Producción de materiales de construcción sostenibles a partir de ceniza y rocas volcánicas

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  • Eliminar la ceniza volcánica requiere mucho tiempo y es costoso; reciclarla podría ser una mejor opción.

  • Utilizar esa ceniza como material de construcción es una forma sostenible de aprovecharla.

  • Incluso los antiguos romanos utilizaban este material.

Cuando un volcán entra en erupción, las personas que viven cerca se enfrentan al riesgo de daños materiales, pérdidas de vidas humanas e incluso la destrucción de pueblos enteros. Ahora, investigadores de la ciudad italiana de Catania, en Sicilia, han encontrado la manera de reciclar la ceniza producida durante una erupción como material de construcción.

En el lado oriental de la isla de Sicilia se alza el volcán más volátil de Europa: el Etna, o Muncibeḍḍu, como lo conocen los lugareños, que volvió a entrar en erupción en febrero de 2021 y que aún lanza ceniza, humo y chispas al cielo. Cuando esa ceniza cae a la tierra, debe retirarse y enviarse a vertederos. Pero si pudiera reciclarse, los científicos creen que podría convertirse en una nueva fuente de materias primas renovables.

Las Filipinas y las islas cercanas tienen una larga historia de catastróficas erupciones volcánicas. IImage: Statista

De la destrucción a la construcción sostenible

Esta reciente actividad volcánica es leve en comparación con eventos anteriores. Hace unos 8.000 años, una enorme erupción en el Etna provocó un deslizamiento de tierra y una avalancha que desencadenó un tsunami más alto que un edificio de 10 plantas. Fue un tsunami que “se extendió por todo el mar Mediterráneo, golpeando las costas de tres continentes en apenas unas pocas horas,” según Live Science, que cita trabajos realizados por el Instituto Nacional de Geofísica y Vulcanología de Italia.

Un equipo de la Universidad de Catania, la ciudad construida casi a la sombra del volcán, ha identificado una forma de reciclar la ceniza de las erupciones del Etna. Los posibles usos de la ceniza recuperada incluyen pavimentos de carreteras y construcción.

Las propiedades de la ceniza la hacen muy adecuada para la construcción. Por ejemplo, el gran número de pequeños huecos en el interior de las rocas les confiere aislamiento térmico, por lo que podrían utilizarse con buenos resultados en bloques térmicos o paneles aislantes.

Los romanos ya conocían las características de la ceniza volcánica, que mezclaban con otros materiales para construir muros. Científicos que analizaron la composición de los antiguos muros marinos romanos, que han resistido el paso del tiempo, han detectado una sustancia reforzante llamada tobermorita de aluminio, que cristalizó cuando la mezcla de ceniza se expuso al agua de mar.

Impulsar la ecoeficiencia de la construcción

Reciclar los escombros de las erupciones volcánicas tiene dos beneficios clave. Reduce la necesidad de materias primas para fabricar nuevos productos —en este caso, bloques, ladrillos y aislantes—, lo que hace más sostenible su producción. Además, supone dar un uso productivo a algo que, de otro modo, tendría que recogerse y eliminarse.

En 2019, el sector de la edificación y la construcción estuvo relacionado con el 38 % de las emisiones totales mundiales de CO2 relacionadas con la energía, según el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA). Y queda mucho trabajo por hacer. En abril de 2021, el PNUMA advirtió de que el sector «no va por buen camino» para alcanzar los objetivos del Acuerdo de París.

¿Qué hace el Foro Económico Mundial para promover el desarrollo urbano sostenible?

Las ciudades son responsables del 75 % de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero y albergan a más de la mitad de la población mundial, una cifra que llegará a dos tercios en 2050. Al priorizar la energía más limpia, las ciudades podrían contribuir con más de la mitad de los recortes de emisiones necesarios para mantener el calentamiento global por debajo de 2 °C, lo que estaría en línea con el Acuerdo de París.

Para lograr ciudades y comunidades con emisiones netas cero y positivas para la naturaleza de aquí a 2050, el Foro Económico Mundial colabora con partes interesadas de los sectores público y privado en iniciativas que impulsan la ambición global a través de la acción local. Estas son solo algunas:

  • Alianza Davos Baukultur: Promueve la planificación, construcción y gestión de alta calidad de edificios, infraestructuras y espacios públicos, basadas en principios de resiliencia climática, sostenibilidad y circularidad en el entorno construido. Más información.

  • Coalición Global para la Nueva Movilidad: Explora nuevas soluciones para reducir la congestión y las emisiones, mejorar la infraestructura para vehículos eléctricos y transformar la movilidad urbana y las entregas. Más información.

  • Alianza para la Innovación Urbana: Conecta a innovadores y emprendedores con nuevos mercados y oportunidades que redefinen y transforman la calidad de vida y las economías locales. Más información.

  • Alianza Global de Ciudades Inteligentes del G20: Acelera soluciones inteligentes y prácticas para construir resiliencia climática, mejorar el bienestar público y abordar los desafíos más urgentes que afrontan las ciudades y las comunidades locales. Más información.

  • Futuro de los viajes y el turismo: Impulsa un crecimiento económico inclusivo y sostenible, a la vez que preserva el patrimonio cultural y protege los ecosistemas naturales. Más información..

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Y también hay preocupaciones más específicas. La demanda de hormigón, y de la arena que se utiliza en su fabricación, ha aumentado. Un informe de WWF de 2018 informe de WWF sugiere que los áridos (arena y grava) son el material más extraído del mundo, lo que tiene consecuencias para el medio ambiente y nuestro planeta. De hecho, una perspectiva de 2017 publicada en la revista Science sugiere que la sobreexplotación de la arena no solo daña el medio ambiente, sino que también pone en peligro a las comunidades y conlleva el riesgo de conflictos violentos.

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