La ciberseguridad verá la adopción de modelos de lenguaje especializados que ofrecen información más personalizada y procesable para adaptarse con rapidez a las amenazas en evolución.
El panorama de las ciberamenazas incluirá técnicas de inteligencia artificial más sofisticadas, como campañas de phishing avanzadas y deepfakes, ante las que las organizaciones deben prepararse.
Las nuevas normativas exigen y impulsarán una mayor experiencia en ciberseguridad en los consejos de administración, junto con una gestión estratégica del riesgo y una evaluación del riesgo de terceros, para reforzar la ciberresiliencia.
Mientras el mundo navega por el panorama siempre cambiante de las ciberamenazas y las superficies de ataque, es importante recordar que ser proactivo es mejor que ser reactivo. Como líder de una empresa de ciberseguridad, lo sé de primera mano. Con esto en mente, comparto algunas de mis principales predicciones en materia de ciberseguridad para 2024, basadas en las tendencias que he observado durante este último año.
Auge de los modelos de lenguaje especializados
Una cosa que puedo predecir con seguridad es que la inteligencia artificial (IA) no va a desaparecer. Un ejemplo de ello: los grandes modelos de lenguaje han transformado la ciberseguridad organizativa. Los grandes modelos de lenguaje dotan a los equipos de seguridad de una capacidad increíble para filtrar grandes cantidades de datos y convertirlos en información procesable mediante consultas sencillas. Estos sofisticados modelos han demostrado una notable capacidad para comprender y generar texto de tipo humano, lo que impulsa avances en diversos ámbitos.
Sin embargo, aunque los grandes modelos de lenguaje han tenido, sin duda, un enorme impacto, todavía tienen limitaciones para comprender e interpretar las complejidades de los conjuntos de datos especializados en ciberseguridad. Por ello, en 2024, los equipos de seguridad pasarán a utilizar modelos de lenguaje pequeños. Estos modelos ágiles y especializados ofrecerán a los equipos de seguridad acceso a información personalizada y procesable. El entrenamiento con datos en tiempo real será el arma secreta que permitirá a los equipos de seguridad adaptarse con rapidez al panorama de amenazas, en constante cambio.
Los actores de amenazas usarán la IA para adelantarse
Como se ha mencionado, es probable que la IA sea una presencia permanente en nuestras vidas; lo que importa es cómo responden a ella los defensores de la ciberseguridad. La aparición de la IA generativa ha suscitado un acalorado debate sobre sus usos y el dilema ético que plantea.
Las organizaciones deben actuar con rapidez para aprovechar la IA generativa antes de que los actores de amenazas puedan explotarla en su beneficio. Sin embargo, desde mi posición actual, parece que los actores de amenazas tomarán la delantera en 2024.
¿Cómo será esto? Puede adoptar la forma de campañas de phishing sofisticadas, una lluvia de deepfakes y piratas informáticos que obtienen información detallada sobre sus objetivos y, al mismo tiempo, eluden las defensas de seguridad de los puntos finales. Aconsejo a los responsables de seguridad que se preparen para la próxima oleada de amenazas generadas por IA.
Aumento de las filtraciones de datos de terceros
Más allá de la IA, 2024 podría registrar filtraciones de datos récord. En 2023, el panorama de las filtraciones de datos a nivel mundial se intensificó significativamente con respecto a años anteriores, con un aumento del 72 % en el número de compromisos de datos frente al máximo previo registrado en 2022.
Las futuras filtraciones afectarán principalmente a las grandes empresas tecnológicas con un gran número de clientes (y, por extensión, con datos sensibles). Esta focalización se debe a varios factores, como la proliferación de API, la digitalización de los datos y las vulnerabilidades de día cero no detectadas. Las organizaciones deben establecer y aplicar indicadores clave de rendimiento claros y procesables para gestionar y medir estos riesgos de forma eficaz.
Los actores de amenazas seguirán perfeccionando sus tácticas, técnicas y procedimientos, y las organizaciones deben adaptarse en consecuencia.
Alex Yampolskiy, consejero delegado, SecurityScorecard
La experiencia en ciberseguridad llega a los consejos de administración
A principios de este año, la Comisión del Mercado de Valores de Estados Unidos (SEC) publicó un conjunto de normativas que obligan a las empresas que cotizan en bolsa a revelar nuevos detalles sobre los ciberataques, así como sobre la supervisión de la ciberseguridad a nivel de consejo de administración. Estos requisitos de divulgación permitirán a los directores de seguridad de la información (CISO) entablar debates significativos con los miembros de sus consejos, fomentando una cultura de alfabetización en ciberseguridad.
Estas normativas subrayan la importancia de que los consejos de administración de las empresas aborden los riesgos de ciberseguridad como cualquier otro riesgo empresarial relevante. Es un recordatorio oportuno de la importancia de que los consejos, la alta dirección y otros líderes empresariales se alineen en métricas específicas para el riesgo cibernético e incrementen la frecuencia y la profundidad de la gestión estratégica continua del riesgo.
Como antiguo CISO, sé que ellos y otros profesionales de la seguridad suelen comunicarse con un nivel de detalle muy técnico, mientras que los miembros de los consejos prefieren intercambiar conceptos financieros, como los márgenes brutos. Esta nueva gobernanza es una oportunidad tanto para el CISO como para los miembros del consejo de perfeccionar sus habilidades comunicativas con el fin de llevar la alfabetización cibernética a los consejos y aumentar la ciberresiliencia de su organización.
Gestionar el riesgo de terceros para mantener la resiliencia
Los actores de amenazas seguirán perfeccionando sus tácticas, técnicas y procedimientos, y las organizaciones deben adaptarse en consecuencia. Este año hemos sido testigos de varios ataques masivos a la cadena de suministro cuyos efectos aún se sienten hoy. Como resultado, las organizaciones deben revisar no solo sus propias prácticas de seguridad, sino también las de sus proveedores y proveedores externos. Anticiparse es la clave para mantener la ciberresiliencia.
De cara a un 2024 ciberseguro, es importante recordar que existen tantas oportunidades como desafíos y que disponemos de más herramientas para combatir las amenazas que llaman a nuestra puerta. El aprovechamiento de tecnologías avanzadas, el fomento de la colaboración global y la priorización de la educación y la concienciación en materia de ciberseguridad pueden mitigar los riesgos y garantizar un futuro digital seguro.
Lo que está muy claro es que cada vez es más importante mantenerse a la vanguardia en el siempre cambiante mundo de la ciberseguridad.

