Aunque la innovación, como la inteligencia artificial generativa (IA), recibe grandes inversiones, áreas críticas como la seguridad del aprendizaje automático y de la tecnología operativa siguen sin recibir financiación suficiente, lo que expone a sectores clave a las ciberamenazas.
Los inversores de capital riesgo pueden impulsar la resiliencia cibernética equilibrando las inversiones en innovación con las necesidades de seguridad correspondientes y garantizando que las startups den prioridad a infraestructuras de seguridad sólidas.
Los inversores de capital riesgo deben promover una cultura de resiliencia cibernética en los debates de los consejos de administración, hacer de la seguridad un criterio clave de inversión y facilitar el intercambio de conocimientos entre las empresas de sus carteras.
Hace poco, una actualización de software de CrowdStrike conmocionó la economía mundial cuando8,5 millones de dispositivos Windows se bloquearon en todo el mundo, lo que perturbó miles de vuelos, importantes organizaciones sanitarias y grandes bancos. El incidente subraya la urgente necesidad de una resiliencia cibernética sólida en la infraestructura digital mundial, cada vez más interconectada.
Aunque la interrupción se debió a un error humano, sigue destacando un problema crítico: los atacantes pueden explotar, y de hecho explotan, las actualizaciones defectuosas. Esta interrupción provocó una importante perturbación económica, con pérdidas estimadas de5.400 millones de dólares y puso de relieve las consecuencias de gran alcance de las ciberamenazas.
En los últimos años, los atacantes han aprovechado varias vulnerabilidades para afectar gravemente las operaciones de infraestructuras críticas. El ataque contraJBS Foodsamenazó la seguridad alimentaria, mientras que los ataques al sector energético, como el deel oleoducto Colonial Pipeline y los ataques a la central nuclear de Kudankulam pueden provocar importantes perturbaciones económicas.
Por otro lado, la grave interrupción de los servicios sanitarios causada por lafiltración de datos de Change Healthcare se debió a la falta de medidas de seguridad fundamentales.
Con el coste financiero de los incidentes de ciberseguridad previsto en 10,5 billones de dólares para 2025, la necesidad de una resiliencia cibernética sólida nunca había sido tan urgente. La mejor manera de lograrla es abordar las carencias en tecnologías emergentes y especializadas, como la seguridad del aprendizaje automático y de la tecnología operativa, que a menudo reciben inversiones insuficientes, y diversificar las pilas tecnológicas para eliminar los puntos únicos de fallo.
En los últimos años, muchos responsables de seguridad han tratado de consolidar sus soluciones tecnológicas tras el rápido aumento del gasto durante el paso al trabajo remoto en 2020. Aunque esta consolidación puede reducir costes, a menudo disminuye la diversificación tecnológica y genera una dependencia excesiva de grandes plataformas, lo que aumenta el riesgo de interrupciones generalizadas que afectan a la resiliencia cibernética de las organizaciones y de la economía mundial.
El papel del capital riesgo en la resiliencia cibernética
Las firmas de capital riesgo ocupan una posición privilegiada para impulsar la innovación, propiciando la diversificación tecnológica y una mayor resiliencia cibernética. Desempeñan un papel fundamental en el fomento de la innovación al validar ideas de alto riesgo y aportar el capital necesario para convertir los conceptos en realidad.
Con el rápido avance de tecnologías como la IA generativa (GenAI) y la computación cuántica, la innovación en ciberseguridad es más crucial que nunca. Estas nuevas tecnologías proporcionan a los atacantes una velocidad y una capacidad sin precedentes para explotar vulnerabilidades.
Aunque la velocidad es esencial para el crecimiento del capital, las organizaciones resilientes generanun 50 % más de rentabilidad para los accionistas que sus pares menos resilientes.
A pesar del auge de la financiación de capital riesgo para startups de ciberseguridad, que recibieron4.400 millones de dólares en el segundo trimestre de 2024, la distribución de ese capital ha sido desigual. Las inversiones se han concentrado principalmente en grandes tendencias como la seguridad en la nube, la gestión de identidades, la seguridad de redes, la confianza cero, las herramientas de seguridad para desarrolladores e incluso las soluciones resistentes a la computación cuántica.
Mientras tanto, áreas críticas como la seguridad de la tecnología operativa, las soluciones centradas en expertos en la materia, el análisis del comportamiento, la seguridad del aprendizaje automático y la formación en ciberseguridad siguen recibiendo financiación insuficiente.
Para ilustrar esta disparidad, basta considerar las enormes inversiones en GenAI.
La financiación de GenAI superó los21.800 millones de dólares en 426 operaciones en 2023, frente a las startups deseguridad del aprendizaje automáticoque recaudaron213 millones de dólares en 23 operaciones durante el mismo período. Proteger las aplicaciones de GenAI y los grandes modelos de lenguaje que las sustentan será fundamental para proteger a las empresas frente a ataques adversarios, el envenenamiento de datos (en concreto, de los datos de entrenamiento), la evasión de modelos y el jailbreak, las inyecciones de instrucciones y otros ciberataques.
Un ejemplo destacado fue cuando Samsung descubrió que algunos empleados habían divulgadonotas de reuniones y código confidencial en ChatGPT de OpenAI.
Se observan tendencias similares en otros ámbitos de la ciberseguridad. Hoy en día, millones de dispositivos —entre ellos teléfonos, ordenadores, vehículos, dispositivos médicos y equipos de fábricas— recopilan, analizan y transmiten datos de forma continua.
Este ecosistema conectado y los datos del mundo real recopilados por sensores utilizados en distintos sectores suelen describirse como la «economía del billón de sensores». La seguridad de la tecnología operativa es esencial para proteger estos dispositivos físicos y recibe inversiones muy insuficientes, lo que crea capas de vulnerabilidades a medida que evoluciona la tecnología física.
Las áreas de ciberseguridad que reciben financiación insuficiente tienen efectos en cadena sobre la sociedad y la economía.
Cómo pueden los inversores de capital riesgo impulsar la resiliencia cibernética
Para impulsar eficazmente la resiliencia cibernética mundial, los inversores de capital riesgo deben ayudar a las organizaciones a aprovechar la tecnología para fomentar el crecimiento y, al mismo tiempo, prepararse para resistir las ciberamenazas. Para ello, deben centrarse en tres áreas clave:
1. Equilibrar las inversiones entre innovación y seguridad
Equilibrar las inversiones en tecnologías de vanguardia con las necesidades de seguridad correspondientes es esencial para fomentar un entorno digital más seguro. A medida que los inversores de capital riesgo se orientan en un panorama tecnológico que evoluciona rápidamente, es crucial que las inversiones en soluciones innovadoras vayan acompañadas de financiación suficiente para protegerlas.
Por ejemplo, existe un desequilibrio considerable entre la financiación de tecnologías innovadoras, como GenAI, y la de las medidas correspondientes para proteger la IA, lo que sugiere que avanzamos más rápido de lo que podemos protegernos.
2. Hacer hincapié en la ciberseguridad como criterio de inversión fundamental
Evaluar las posibles empresas de cartera en función de su ciberseguridad, sus modelos de negocio y su potencial de crecimiento es ahora más importante que nunca.
Para evitar invertir en startups vulnerables, los inversores de capital riesgo deberían asegurarse de que estas cuenten con una arquitectura de seguridad sólida, evaluar si las empresas disponen de planes integrales de respuesta y recuperación ante incidentes y animarlas a cumplir las normativas y los estándares del sector.
La ciberseguridad debe ser un elemento clave en la toma de decisiones de inversión y el proceso de diligencia debida de los inversores de capital riesgo.
3. Promover una cultura de resiliencia cibernética en los debates de los consejos de administración
Es fundamental animar a las empresas de cartera a fomentar una cultura de resiliencia cibernética. Como asesores, promover desde el principio una mentalidad que priorice la seguridad en el diseño, el funcionamiento y el mantenimiento de los productos reduce la necesidad de costosas migraciones de seguridad más adelante y disminuye la dependencia de recursos especializados.
Es fundamental lograr la participación activa de los directivos de las startups en la ciberseguridad en todas las funciones, incluida la formación y la sensibilización de todos los empleados. Además, los inversores de capital riesgo pueden facilitar alianzas entre las empresas de cartera para compartir información sobre amenazas y buenas prácticas, reforzando así los mecanismos de defensa colectiva.
En definitiva, una resiliencia cibernética sólida es imprescindible en el panorama digital interconectado actual. A medida que las ciberamenazas aumentan y evolucionan, los inversores de capital riesgo pueden impulsar cambios significativos al dar prioridad a la seguridad junto con la innovación. Este enfoque proactivo no solo protege sus inversiones, sino que también contribuye a aumentar el valor para los accionistas y a construir un futuro más seguro para todos.

