Una universidad londinense anunció el lunes que ha prohibido la carne en su campus para combatir el cambio climático, convirtiéndose en la primera institución de educación superior de Gran Bretaña en hacerlo.
A partir del próximo mes, Goldsmiths, parte de la Universidad de Londres, dejará de vender carne en todo su campus. También introducirá un pequeño gravamen sobre el agua embotellada y los plásticos de un solo uso para desalentar su consumo.
"El creciente llamado global a las organizaciones para que se tomen en serio sus responsabilidades de detener el cambio climático es imposible de ignorar", afirmó Frances Corner, directora de Goldsmiths.
El personal y el alumnado estaban "decididos a ayudar a lograr el cambio radical que necesitamos para reducir drásticamente y lo antes posible nuestra huella de carbono", declaró Corner.
La institución afirmó que pretende cambiar a energía limpia y ser neutra en carbono —es decir, que no emitirá más carbono del que pueda compensar— para 2025.
La ganadería es un importante impulsor de las emisiones de gases de efecto invernadero, consume una décima parte del agua dulce del mundo y provoca deforestación a gran escala, según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura.
Los bosques absorben los gases que atrapan el calor de la atmósfera, y la deforestación puede acentuar el calentamiento debido a la pérdida de vegetación y a la erosión del suelo, según ha afirmado el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC) de la ONU.
Los alimentos de origen vegetal y los alimentos sostenibles de origen animal podrían liberar varios millones de kilómetros cuadrados de tierra para 2050 y reducir entre 0,7 y 8,0 gigatoneladas al año de dióxido de carbono equivalente, según indicó el IPCC en un importante informe la semana pasada.
"Declarar una emergencia climática no puede quedarse en palabras vacías... Goldsmiths se une ahora codo con codo a otras organizaciones dispuestas a dar la voz de alarma y a tomar medidas urgentes para reducir el uso de carbono", dijo Corner.
Goldsmiths se ha sumado a un número creciente de empresas y organizaciones que desalientan el consumo de carne.
El pasado julio, WeWork, empresa mundial de espacios de trabajo compartidos que opera en 22 países, se convirtió en una de las primeras empresas internacionales en prohibir al personal cargar como gastos las comidas que contengan carne.




