¿Puede cambiar el mundo cerrar la brecha de competencias en ciberseguridad?

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  • La infraestructura digital sustenta casi todos los aspectos de nuestra vida, desde la atención sanitaria y la banca hasta la energía.

  • Por ello, los ciberataques pueden tener consecuencias catastróficas para las empresas, los gobiernos y la ciudadanía.

  • Es urgente cerrar la actual brecha de competencias en ciberseguridad para garantizar la protección de los activos críticos.

Es una afirmación audaz, sin duda: que, al crear una cantera sostenible de talento en ciberseguridad, podríamos cambiar el mundo. Sin embargo, es una posibilidad que no deberíamos dudar en explorar mientras vemos cómo los ciberataques crecen a un ritmo exponencial, amenazan infraestructuras enteras y ponen en riesgo el bienestar de las personas.

No es exagerado decir que hoy nuestros medios de vida son más digitales que nunca. Nuestros recursos críticos, incluidos los servicios públicos, la atención sanitaria, la energía y el transporte, están todos en línea. Y los actores maliciosos lo saben. Derribar una gran cadena de suministro o una red eléctrica crítica puede causar mucho más caos que los ciberataques del pasado.

A pesar de los titulares de los últimos dos años, que señalan la urgente necesidad de mejorar la protección contra estos ataques, sigue existiendo una brecha de profesionales de la ciberseguridad de más de 2,72 millones de puestos. Aunque esa cifra ha ido disminuyendo de forma constante año tras año, sencillamente no es suficiente. Según el Estudio sobre la fuerza laboral en ciberseguridad de (ISC)² de 2021, la fuerza laboral mundial de ciberseguridad debe crecer un 65% para defender eficazmente los activos críticos de las organizaciones.

La fuerza laboral mundial de ciberseguridad debe crecer un 65% para defender eficazmente los activos críticos de las organizaciones.

Estudio sobre la fuerza laboral en ciberseguridad de (ISC)², 2021

Pero ninguna organización puede cerrar esta brecha por sí sola. Ningún gobierno puede resolverla por sí solo. Ninguna institución aislada puede formar a suficientes profesionales cualificados. Para marcar una verdadera diferencia en la disuasión y mitigación de las ciberamenazas y defender a quienes estas amenazan, se necesitarán una participación activa y continua y alianzas entre industrias, el mundo académico y los gobiernos, sean competidores o no.

Estamos al borde de un precipicio

Como señala Sandra Wheatley Smerdon, vicepresidenta sénior de Inteligencia sobre amenazas, Marketing y Comunicaciones con personas influyentes de Fortinet Inc. señala: «Cuando alguien se plantea una carrera en una profesión de ayuda, suele pensar en médicos, enfermeros, docentes y personal de primera respuesta, como policías o técnicos de emergencias médicas. Estas personas dedican su vida a contribuir a que el mundo sea seguro y saludable. Y aunque la ciberseguridad quizá no sea la primera profesión que venga a la mente, sus profesionales protegen el mundo digitalde la ciberdelincuencia, de manera muy similar a como la policía protege los barrios». A medida que nuestro bienestar mental y físico depende más del mundo digital, los profesionales de la ciberseguridad deberían considerarse tan esenciales como cualquier otro protector de nuestras vidas.

En todos los sectores hemos logrado grandes avances en innovación digital, como llevar acceso a internet a zonas remotas, entregar por dron suministros médicos tan necesarios o acercar la computación cuántica al gran público. Hemos creado tecnologías extraordinarias que ahora sustentan el progreso humano en las economías, la sociedad, la salud, la labor humanitaria y, por supuesto, los negocios. Sin embargo, la formación y contratación del talento necesario para proteger estas innovaciones no avanzan al mismo ritmo. Sin talento de primer nivel, no se puede crear, operar ni mantener tecnología de primer nivel.

Aquí es donde nuestro afán de innovar nos falla, donde nos fallamos a nosotros mismos y dejamos vulnerables nuestros recursos más importantes. Por suerte, cerrar la brecha de competencias en ciberseguridad es un reto que podemos superar. Si lo hacemos juntos.

Aliados para la sostenibilidad

Aunque hay muchas soluciones puntuales en la carrera por cerrar la brecha, hacerlo de forma sostenible exige cambiar de perspectiva: pasar de limitarse a contratar a más personas hoy a cultivar una cantera de talento completamente nueva a largo plazo. Puede que hoy los niños no digan que de mayores quieren dedicarse a la ciberseguridad, pero ¿quién dice que eso no podría cambiar en el futuro?

El primer paso para hacer realidad esta visión es conectar la educación temprana en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM) con la formación profesional en ciberseguridad, los métodos de contratación y la actualización y el perfeccionamiento continuos de las competencias. Esto puede incluir el desarrollo de educación temprana en ciberseguridad; alianzas entre organizaciones sin ánimo de lucro dedicadas al desarrollo de la fuerza laboral y empresas para cubrir vacantes; programas de gobiernos locales que ofrezcan a los jóvenes acceso a mentorías; o formación y certificaciones continuas gratuitas.

Como parte de esta iniciativa, Salesforce, Fortinet, Global Cyber Alliance y el Foro Económico Mundial han creado el Centro de Aprendizaje en Ciberseguridad,que ofrece módulos gratuitos y orientados al desarrollo profesional para que las personas puedan acceder a estos puestos tan demandados. Estos programas pueden proporcionar recursos educativos y, al ofrecerlos de forma democratizada, ayudar a eliminar las barreras económicas y facilitar el acceso a estudiantes a distancia de todo el mundo.

La diversidad es esencial

Quizá sea aún más importante que cerrar la brecha de competencias en ciberseguridad hacerlo de manera más inclusiva. Por ejemplo, pese a décadas de esfuerzos para que más mujeres trabajen en tecnología, estas siguen representando solo el 25% de la fuerza laboral actual de ciberseguridad. Además, en Norteamérica y el Reino Unido el sector está compuesto predominantemente por personas caucásicas (72%). Sin embargo, es probable que los equipos más diversosimpulsen la innovación y el crecimiento económico en todos los ámbitos, a la vez que reflejan la diversidad de los públicos a los que queremos llegar.

Conviene aprovechar la naturaleza multidisciplinaria de la ciberseguridad —que abarca tecnología, finanzas, riesgos, asuntos jurídicos, cumplimiento normativo, gestión de proyectos, formación y comunicaciones— por su atractivo para personas con distintas competencias, trayectorias y experiencias. Recurrir a nuevas fuentes de talento y aceptar vías no tradicionales para acceder a carreras en ciberseguridad puede ampliar la diversidad de la cantera de talento, que puede seguir desarrollándose mediante formación en el puesto de trabajo, desarrollo profesional y redes de contactos, microcertificaciones y otras iniciativas.

¿Cómo aborda el Foro Económico Mundial los crecientes desafíos de ciberseguridad?

El Centro de Ciberseguridadofrece una plataforma de confianza donde los líderes se reúnen para comprender los riesgos cibernéticos en evolución y sus implicaciones sistémicas. Se centra en generar comprensión y confianza en un mundo digital cada vez más interconectado.

Al facilitar la colaboración intersectorial y el intercambio de conocimientos, el Centro ayuda a sus socios a reforzar la resiliencia cibernética y abordar los desafíos que requieren respuestas colectivas.

Descubra el trabajo del Centro

Aunque las competencias técnicas pertinentes y la experiencia laboral nunca dejarán de ser importantes, las cualificaciones más importantes para los profesionales de la ciberseguridadincluyen una gran capacidad para resolver problemas, curiosidad y ganas de aprender, sólidas habilidades de comunicación y pensamiento estratégico.

Por ejemplo, los veteranos suelen tener una sólida preparación en liderazgo, trabajo en equipo y pensamiento estratégico, competencias esenciales para una carrera exitosa en ciberseguridad. Además, alrededor de 200.000 de ellos dejan el servicio militar estadounidensey vuelven cada año a la vida civil. Eliminar los obstáculos de contactos profesionales y certificación que impiden a esta población incorporarse a empresas tecnológicas podría marcar una diferencia notable tanto en la brecha de competencias en ciberseguridad como en las tasas de desempleo entre los veteranos.

El momento es ahora

Nunca ha habido un momento mejor para crear una cantera de talento en ciberseguridad nueva y más diversa, que incluya a minorías infrarrepresentadas, veteranos, mujeres jóvenes y personas de zonas geográficas a las que antes no se llegaba. Los últimos dos años y las circunstancias de la pandemia ya han aumentado el número de trabajadores a distancia y de empresas dispuestas a contratar en nuevas zonas.

El siguiente paso es colaborar para ampliar plenamente el acceso a formación gratuita y oportunidades, y abrir las puertas a candidatos no tradicionales para que accedan a puestos estimulantes, con impacto, estables y bien remunerados en ciberseguridad.

Al unir fuerzas, rompemos el círculo cerrado de la contratación y hacemos posible que una nueva generación de estudiantes acceda a la educación, la formación y las oportunidades necesarias no solo para cerrar la brecha hoy, sino también para mantener vías de acceso para las generaciones futuras de profesionales de la ciberseguridad que protegerán nuestros recursos más preciados.

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