Las mujeres se ven más afectadas por el cambio climático que los hombres, y, sin embargo, la innovación y el emprendimiento en este ámbito están dominados por hombres.
Las emprendedoras se enfrentan a numerosos obstáculos para tener éxito en el «greentech», entre ellos el acceso al capital y la discriminación estructural.
Podemos apoyar el desarrollo de las emprendedoras mediante aceleradoras e incubadoras y contratando a más mujeres en los sectores tecnológico y bancario.
En la lucha contra el cambio climático, el emprendimiento y la innovación –conocidos como «greentech»– son esenciales. Las mujeres están más afectadas por el cambio climático que los hombres, y, sin embargo, el greentech es actualmente un ámbito dominado por hombres; en Canadá, solo 1 de cada 10 fundadores de empresas de greentech son mujeres y solo el 19 % de las startups de greentech cuentan con al menos una fundadora. A la hora de crear soluciones climáticas, la perspectiva femenina brilla por su ausencia.
Invertir en emprendedoras generaría mayores rendimientos para la sociedad en su conjunto, ya que las mujeres destinan una mayor parte de sus ingresos a sus familias en comparación con los hombres. Y, dado que las empresas fundadas por mujeres tienden a emplear 2,5 veces más mujeres que las fundadas por hombres, empoderar a las emprendedoras también significaría que más mujeres pudieran acceder a oportunidades laborales.
Las emprendedoras tienen más probabilidades que sus homólogos masculinos de innovar para atender necesidades sociales, y las mujeres también obtienen mejores resultados que los hombres en competencias clave como el liderazgo, la resolución de problemas y la innovación. La financiación de capital riesgo en la tecnología climática está creciendo cinco veces más rápido que la financiación de capital riesgo en general, lo que indica el alto nivel de demanda en este ámbito de innovación. Si las mujeres pudieran acceder a puestos de liderazgo en este campo, ayudaría a generar riqueza y a reducir la brecha de riqueza de género.
Retos a los que se enfrentan las emprendedoras
El acceso al capital es un reto clave para las emprendedoras, con pruebas que demuestran que los bancos las discriminan. En 2017, solo el 2 % de la financiación de capital riesgo en Estados Unidos fue a parar a startups fundadas exclusivamente por mujeres. Un estudio de Harvard, el MIT y la Escuela Wharton puso de manifiesto este sesgo de género: cuando la misma idea era presentada por una voz masculina y una femenina, dos tercios de los inversores eligieron la voz masculina. Este sesgo podría deberse a que el 88 % de quienes toman las decisiones en las firmas de capital riesgo son hombres.
Las mujeres se enfrentan además a otras desventajas. En Asia y el Pacífico, los estudios han demostrado que las mujeres dedican casi cuatro veces más tiempo que los hombres al trabajo de cuidados no remunerado, lo que significa que disponen de menos tiempo y energía para reciclarse profesionalmente, hacer horas extra y establecer contactos. El greentech también está orientado a las STEM, y los sectores STEM están dominados por hombres, con solo el 5 % de los puestos de liderazgo en el sector tecnológico del Reino Unido en manos de mujeres. El problema empieza en la educación, ya que solo el 3 % de las mujeres del Reino Unido afirma que una carrera en tecnología es su primera opción. La falta de referentes femeninos también supone un obstáculo para las jóvenes emprendedoras del greentech.

¿Cómo podemos abordar la desigualdad de género en el emprendimiento climático?
1. Incubadoras y aceleradoras
Muchas startups fracasan en las primeras etapas. Las incubadoras y las aceleradoras pueden ofrecer mentoría, recursos, espacio, oportunidades de networking y acceso al capital. Las mujeres suelen carecer de oportunidades de establecer contactos, y participar en programas de aceleración puede permitirles conocer a actores clave. Las startups climáticas pueden enfrentarse a retos específicos, como que el retorno de la inversión sea a largo plazo, y a cambios en las normativas y políticas gubernamentales. Los programas de aceleración pueden ayudar a las emprendedoras a obtener asesoramiento y apoyo valiosos para superar estos retos.
2. Impulsar la contratación de mujeres en los sectores tecnológico y ecológico
Muchos emprendedores empiezan trabajando en una empresa y, más tarde, crean un negocio basado en su experiencia. Si el sector greentech emplea a más mujeres, estas adquirirán experiencia y confianza para crear sus propios negocios. En Estados Unidos, solo el 24 % de los trabajadores del sector tecnológico son mujeres. En el gigante del greentech Tesla, el 83 % de los puestos de liderazgo están ocupados por hombres.
3. Impulsar el nombramiento de más mujeres en los consejos de administración de las firmas de capital riesgo y los bancos
Solo el 9 % de los capitalistas de riesgo que invierten en startups tecnológicas son mujeres, menos del 2 % de los consejeros delegados de bancos son mujeres, y solo el 5,3 % de los presidentes de consejos a escala mundial están ocupados por mujeres. Tener más mujeres en estos puestos ayudaría a minimizar el sesgo de género inconsciente. Deloitte’s Board Ready Women es una iniciativa encomiable que busca apoyar a las mujeres que aspiran a formar parte de los consejos de administración de empresas que cotizan en bolsa. Las participantes reciben asesoramiento de miembros de consejos con experiencia, ayuda para desarrollar sus perfiles de consejera y oportunidades importantes de networking.


