En 2018 se produjo un cambio constante en los asuntos de ciberseguridad y privacidad: de la trastienda a la primera línea, de la sección de tecnología a la portada y del departamento de TI a la sala de juntas.
La gestión del riesgo cibernético ya ocupaba un lugar destacado en la agenda empresarial al comienzo del año, cuando participé en un debate relacionado durante la reunión anual del Foro Económico Mundial y compartí algunas reflexiones sobre ese debate en una publicación acerca de La centralidad de la ciberseguridad.
Una encuesta de PwC mostró que los líderes empresariales de todo el mundo señalaron las ciberamenazas como una de sus principales preocupaciones. El Informe de riesgos mundiales del Foro para 2018 también señaló que los ciberataques a gran escala y las filtraciones de datos serían cada vez más probables ante la creciente dependencia cibernética.
Al mirar atrás, sorprende lo extendidas que se volvieron las preocupaciones cibernéticas en los meses siguientes. También hemos observado un cambio significativo de perspectiva: aunque las ciberamenazas siguen siendo una gran preocupación empresarial, los acontecimientos de 2018 las situaron en primer plano para grupos más amplios de partes interesadas de toda la sociedad. Las actitudes de los consumidores digitales han cambiado: ahora prestan mucha más atención a cómo se accede a nuestros datos, cómo se protegen y utilizan, y qué efectos tiene su tratamiento.
Esto brinda a las empresas la oportunidad de posicionarse como líderes digitales y contribuir a abordar los desafíos cibernéticos más amplios a los que nos enfrentamos. Para ello, deben pasar de un enfoque protector centrado en la seguridad de la información a otro más proactivo, centrado en generar confianza digital.
Perspectivas sobre la confianza digital
Nuestra encuesta, publicada recientemente, Digital Trust Insights , reúne las opiniones sobre este tema de 3.000 líderes empresariales de 81 países y de todos los sectores principales. La encuesta muestra que, aunque actualmente la mayoría de las empresas no hacen lo suficiente para generar confianza digital, existen oportunidades claras para lograrlo.
En términos generales, estas oportunidades se reducen a mejoras en tres ámbitos principales que pueden determinar el éxito o el fracaso de la confianza digital en cualquier organización: personas, procesos y tecnología. La confianza en los tres es esencial para construir un mundo digital seguro.
Esto plantea tres preguntas importantes que los líderes deben hacerse y plantear a sus organizaciones para determinar si están en condiciones de convertirse en referentes del futuro digital.
1. ¿En qué medida están capacitando a las personas de su organización para contribuir a generar confianza digital?
Las organizaciones de todo el mundo buscan, con razón, mejorar su desempeño mediante la transformación digital. Las personas son el principal factor que determina el éxito de estos proyectos, también en lo que respecta a la gestión del riesgo cibernético.
Más del 90% de las personas encuestadas en empresas que están llevando a cabo una transformación digital afirman que incluyen al personal de seguridad y privacidad como parte interesada en los proyectos, pero solo el 53% dice que aplica una gestión proactiva del riesgo «plenamente desde el inicio» de sus transformaciones digitales.

A las organizaciones les convendría asegurarse de contar con los líderes adecuados y redoblar sus esfuerzos para fomentar la sensibilización y la rendición de cuentas de los empleados en materia de ciberseguridad y privacidad. Actualmente, menos de la mitad de las personas encuestadas están muy seguras de que su empresa haya identificado debidamente a los ejecutivos responsables de la ciberseguridad (39%) y la privacidad (40%); y solo el 34% afirma que su empresa cuenta con un programa de formación para sensibilizar a los empleados sobre la seguridad.
Las organizaciones inteligentes ofrecen formación en competencias digitales para preparar a su personal para el futuro. También sensibilizan a su plantilla sobre ciberseguridad y privacidad mediante mensajes directos y fáciles de recordar, capaces de influir en el comportamiento y evitar la llamada fatiga de seguridad: el cansancio o la reticencia a ocuparse de la seguridad informática.
2. ¿En qué medida están integrando los procesos empresariales para generar confianza digital?
La ciberseguridad y la privacidad son cada vez más esenciales para cualquier organización; sin embargo, son demasiadas las que no han tomado medidas para garantizar que sus procesos empresariales contribuyan a generar confianza digital. Solo una pequeña minoría de empresas (23%) afirma que planea realizar nuevas inversiones este año para adaptar las medidas de seguridad a los objetivos empresariales.
En cuanto a la sala de juntas, la mayoría de los especialistas en riesgos cibernéticos y de privacidad nos dijeron que su empresa había proporcionado al consejo las estrategias necesarias, pero reconocieron tener dudas sobre los informes internos relativos a las métricas de ciberseguridad y privacidad. Menos del 30% de las personas encuestadas afirma estar muy segura de que el consejo recibe informes adecuados sobre las métricas de gestión del riesgo cibernético y de privacidad.

3. ¿En qué medida sus controles siguen el ritmo de las tecnologías emergentes?
Las empresas se están reinventando mediante transformaciones digitales y la aplicación de tecnologías emergentes. Pero ¿se están exponiendo a nuevos riesgos mientras buscan nuevas oportunidades?
Nuestra encuesta revela que la mayoría de los líderes empresariales considera que las tecnologías emergentes son esenciales para las empresas, pero son menos quienes están muy seguros de contar con controles suficientes de «confianza digital» para adoptarlas. Por ejemplo, el 81% de los ejecutivos considera que el internet de las cosas es esencial para su empresa, pero solo el 39% está muy seguro de contar con todos los controles adecuados para adoptarlo de forma segura. Lo mismo ocurre con la IA: el 70% de las personas encuestadas afirma que es esencial para al menos una parte de su empresa, pero solo el 31% está muy seguro de que esté creando controles suficientes de confianza digital para adoptarla.
Al comienzo del año, en Davos, hablé de algunos principios generales para combatir los riesgos cibernéticos, entre ellos la necesidad de colaboración entre las partes interesadas y la obligación de los líderes de pedir ayuda cuando la necesiten. Espero que nuestra Encuesta sobre confianza digitalsirva de base adicional para una colaboración informada y como guía útil para que los líderes determinen dónde necesitan ayuda para abordar esta cuestión crucial.

