Por qué la armonización mundial de la ciberseguridad sería música para los oídos de todos

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  • Las regulaciones de ciberseguridad se han vuelto complejas, costosas y difíciles de cumplir debido a la maraña de regulaciones nacionales y regionales que se han desarrollado en los últimos años.

  • Hay tres áreas en las que la armonización mundial de las regulaciones de ciberseguridad podría hacernos más seguros: la protección de datos, la innovación y la interoperabilidad, y los costos.

  • Estados Unidos y la Unión Europea han demostrado que distintas jurisdicciones pueden cooperar para reducir los costos y la complejidad del cumplimiento para las empresas y los consumidores. Esto debería replicarse a escala mundial.

Los ciberataques suponen una amenaza creciente para la integridad de sectores fundamentales para nuestro bienestar económico y social. Las amenazas a la ciberseguridad han aumentado más del 358 % en los últimos años, superando la capacidad de las sociedades para prevenirlas o responder a ellas eficazmente. Es urgente que los líderes gubernamentales y empresariales cooperen para armonizar las regulaciones cibernéticas mundiales que protegen los datos y la privacidad.

Sin embargo, las regulaciones mundiales sobre ciberseguridad y privacidad —aunque tienen buenas intenciones y buscan contribuir positivamente frente al embate diario de las nuevas ciberamenazas— prestan poca atención a la armonización entre países. El resultado, por desgracia, es discordante y confuso, como si cada sección de una orquesta tocara en una tonalidad distinta.

Esto genera procesos complejos y costosos para cumplir las obligaciones en todos los sectores y dificulta que los nuevos innovadores logren protegerse frente a las ciberamenazas. Y si esto resulta confuso para las empresas, ¿cómo pueden los consumidores estar seguros de que pueden confiar en los nuevos servicios digitales?

¿Cómo se manifiesta el problema en la práctica?

Con las regulaciones de ciberseguridad actuales, las empresas deben lidiar con diversas leyes que compiten entre sí en distintas jurisdicciones, por ejemplo, en lo relativo a los períodos de conservación de datos exigidos. También hay definiciones contradictorias de lo que constituye un incidente de ciberseguridad y de qué debería activar una notificación a los organismos reguladores y a los consumidores.

En el mundo hipertransparente de hoy, la notificación de un incidente en un país se difunde fácilmente y llega a personas de otros países, lo que puede generar confusión y erosionar la confianza. Además, el aumento del carácter prescriptivo de las regulaciones de ciberseguridad y la falta de alineación entre las leyes han contribuido al desarrollo de soluciones dispares en toda la industria. Esto afecta a la interoperabilidad y obstaculiza los sistemas abiertos y la innovación.

Western Union, como muchas empresas mundiales, opera en más de 200 países y territorios, por lo que su panorama regulatorio es vasto. Se dedica mucho tiempo y esfuerzo a garantizar que la empresa no solo se ajuste a marcos de buenas prácticas como NIST e ISO, sino que también incorpore los requisitos de las leyes y regulaciones aplicables. Al armonizar las normas y prácticas comunes, las empresas generan un consenso interno sobre su nivel de riesgo cibernético y resiliencia.

Sin embargo, los ecosistemas digitales solo son tan sólidos como su eslabón más débil, así que ¿qué ocurre con el consenso externo? Hay tres áreas en las que la armonización mundial de las regulaciones de ciberseguridad podría hacernos más seguros y ampliar nuestro acceso a productos y servicios innovadores:

1) Desarrollar una protección de datos coherente y reforzada

  • Las normas mundiales garantizan una comprensión común de los requisitos, en lugar de interpretaciones jurisdiccionales de la ley.

  • La aplicación coherente de métodos y procedimientos de protección de datos reduce el riesgo y genera confianza más allá de las fronteras y a lo largo de las cadenas de suministro.

  • La duplicación de datos puede reducirse al mínimo si hay menos leyes nacionales sobre residencia de datos: una menor proliferación de datos implica un menor riesgo de que se vean comprometidos.

2) Aumentar la innovación y la interoperabilidad

  • Se fomenta la inclusión mundial cuando se reducen los obstáculos técnicos, lo que permite una mayor interoperabilidad.

  • La inclusión impulsa la innovación al involucrar a grandes mentes y emprendedores de todo el mundo para que participen en el ecosistema tecnológico mundial.

  • Las arquitecturas interoperables permiten y facilitan la privacidad y la seguridad desde el diseño.

3) Reducir los costos

  • La alineación con las normas mundiales reducirá la complejidad de implementar controles de seguridad y privacidad.

  • Las auditorías de cumplimiento podrían agilizarse mediante artefactos estandarizados que satisfagan las necesidades de todas las partes interesadas.

  • Se reducirá la necesidad de requisitos costosos de residencia de datos motivados por la seguridad o la privacidad.

La armonización de las regulaciones de ciberseguridad en acción

Ya se está trabajando para armonizar la regulación de la ciberseguridad. En la Unión Europea, por ejemplo, la Ley de Resiliencia Operativa Digital (DORA) busca aportar orden y coherencia a las regulaciones de los países de la UE en ámbitos como la gestión de riesgos, la ciberseguridad, la notificación de incidentes y la supervisión de terceros. Aunque DORA se centra en la resiliencia operativa, esta armonización legislativa, cuya publicación está prevista para finales de 2022, aportará muchos de los beneficios de la interoperabilidad, la innovación y la inclusión financiera, además de aumentar la protección de los consumidores.

Y en el sector de servicios financieros de Estados Unidos, los estados miembros de la Conferencia de Supervisores de Bancos Estatales (CSBS) pusieron en marcha Una empresa, un examen en 2021. Esto permite realizar un único examen de una empresa en el que pueden participar varios organismos reguladores o consultar los resultados. Como un solo examen suele requerir la recopilación de cientos de pruebas, esta eficiencia es música para los oídos de una empresa. La colaboración entre los organismos reguladores de varios estados también brinda a los examinadores oportunidades para aprender qué leyes están aprobando otros estados, así como conocimientos especializados sobre ciberseguridad y privacidad.

¿Cómo está abordando el Foro Económico Mundial el aumento de los desafíos de ciberseguridad?

El Centro de Ciberseguridad ofrece una plataforma de confianza donde los líderes se reúnen para comprender los riesgos cibernéticos en evolución y sus implicaciones sistémicas. Se centra en fomentar la comprensión y la confianza en un mundo digital cada vez más interconectado.

Al facilitar la colaboración intersectorial y el intercambio de conocimientos, el Centro ayuda a sus socios a reforzar la resiliencia cibernética y abordar desafíos que requieren respuestas colectivas.

Descubra el trabajo del Centro

Algunos primeros pasos en la dirección correcta

Para abordar la falta de armonización, el Perfil de ciberseguridad para los servicios financieros del Cyber Risk Institute, una organización sin fines de lucro, basado en las recomendaciones de 2020 del Consorcio de Ciberseguridad Fintech del Foro Económico Mundial, ha consolidado más de 2.300 regulaciones de centros financieros mundiales en menos de 280 declaraciones de diagnóstico. Esto ha contribuido a incentivar las mejores prácticas de ciberseguridad al ofrecer a las grandes instituciones financieras un marco único en el que apoyarse y crear oportunidades económicas para nuevos innovadores.

Más allá del sector de servicios financieros, más de 400 líderes de los sectores público y privado del Consejo sobre el Mundo Conectado del Foro trabajan para identificar las principales brechas de gobernanza en todo el ecosistema del Internet de las cosas (IoT) y desarrollar una respuesta integral de políticas.

El mundo está presenciando niveles récord de ciberataques, en parte debido a la falta de un consenso mundial para abordar los desafíos sistémicos de ciberseguridad y mejorar la confianza digital. Está claro que existe voluntad de armonizar las regulaciones entre intereses contrapuestos, a escala nacional y regional. El siguiente paso —la armonización mundial de las regulaciones de ciberseguridad y privacidad— beneficiaría a todos al reducir los riesgos y los costos, e impulsar la innovación.

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