Cómo las políticas comerciales están ampliando los riesgos cibernéticos de la cadena de suministro

Trade uncertainties are quickly becoming the business sector's biggest challenge, and cybersecurity is a growing part of that.
Trade uncertainties are quickly becoming the business sector's biggest challenge, and cybersecurity is a growing part of that.Image: Ian Taylor/Unsplash
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  • El 73 % de las organizaciones señala las incertidumbres comerciales como su principal desafío empresarial.

  • Las incertidumbres comerciales amplifican los riesgos cibernéticos y aumenta la frecuencia de los incidentes cibernéticos en la cadena de suministro.

  • Las empresas necesitan fortalecer su ciberresiliencia frente a estas perturbaciones y posibles ataques.

Los aranceles, incluso la mera amenaza de aranceles crecientes, pueden provocar una demanda y una oferta volátiles, afectando negativamente a las cadenas de suministro y provocando perturbaciones en el comercio. Obligan a las organizaciones a reevaluar sus relaciones comerciales y a considerar la relocalización de la producción (reshoring), la relocalización en países cercanos (nearshoring), la relocalización en países aliados (friendshoring) o la contratación de nuevos proveedores.

Estas decisiones pueden introducir, sin pretenderlo, nuevas vulnerabilidades más allá de los costes y los problemas logísticos. En la encuesta de perspectivas del primer trimestre de 2025 de la Asociación Nacional de Fabricantes de Estados Unidos, casi tres de cada cuatro (73 %) organizaciones señalaron las incertidumbres comerciales, como los aranceles y las negociaciones, como su principal desafío empresarial.

Aranceles y cadenas de suministro

Los aranceles afectan directamente a los costes de las materias primas, lo que obliga a las organizaciones a reevaluar sus estrategias de compras. Las rutas de suministro optimizadas en velocidad y coste pueden volverse inviables de la noche a la mañana. Redirigir los envíos a través de zonas con aranceles más bajos genera tiempos de tránsito y gastos logísticos más largos, lo que eleva los gastos generales.

Para evitar la dependencia excesiva de una sola región o proveedor, las organizaciones incorporan con prisas nuevos proveedores no probados, saltándose los controles de seguridad adecuados. Una cadena de suministro dispersa, con proveedores diversos y menos seguros, es más vulnerable a las perturbaciones y amenazas. Además, ampliar las cadenas de suministro con nuevos proveedores o empresas logísticas crea más puntos de entrada para los atacantes, lo que aumenta el riesgo de brechas de seguridad.

Algunas organizaciones recurren a proveedores nacionales para evitar los costes de importación. Aunque esto puede simplificar la logística, crea una dependencia de un número menor de proveedores. Esto aumenta la incertidumbre sobre si los proveedores sufren un problema de seguridad o no pueden atender la demanda, lo que resulta en un único punto de fallo.

Otro riesgo deriva de la imprevisibilidad que rodea al comercio mundial, lo que lleva a las empresas a reconsiderar sus inversiones a largo plazo. En lugar de ampliar la infraestructura existente para aprovechar nuevas oportunidades de negocio, las organizaciones destinan fondos a compras de emergencia y ajustes en el abastecimiento. Las actualizaciones críticas de sistemas y de seguridad se posponen, lo que deja brechas de seguridad sin parches.

Desafíos de ciberseguridad en una guerra comercial

La confluencia de las perturbaciones comerciales y las amenazas de ciberseguridad es cada vez más evidente. Estos son algunos de los desafíos críticos de ciberseguridad impulsados por los cambios arancelarios:

Explotación de vulnerabilidades de terceros: En su prisa por cumplir los plazos arancelarios, las organizaciones podrían no someter a los nuevos proveedores al mismo nivel de escrutinio que a los socios tradicionales. Los proveedores de segundo nivel que son situados en posiciones clave para atender mayores necesidades de producción pueden carecer de medidas de seguridad adecuadas y convertirse en eslabones débiles de la cadena de suministro. Los adversarios pueden dirigirse estratégicamente a proveedores más pequeños y menos seguros para acceder a organizaciones más grandes y mejor protegidas. Además, la ausencia de equipos especializados en seguridad o de mecanismos de respuesta a incidentes dentro de estas redes de proveedores reconfiguradas puede ralentizar los tiempos de recuperación, lo que provoca retrasos en la producción y pérdidas financieras.

Aumento del fraude digital: Al menos 301 registros de dominios maliciosos relacionados con los aranceles se identificaron en el primer trimestre de 2025, coincidiendo con nuevos anuncios arancelarios de Estados Unidos. Esto confirma que los actores de amenazas aprovechan la confusión y la ambigüedad de los anuncios arancelarios para impulsar una oleada de campañas de fraude. Los actores malintencionados emplean herramientas de IA generativa para cometer fraude de facturas, atacando a pequeñas y medianas empresas. En estos casos, las víctimas reciben facturas personalizadas (supuestamente de un proveedor que utilizan) en las que se hace referencia a nuevos costes de importación que han cambiado mientras las mercancías estaban en tránsito.

Tensiones geopolíticas: Las regiones afectadas por los aranceles buscan estrategias alternativas de represalia, lo que genera tensiones geopolíticas que se manifiestan en forma de ciberespionaje patrocinado por Estados. El ciberataque contra las telecomunicaciones estadounidenses conocido como Salt Typhoon (y sus intrusiones) es un ejemplo de ciberespionaje contra Estados Unidos derivado del aumento de las tensiones comerciales, en particular como respuesta a los aranceles y las sanciones económicas.

Riesgos de cumplimiento normativo: Trasladar operaciones a nuevas jurisdicciones genera riesgos de cumplimiento normativo, ya que las empresas deben adaptarse a entornos regulatorios extranjeros que pueden ser radicalmente distintos de los nacionales. La legislación mundial sobre privacidad de datos impone requisitos variables de cifrado, almacenamiento y control de acceso, lo que obliga a las organizaciones a esforzarse por coordinar sus políticas de ciberseguridad.

Ciberresiliencia en las cadenas de suministro internacionales

Así es como las organizaciones pueden desarrollar la ciberresiliencia en las cadenas de suministro:

Implantar una política de confianza cero: Bloquear el acceso no autorizado procedente de proveedores comprometidos mediante la implantación de un modelo de confianza cero que autentique continuamente a todos los proveedores externos antes de que puedan acceder a los sistemas centrales. Esto resulta especialmente útil para prevenir amenazas internas y credenciales vulneradas.

Aplicar controles de acceso estrictos: Reducir al mínimo la superficie de ataque de la cadena de suministro aplicando un acceso con privilegios mínimos que limite el acceso de los proveedores únicamente a los sistemas y datos necesarios. Aislar las redes de la cadena de suministro para evitar el movimiento lateral de las amenazas mediante la microsegmentación de las redes.

Implementar inteligencia de amenazas en tiempo real: Las organizaciones deben aprovechar la analítica predictiva basada en IA y las fuentes de inteligencia de amenazas para identificar indicadores de brechas en las redes de proveedores antes de que se conviertan en brechas importantes. Implantar la detección de amenazas basada en IA para señalar anomalías en tiempo real e investigar de forma proactiva las actividades sospechosas de los proveedores.

Formar a los socios de la cadena de suministro: La mayoría de los ciberataques se dirigen contra personal sin formación en las redes de proveedores. La formación en concienciación sobre ciberseguridad puede minimizar las amenazas de seguridad causadas por el factor humano en las cadenas de suministro. Los programas de concienciación sobre phishing que utilizan escenarios de ataque simulados pueden enseñar a los proveedores a reconocer correos electrónicos falsos y enlaces maliciosos.

Desarrollar planes sólidos de respuesta a incidentes: Reducir al mínimo el tiempo de inactividad tras un incidente con sistemas de recuperación automatizados que redirijan automáticamente las cargas de trabajo a infraestructuras de respaldo para una corrección acelerada. Realizar ejercicios de simulación para confirmar y reforzar la resiliencia ante situaciones como las brechas en proveedores y el compromiso de sistemas.

El entorno del comercio mundial se ha transformado con la aplicación de nuevas políticas arancelarias. En particular, estas políticas se cruzan con la ciberseguridad, ya que un número cada vez mayor de empresas globales se ven afectadas por incidentes cibernéticos en organizaciones socias. Los incidentes cibernéticos en la cadena de suministro son cada vez más frecuentes, y también lo es la magnitud de sus efectos. Para mantener las operaciones en unas condiciones comerciales tan volátiles, las cadenas de suministro globales necesitan ciberresiliencia, centrada en las labores de respuesta y recuperación rápidas, que garanticen la continuidad de la cadena de suministro incluso en medio de ciberataques.

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