Las monedas digitales de los bancos centrales (CBDC) pueden ayudar a democratizar las finanzas.
Las futuras monedas digitales deben diseñarse teniendo en cuenta la inclusión.
Los bancos centrales deben considerar cuatro áreas clave al diseñar las CBDC.
La mayoría de las personas dan por sentados los pagos digitales. Hace tiempo, las tarjetas de crédito y el comercio electrónico nos dieron la posibilidad de realizar transacciones en línea en todo el mundo. Pero la capacidad de participar en los sistemas financieros por medios digitales no es universal. Las monedas digitales de los bancos centrales (CBDC) ofrecen nuevas formas de democratizar las finanzas: dan a las personas no bancarizadas poder adquisitivo, las introducen en herramientas financieras e incrementan la competencia y la diversidad en los mercados globales.
Pero para que el dinero digital sea una herramienta de igualdad y no otro sistema excluyente, deben cumplirse varias condiciones. Las futuras monedas digitales deben diseñarse teniendo en cuenta la inclusión para que los bancos centrales aprovechen el potencial del dinero digital.
Los bancos centrales deben considerar las siguientes cuatro áreas al diseñar las CBDC para garantizar que empoderen a las personas de todo el mundo. Los principales arquitectos de las CBDC pueden ayudarnos a trazar un rumbo a seguir.
1. Programas de alfabetización financiera y digital
Un encuesta de The Economist reveló que la mayoría de las personas encuestadas sobre la moneda digital tenían más probabilidades de confiar en un producto emitido por su gobierno que en una empresa de criptomonedas. Esto es prometedor. Pero la encuesta también reveló que aún queda mucho por hacer para educar al público sobre el dinero digital. Los encuestados señalaron la privacidad y la seguridad como obstáculos, pero la razón principal por la que las personas dudaban del dinero digital era que simplemente no comprenden qué es.
Si las CBDC han de llegar a las regiones no bancarizadas y empoderar a las comunidades marginadas con nuevas herramientas financieras, deben ir acompañadas de sólidos esfuerzos educativos. Esto comienza con la alfabetización financiera básica —la comprensión de los préstamos, la liquidez y la deuda— y se extiende a la enseñanza muy práctica del dinero digital. ¿Dónde se fabrica y se almacena? ¿Cómo funciona una billetera digital? ¿Cuáles son los beneficios y los riesgos?
2. Construir una identidad financiera
Las CBDC minoristas pueden establecer un ecosistema financiero más inclusivo. Pueden reducir el costo de las transacciones, eliminar las barreras para los préstamos e impulsar las iniciativas de microfinanzas. Al mismo tiempo, las CBDC deben aspirar a ayudar a las personas no bancarizadas y subbancarizadas a crear identidades financieras. Una billetera digital debería permitir a quienes usan CBDC construir un historial crediticio, establecer un historial de préstamos y, si se diseña adecuadamente, acceder a instrumentos financieros más tradicionales con el historial que obtienen usando monedas oficiales. Con la debida consideración de la privacidad, el perfil de CBDC de una persona podría compartirse con plataformas de préstamo, complementando los indicadores crediticios tradicionales, como el historial de ingresos, la carga de deuda y los datos del historial de pagos, que muchas personas no bancarizadas no tienen.
3. Transformar los ecosistemas de pago
Las finanzas respaldadas por blockchain permiten a las personas crear liquidez rápidamente. Los activos físicos pueden representarse digitalmente y utilizarse como garantía para asegurar un préstamo. Bien utilizada, esta es una herramienta que puede ayudar a las empresas subbancarizadas a obtener financiamiento, llegar a los mercados con sus productos y competir a gran escala.
“El papel del dinero del banco central en los sistemas de pago ha consistido tradicionalmente en eliminar o reducir los riesgos crediticios, de liquidez y sistémicos, permitir la interoperabilidad del dinero privado (de los bancos comerciales) y ofrecer efectivo y monedas al público en general como moneda de curso legal”, afirmó Dilip Rao, Director de Programa de CBDC, Digital Finance Cooperative Research Centre (DFCRC).
“Las CBDC pueden satisfacer algunas de estas necesidades aprovechando el formato más adecuado para el intercambio de activos tokenizados, ya sean del mundo real o financieros, con un valor sin riesgo. La liquidación «atómica» con CBDC —en la que tanto los activos como el valor se intercambian simultáneamente con certeza— ofrece el potencial de impulsar nuevos mercados con bajo riesgo y costo.”
En colaboración con el DFCRC, el Banco de la Reserva de Australia está realizando una investigación para explorar posibles casos de uso de las CBDC. Esta investigación ayudará a cuantificar el impacto de las monedas digitales y a orientar la transformación estratégica de los ecosistemas de pago.
“Estos nuevos mercados podrían ampliar potencialmente los volúmenes y el alcance”, dijo Rao. “Al reducir el tamaño de los lotes y eliminar las barreras de entrada, reducir los costos de transacción o permitir que se establezcan nuevos operadores de mercado con menos fricción regulatoria.”
4. Interoperabilidad de valor e inclusión
En la carrera hacia una CBDC minorista de adopción generalizada existen implicaciones geopolíticas. Los bancos centrales ven el ámbito digital como una nueva arena en la que competir, y el primero en alcanzar la viabilidad podría tener una ventaja. Esta competencia es beneficiosa para la innovación, pero perjudicial si ser el primero prevalece sobre la interoperabilidad, la comunicación entre países y la inclusión.
“Centrarse en la interoperabilidad, es decir, en la capacidad de distintas CBDC para conectarse entre sí en todo el mundo, es fundamental para que las monedas digitales sean una herramienta que dé la bienvenida a las personas a los mercados globales”, afirma Steve Cerveny, cofundador y director ejecutivo de Kaleido, una plataforma blockchain que colabora con los bancos centrales. “Lo que queremos evitar es que existan cientos de monedas diferentes que queden aisladas y dificulten la colaboración.
“La interoperabilidad aporta valor a la cadena de suministro global, ya que las redes financieras se integran sin fisuras, pero también tiene implicaciones para el individuo. Si la ubicación de una persona es clave para que su moneda digital específica funcione con los mercados globales, no lograremos aprovechar la verdadera promesa de las CBDC.”
En un informe conjunto con el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, el Banco de Pagos Internacionales acordó “Para promover la coexistencia con otras formas de dinero e instrumentos de pago y un nivel razonable de adopción de CBDC, la interoperabilidad con sistemas no CBDC, tanto a nivel nacional como transfronterizo, es fundamental. Los usuarios se benefician de poder elegir entre distintos métodos de pago. Para lograrlo plenamente, los usuarios deben poder pasar sin esfuerzo de un método a otro.”
El potencial es responsabilidad
Para los bancos centrales, los incentivos para llevar al mercado una moneda digital centrada en el sector minorista son claros. Los bancos centrales desean mantener el control de las palancas financieras que se ven amenazadas por la descentralización y las criptomonedas. Quieren supervisar las redes de pago digital para detectar fraudes. Y esperan involucrar a más ciudadanos en la economía global. Este último objetivo, el de la inclusión, de las CBDC puede representar el mayor desafío a la hora de diseñar una CBDC de aceptación generalizada. Aumentar la accesibilidad de los mercados globales depende en gran medida de lo bien que planifiquemos hoy las soluciones del mañana.



