3 formas en que la digitalización ayudará a acabar con el crimen

Digital currencies will make criminal payments using untraceable physical money impossible.
Digital currencies will make criminal payments using untraceable physical money impossible.Image: moerschy/Pixabay
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La digitalización de nuestras sociedades, impulsada por la Cuarta Revolución Industrial (4IR) ofrece numerosos beneficios y plantea muchos desafíos. Sin embargo, uno de los beneficios más importantes suele pasarse por alto: el potencial de la digitalización para acabar con numerosos tipos de delitos. En este blog me centraré en la digitalización introducida como consecuencia de los procesos normales de los consumidores, en la que la reducción de la delincuencia es simplemente un efecto secundario positivo. Queda fuera del alcance la digitalización destinada a prevenir delitos de forma directa, como la comparación de ADN, la vigilancia automática mediante IA y reconocimiento facial, y la mejora del intercambio y análisis digital de datos delictivos a escala mundial.

1. Las monedas digitales implican la ausencia de transferencias de dinero ilegales

En los países que han digitalizado de forma eficiente una parte importante de su infraestructura financiera (por ejemplo, muchos países nórdicos), muy pocas personas llevan efectivo. Es razonable suponer que una parte significativa del efectivo en circulación procede de actividades delictivas o del mercado laboral negro.

La aparición de la cadena de bloques y las criptomonedas demuestra que las monedas digitales tienen beneficios directos para la sociedad. Aunque el siguiente desarrollo podría ser las monedas digitales emitidas por los bancos centrales (CBDC), la funcionalidad de trazabilidad y programabilidad demostrada por las criptomonedas seguirá presente en las CBDC.

De forma similar a como la policía utiliza el rastreo de teléfonos móviles en sus investigaciones, también podría utilizar la trazabilidad de las CBDC para seguir los pagos de una persona a otra. Esto hace imposible ocultar pagos, por ejemplo, a traficantes de drogas y receptadores.

No solo los delincuentes de poca monta tendrán dificultades; la corrupción a gran escala también será más difícil de ocultar. No solo será posible rastrear las comisiones ilegales en grandes proyectos públicos de construcción, sino que también será posible programar la moneda digital para que los fondos asignados a un proyecto de construcción solo puedan utilizarse para fines y circunstancias específicos relacionados con la obra. La capacidad de rastrear los pagos también dificultará el blanqueo de capitales, la ocultación de dinero en paraísos fiscales o la comisión de fraudes de cuello blanco.

Las monedas digitales mitigan algunos de los desafíos delictivos que hemos experimentado con los pagos electrónicos. Cuando empezamos a prescindir del efectivo en los años ochenta y noventa, se redujo la delincuencia, ya que los delincuentes seguían atacando el efectivo y aún no tenían las habilidades para robar dinero electrónico. Eso ha cambiado, ya que los delincuentes han cerrado la brecha tecnológica y han aprendido, por ejemplo, a atacar tiendas en línea. Sin embargo, la capacidad del dinero digital de dejar rastro y ser programable volverá a elevar estas barreras. La pregunta para el futuro es entonces: ¿encontrarán los delincuentes la manera de volver a cerrar la brecha de competencias tecnológicas?

2. Las identidades y firmas digitales previenen la falsificación y la corrupción

Las identidades y firmas digitales emitidas por el gobierno para ciudadanos, empresas y organismos públicos son una tendencia digital emergente. Los países líderes en digitalización demuestran que, por ejemplo, los ciberataques a las instituciones financieras son menos numerosos en comparación con los países que carecen de una identidad digital central.

Mientras que los documentos en papel tradicionales solo requieren conocimientos sencillos de Photoshop para falsificarse, es imposible hacerlo con un documento firmado digitalmente. No se pueden realizar cambios en los documentos firmados digitalmente sin romper la firma; no se puede negar posteriormente haber firmado el documento, y se puede hacer confidencial para evitar el acceso no autorizado.

La corrupción será más difícil cuando un documento se firme digitalmente a través de un navegador desde casa o desde la oficina, en lugar de en el escritorio de un funcionario público. En estos entornos digitales, ni siquiera se ve a los funcionarios que manejan los documentos; no hay nadie a quien sobornar.

El Foro Económico Mundial recomienda, en «Despliegue inclusivo de la cadena de bloques en las cadenas de suministro, parte 2: verificación fiable de identidades digitales,» la creación de una identidad comercial mundial digital compartida (GTID, por sus siglas en inglés) para cualquier empresa y organismo público implicado en el comercio mundial. La GTID aborda las interacciones transfronterizas y hará imposible falsificar documentos del comercio internacional.

3. Ningún mercado para los artículos robados

Cuando todo, desde bombillas hasta coches, lavadoras, etc., se vuelva inteligente y se conecte a internet, un efecto secundario importante será que nadie estará interesado en comprar artículos robados. Con capacidades similares a las de «buscar mi iPhone», el dispositivo informará al propietario de su ubicación en cuanto se conecte a internet.

En muchos casos, el propietario lo ha programado para que solo sea utilizado por personas concretas o dentro de zonas geográficas específicas.

Los coches autónomos inteligentes son rastreables cada segundo, lo que significa que se acabarán los robos de vehículos. El futuro etiquetado inteligente de obras de arte valiosas evitará los robos y las falsificaciones.

El reverso de la digitalización: nuevos tipos de delito

El otro lado de la moneda es el mayor potencial de vigilancia por parte de empresas privadas, así como de gobiernos nacionales e incluso extranjeros. Sin marcos jurídicos adecuados, la digitalización de una sociedad puede tener consecuencias negativas inesperadas que ralentizarán el camino hacia una sociedad sin delincuencia.

Veremos nuevos tipos de delitos digitales, como hackers que toman el control de vehículos autónomos o de su hogar inteligente y solo lo liberan tras el pago de un rescate. Aún más preocupante es la posibilidad de que los hackers tomen el control de sus dispositivos médicos implantados: ¿cuándo veremos el primer ciberasesinato?

La digitalización implica que gran parte de nuestra vida está en nuestros teléfonos inteligentes, por lo que aumentará el valor en el mercado negro de un teléfono robado. Aunque los delincuentes no accedan a los fondos de la víctima, el valor de la información personal en el mercado negro sigue siendo significativo. La protección de los teléfonos inteligentes debería ser una prioridad.

El fin de la delincuencia

En 2030, la digitalización habrá logrado una reducción significativa de muchos de los delitos que afligen a las sociedades actuales. Además de los beneficios tradicionales de la digitalización, habrá un ahorro considerable gracias a la reducción de la delincuencia, por ejemplo, menos casos en los tribunales, menos gastos en abogados, menores costes de seguros y una administración pública más eficiente y libre de corrupción. Y la policía se ocupará menos de los delitos tradicionales. La digitalización será una herramienta muy poderosa para los países azotados por la delincuencia que aspiran a construir una sociedad más agradable, pacífica y próspera, libre de muchos de los tipos de delitos que prevalecen hoy en día.

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