3 pasos para reforzar tu seguridad digital mientras trabajas desde casa

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  • Mientras las personas trabajan desde casa para frenar la propagación del coronavirus, se vuelven más vulnerables a los ataques digitales y las estafas.

  • Los piratas informáticos pueden intentar aprovechar tu respuesta al estrés provocado por la crisis de la COVID-19.

  • La defensa más eficaz es tu propio comportamiento y tu pensamiento crítico. Frenar el ritmo y activar tu mente racional puede ayudarte a evitar amenazas.

Las repercusiones de la pandemia de coronavirus se sienten en todas partes. Para muchas personas, el cambio más importante en su rutina diaria ha sido trabajar desde casa para ayudar a frenar la propagación de la COVID-19. Aunque las empresas y las comunidades se han unido para afrontar el desafío, la drástica perturbación también ha creado nuevas oportunidades para los piratas informáticos y los estafadores. La falta de un espacio de oficina protegido no es el único problema. Los cambios de comportamiento, como la tensión mental que supone adaptarse a una situación nueva y preocupante, pueden dificultar la detección y la prevención de amenazas. La buena noticia es que unos pocos procesos sencillos, adaptados de los protocolos de seguridad corporativos, pueden mejorar tu seguridad digital en casa.

Tu cerebro durante la crisis

En primer lugar, ten en cuenta que trabajar desde casa supone mucho más que un cambio de lugar. Implica un profundo cambio de mentalidad y de comportamiento. Al estar los equipos dispersos, ya no podemos simplemente girarnos para contrastar nuestro razonamiento con un compañero. En cambio, tomamos más decisiones de forma aislada, y eso puede hacernos más vulnerables. Además, cada vez estamos más acostumbrados a interactuar con determinados contactos solo por correo electrónico, lo que puede aumentar el riesgo de suplantación de identidad y robo de identidad.

Además, la propia crisis está afectando a nuestra forma de pensar. En períodos de estrés y agitación, los seres humanos tienden a responder de manera más instintiva y menos racional. En las últimas semanas, muchos nos hemos visto obligados a tomar decisiones inmediatas en medio de un cambio constante. Este pensamiento rápido tiene su lugar, pero puede impedirnos considerar ciertas situaciones con cuidado y racionalidad y elegir el mejor camino a seguir.

Por último, la amenaza de posibles piratas informáticos añade otra fuente de estrés. Muchas personas son conscientes de que trabajar desde casa puede dejarlas más expuestas a los ataques digitales, pero no saben qué hacer al respecto. Esta incertidumbre no solo dificulta protegernos, sino que también puede afectar a nuestra capacidad para concentrarnos en el trabajo.

Incluso antes de la pandemia, la ciberdelincuencia ya se había convertido en una amenaza creciente.Image: Statista

Los 3 pasos básicos

Las empresas de todo el mundo utilizan numerosas herramientas sofisticadas para protegerse de este tipo de amenazas. Pero un proceso fundamental que puede adaptarse fácilmente al uso personal es el enfoque de pensamiento en tres etapas. Consta de tres pasos básicos:

1. Detente

2. Piensa

3. Protégete

Este procedimiento, aparentemente sencillo, puede ser muy eficaz porque va al núcleo del funcionamiento de muchas campañas de piratería informática.

Un ingrediente típico de muchos ataques informáticos es la sensación de presión temporal. Es posible que alguien se ponga en contacto contigo con urgencia para explicarte cómo protegerte del coronavirus. Incluso podría decirte que te han identificado como alguien que ha tenido contacto con una persona que ha dado positivo en la prueba de la infección.

Este tipo de correos electrónicos te incitan a actuar. Activan deliberadamente tu sensación de urgencia, preocupación y miedo. La mejor forma de contrarrestarlos es activar tus facultades racionales y serenas, y tomarte tu tiempo para evaluar la solicitud.

Escepticismo saludable

Para muchas personas que trabajan desde casa, casi todos los aspectos de la vida cotidiana han cambiado. Los estafadores pueden intentar aprovecharse de ello, porque saben que muchos utilizamos productos que nunca antes habíamos probado. Por ejemplo, pueden crear historias verosímiles en torno a nuevos servicios, con la esperanza de que no tengas la capacidad mental para indagar y cuestionarlas. También pueden hacer que sus correos electrónicos parezcan proceder de una fuente conocida o creíble, o recomendar la descarga de una herramienta de colaboración que facilitará el trabajo desde casa. Cuanto más legítimo parezca el correo electrónico, más fácil resulta provocar una respuesta.

Los piratas informáticos pueden intentar obtener las credenciales de las personas que trabajan en una organización, como contraseñas sencillas que se crean con prisas en medio del caos. Una vez que tienen acceso a un buzón, pueden configurar una regla de reenvío para que el usuario no se dé cuenta en absoluto de que sus credenciales se están utilizando ahora para enviar correos electrónicos a otras personas.

Sin embargo, aunque esto ocurra, otras personas de la organización todavía pueden hacer varias cosas básicas para detener el ataque. Si recibes un correo electrónico de un contacto, por legítimo que sea y por urgente que parezca, tómate una pausa. Pregúntate: «¿Es normal lo que me piden que haga?», «¿Hay algo extraño en este correo electrónico o instrucción?».

Si te queda una pequeña duda al respecto, presta atención. Piensa cómo puedes comprobar si es real y a quién debes informar si sospechas algo.

Levanta la vista de la pantalla

La ciberseguridad no se limita a los correos electrónicos y las contraseñas. Puede parecer obvio, pero mantener físicamente seguros el ordenador, el teléfono y los documentos impresos confidenciales es una parte importante de tu protección general. Al preparar tu puesto de trabajo en casa, procura pensar bien en qué lugar de tu hogar trabajas. Asegúrate de que personas malintencionadas no puedan ver tu pantalla ni tus documentos a través de las ventanas o las puertas, y si sales de casa, no dejes tu ordenador a la vista. Al final del día, guarda cualquier documento confidencial, como lo harías en la oficina.

Qué hace el Foro Económico Mundial en materia de ciberseguridad

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Pensamiento a largo plazo

Una de nuestras capacidades más valiosas como seres humanos es pensar con antelación, considerar distintos escenarios y hacer planes. Si analizas posibles problemas y soluciones con tus colegas, estarás mejor preparado si un atacante actúa. Esto puede ser tan sencillo como establecer formas alternativas de verificar un correo electrónico o una instrucción. No sabemos cómo evolucionará esta situación ni cuándo podremos volver a nuestras oficinas. Pero sí podemos construir procesos y relaciones sostenibles y seguros que nos ayuden a trabajar con calma y confianza.

Por último, si te enfrentas a una amenaza de seguridad o has caído en una estafa, no te avergüences, pero actúa con rapidez. Tu equipo de seguridad está ahí para apoyarte, reducir el posible impacto y protegerte. Asegúrate de saber a quién debes contactar si lo necesitas. Juntos podemos hacer nuestra parte para ayudar a nuestras empresas y a los demás a sobrevivir en estos tiempos difíciles.

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