El nuevo plan de ciberseguridad de Australia incluye nuevos controles de salud cibernética para pequeñas y medianas empresas, así como campañas de educación en ciberseguridad.
El país se enfrenta a ataques continuos contra infraestructuras críticas, con importantes brechas en el último año, entre ellas las de Latitude, Optus y Medibank.
En su último informe Perspectiva Global de Ciberseguridad, el Foro Económico Mundial analiza cómo los líderes pueden reforzar la ciberseguridad ante el aumento del riesgo de amenazas en todo el mundo.
Se ofrecerán “controles de salud cibernética” a las pequeñas y medianas empresas (pymes), junto con una campaña de concienciación para mejorar la alfabetización cibernética de los ciudadanos, en el marco de un amplio plan de ciberseguridad publicado por el Gobierno australiano.
La nueva estrategia del país llega tras una serie de ataques de alto perfil y tiene como objetivo posicionar a Australia como líder mundial en ciberseguridad para 2030.
Se buscará atraer a trabajadores migrantes altamente cualificados para reforzar la fuerza laboral cibernética del país con los nuevos planes. Además, se tomarán medidas para proteger mejor las infraestructuras críticas, incluido el endurecimiento de los requisitos para las empresas de telecomunicaciones, a fin de equipararlas con otras entidades de infraestructuras críticas.
¿Cómo aborda el Foro Económico Mundial los crecientes desafíos en materia de ciberseguridad?
El Centro para la Ciberseguridad ofrece una plataforma de confianza en la que los líderes se reúnen para comprender los riesgos cibernéticos cambiantes y sus implicaciones sistémicas. Se centra en generar comprensión y confianza en un mundo digital cada vez más interconectado.
Gracias a la colaboración intersectorial y al intercambio de conocimientos, el Centro ayuda a sus socios a reforzar la ciberresiliencia y a abordar desafíos que requieren respuestas colectivas.
La nueva estrategia llega tras la publicación del Informe anual sobre amenazas cibernéticas de la Dirección de Señales de Australia (ASD) –el organismo responsable de la inteligencia cibernética–, que destaca que las infraestructuras críticas del país son objeto de ataques persistentes.
En el último año, Australia ha sufrido una serie de ataques de gran escala, entre ellos contra la firma de servicios financieros Latitude en marzo de 2023, que afectó a 14 millones de personas, así como contra la empresa de telecomunicaciones Optus y la aseguradora sanitaria Medibank, incidentes que afectaron a unos 10 millones de personas en cada caso. Varios puertos tuvieron que cerrarse en noviembre de 2023 tras un ataque contra el mayor operador del país, DP World Australia, y se han aplazado intervenciones quirúrgicas tras ataques a hospitales.
La ciberseguridad es responsabilidad de todos
La visión de ciberseguridad del Gobierno australiano se articula en torno a seis áreas clave, o “escudos cibernéticos”. Estas son: empresas y ciudadanos seguros; tecnología segura; intercambio y bloqueo de amenazas de nivel mundial; infraestructuras críticas protegidas; capacidades soberanas; y liderazgo regional y mundial resiliente.
El objetivo es cambiar el enfoque y la percepción de la ciberseguridad, pasando de algo técnico y ajeno a la mayoría de las personas a algo en lo que todos tenemos un papel. Esto va acompañado de un mayor apoyo a las pymes y de un enfoque ampliado en asociaciones público-privadas más sólidas.
Una amenaza creciente
El coste de la ciberdelincuencia aumentó un 14% en 2022-23 frente a 2021-22, afectando especialmente a las pymes, con un promedio de AUS$71.600 para las grandes empresas, AUS$97.200 para las medianas y AUS$46.000 para las pequeñas, según el informe de amenazas de la ASD.
Paralelamente, las llamadas a la línea directa australiana de ciberseguridad han aumentado un tercio.
Ante el telón de fondo de las crecientes amenazas cibernéticas, el Perspectiva Global de Ciberseguridad 2023 del Foro Económico Mundial analiza el impacto en las sociedades y las economías, así como las medidas que pueden adoptarse para reforzar la seguridad y la resiliencia.
Y el tiempo apremia, advierten los autores del informe: “Dado que el panorama cibernético promete volverse más complejo en los próximos años, es fundamental que las organizaciones trabajen para resolverlo ahora si quieren construir una ciberresiliencia sistémica a largo plazo.”


