai, el MEDE, el Mecanismo Contingente de Reservas de los BRICS (CRA) y el Fondo Monetario Árabe. En 2018, el Banco Mundial creó una plataforma para la coordinación de políticas migratorias entre los principales bancos de desarrollo regionales.

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