Un sistema biométrico en Afganistán podría estar en riesgo en el conflicto en curso.
El sistema contiene la información personal de millones de afganos.
Es una lección para que los gobiernos, el sector privado y la sociedad civil sean consultados y participen en el desarrollo de un sistema biométrico inclusivo y seguro en otros contextos.
La comunidad internacional tiene numerosas preocupaciones en cuanto a la seguridad y la protección de las personas en Afganistán. Una de las principales inquietudes de la comunidad de la privacidad y la seguridad, en especial de quienes dedican sus conocimientos y experiencia a defender los derechos humanos en internet, es la existencia de un sistema biométrico que contiene la información personal de millones de afganos.
Este sistema contiene millones de huellas dactilares, escaneos de iris y fotografías faciales de ciudadanos afganos cuyos datos biométricos fueron recopilados por las fuerzas estadounidenses y de la coalición. El sistema se creó hace más de 15 años para facilitar el seguimiento y la identificación rápida de personas con diversos fines, desde la distribución de vales electrónicos por parte del Programa Mundial de Alimentos hasta el mantenimiento de un sistema electrónico de documentos nacionales de identidad.
¿Qué son los datos biométricos y cuáles son las preocupaciones en materia de privacidad?
A diferencia de una contraseña o de un documento de identidad, cualquier dato biométrico recopilado, como las huellas dactilares o los escaneos de iris, es mucho más difícil de falsificar, lo que lo convierte en un medio fiable para identificar positivamente a las personas. Sin embargo, esto también significa que es más difícil cambiarlo en caso de que los datos se expongan o se vean comprometidos. Una persona puede cambiar su contraseña o su documento de identidad, pero no puede cambiar su huella dactilar ni su iris. Los datos biométricos son tan únicos como una persona, por lo que las medidas de privacidad y seguridad deben evaluarse en consecuencia al desarrollar e implementar sistemas biométricos.
Numerosos grupos de derechos humanos y de la sociedad civil han pedido más medidas de seguridad desde el inicio del desarrollo de este sistema biométrico. Han expresado su preocupación por que, si no se implementan medidas de seguridad adecuadas, el sistema pueda causar más daños a largo plazo que beneficios. También exigieron planes para borrar y eliminar todos los datos biométricos en caso de emergencias, como un cambio de gobierno, y la capacidad de informar a cualquier persona cuyos datos se hayan expuesto o comprometido. Actualmente, no está claro qué datos podrían estar en riesgo.
Un desafío más amplio es que, si los retos de seguridad no se abordan adecuadamente y no se establecen planes de emergencia al desarrollar sistemas de identidad digital, la confianza en el ecosistema de identidad digital podría verse mermada, lo que podría impedir que se desbloquee todo su valor potencial.
¿Cómo podemos mejorar la seguridad biométrica?
Para evitar situaciones en las que los datos biométricos puedan exponerse o verse comprometidos, es necesario establecer una cooperación estrecha entre los gobiernos, el sector privado y la sociedad civil. Al desarrollar ecosistemas de identidad digital, los países se enfrentan a nuevos desafíos de ciberseguridad para garantizar la confidencialidad, la integridad y la disponibilidad de los datos de manera continua. Ahí es donde distintos actores aportan diversas perspectivas que deben considerarse y evaluarse para prevenir cualquier posible daño y perjuicio causado por un uso indebido, una explotación o un hackeo del sistema.
La gestión del riesgo cibernético ya es un importante desafío de liderazgo en los sectores público y privado. Los riesgos asociados a las ciberamenazas suelen ser opacos, y resulta difícil calibrar la naturaleza y la escala adecuadas de la inversión en ciberseguridad. Los líderes mundiales deben considerar los posibles daños causados por el uso indebido o la explotación de la tecnología, y garantizar que existan medidas para utilizar estas tecnologías con fines positivos e incluir una diversidad de voces en su desarrollo.

