Las comunidades vulnerables de países en desarrollo, como India, soportan el peso de los efectos del cambio climático.
Pero una brecha creciente en la cobertura de seguros impide que muchas de estas personas protejan sus medios de vida frente a los fenómenos meteorológicos extremos y el cambio climático.
Para contribuir a desarrollar la resiliencia climática, las aseguradoras deben trabajar con los responsables de políticas y otras partes interesadas para impulsar los productos y las alianzas necesarios que dirijan capital hacia intervenciones de adaptación y resiliencia.
A medida que el planeta se calienta y los fenómenos meteorológicos extremos se vuelven más frecuentes e intensos, las aseguradoras tienen dificultades para cubrir las crecientes pérdidas económicas resultantes. El sector asegurador registró un fuerte aumento de las pérdidas netas por suscripción hasta superar los 100 000 millones de dólares en 2023, un nuevo récord, según estimaciones del sector.
Las aseguradoras suelen responder a estos riesgos financieros impulsados por el clima retirando la cobertura de los mercados expuestos, aumentando las primas y abandonando las comunidades expuestas a riesgos. Al mismo tiempo, a medida que aumentan las tarifas de los seguros, las personas renuncian a la cobertura. Esto no solo las deja vulnerables a los peligros climáticos, sino que también hace que los precios suban aún más, a medida que disminuye el número de personas que pagan primas y comparten el riesgo.
Esta tormenta perfecta dificulta que las personas de estas comunidades vulnerables accedan a un seguro. Esto les impide acceder a servicios clave, como las hipotecas, lo que fomenta la migración por motivos climáticos y frena la estabilidad macroeconómica y el crecimiento.
India en la era del calentamiento global
India ha experimentado un crecimiento y un desarrollo sin precedentes en las últimas décadas, pero corre el riesgo de retroceder debido a una mayor exposición a peligros climáticos, como olas de calor, inundaciones y terremotos.
Este año el país ha soportado un verano abrasador, y la capital, Delhi, registró la temperatura más alta jamás registrada en el país, de 49,9 grados Celsius (121,8 grados Fahrenheit). Esta ola de calor provocó el cierre de escuelas en varios estados, mientras que los gobiernos locales enviaron alertas de calor para advertir a la población que permaneciera en el interior. Aun así, decenas de trabajadores electorales al aire libre murieron mientras trabajaban durante las elecciones de este año.
El impacto de los fenómenos climáticos extremos en India afecta a casi todos los aspectos de su economía y sociedad, pero es más pronunciado en sectores especialmente expuestos, como la agricultura, que representa el 15 % del PIB de India y emplea a alrededor del 40 % de su población – el 70 % de sus hogares rurales.
Entre 2015 y 2021, India perdió 33,9 millones de hectáreas de cultivos por exceso de lluvias y otros 35 millones de hectáreas por sequía. Varios sectores indios, entre ellos la agricultura, sufrieron pérdidas económicas por valor de 159 000 millones de dólares en 2021 debido a la pérdida de horas de trabajo causada por los impactos climáticos extremos. Para 2030, se prevé que India registre una disminución considerable del 5,8 % en las horas de trabajo, equivalente a 34 millones de empleos a tiempo completo, debido al estrés térmico.
Es probable que estas cifras sigan aumentando a medida que avance el cambio climático. Si, como se prevé, 45 millones de personas se ven obligadas a migrar de sus hogares para 2050 como consecuencia del cambio climático, este desplazamiento tendría efectos en cascada sobre las economías locales, por ejemplo, al reducir los ingresos fiscales.
Tres formas en que India está desarrollando resiliencia climática
El impacto de los fenómenos meteorológicos extremos recae desproporcionadamente sobre las comunidades indias de bajos ingresos. Pero las importantes barreras para acceder a un seguro adecuado descritas anteriormente han creado una brecha de cobertura.
Para afrontar este desafío, los organismos gubernamentales y los líderes empresariales del país trabajan en una serie de estrategias locales y nacionales eficaces y específicas por sector. Estas iniciativas podrían replicarse para ayudar a las comunidades vulnerables de otras partes del mundo. Estas son tres de las estrategias para desarrollar la resiliencia climática a gran escala que se están aplicando hoy en India:
1. Una plataforma digital de seguros para agricultores
El ministro de Agricultura de India lanzó recientemente el Sandbox for Agricultural and Rural Security, Technology and Insurance (SARATHI) para ofrecer un amplio conjunto de productos de seguros a los agricultores de las zonas rurales de India. Esta plataforma digital, de fácil uso, simplificará el proceso para que los agricultores consulten y contraten seguros, lo que ayudará a reducir la brecha de cobertura para aproximadamente el 40 % de la población india que trabaja en el sector agrícola.
Iniciativas como esta serán fundamentales para ayudar a los agricultores a ser más resilientes y, al mismo tiempo, protegerlos de la volatilidad del cambio climático.
2. Seguros innovadores de reposición de ingresos para mujeres
La iniciativa de seguros y medios de vida ante shocks climáticos para mujeres (WCS, por sus siglas en inglés), desarrollada por Climate Resilience for All, SwissRe y la Asociación de Mujeres Trabajadoras por Cuenta Propia (SEWA), ha establecido recientemente un producto de reposición de ingresos, el primero de su tipo, para que las trabajadoras al aire libre no se vean obligadas a trabajar durante las olas de calor extremo.
Durante una ola de calor récord este año, el producto pagó a más de 46 000 trabajadoras al aire libre, reemplazando los ingresos que habrían perdido por no poder trabajar con seguridad en temperaturas extremas. El programa incluye un sistema de alerta temprana que ofrece orientación para comunidades específicas. También ayuda a los participantes a acceder al sistema financiero mediante la apertura de cuentas bancarias, para que puedan recibir el dinero con mayor rapidez y de forma directa.
Este producto ya se está introduciendo en otras comunidades en riesgo de India y de más allá.
3. Planes pioneros de acción frente al calor
India fue el primer país de Asia Meridional en crear un plan de acción frente al calor tras una ola de calor extremo en la ciudad de Ahmedabad en 2010, que provocó un aumento del 43 % de la mortalidad en comparación con el mismo período de años anteriores. El plan incluye un sistema para alertar a los residentes cuando se prevean olas de calor peligrosas y dispone de centros de refrigeración. También capacita al personal sanitario sobre cómo reconocer y tratar las enfermedades relacionadas con el calor. Un estudio sobre el impacto de este programa ha demostrado que salva alrededor de 1190 vidas al año.
Este plan de acción frente al calor se vio complementado por una política estatal que obliga a pintar o cubrir con tejas blancas los tejados para reflejar la luz solar y ayudar a refrescar los edificios. También se habilitaron salas para golpes de calor en los principales hospitales del estado, mientras que un taller dirigido por la Autoridad Nacional de Gestión de Desastres de India ayuda a a los funcionarios locales a prepararse para el calor extremo.
Las aseguradoras podrían trabajar más estrechamente con los responsables de políticas y los funcionarios gubernamentales para utilizar los análisis de riesgos, las herramientas predictivas y los datos climáticos más avanzados del sector, con el fin de fundamentar más planes de acción frente al calor y dirigir capital hacia intervenciones de adaptación de alto impacto.
Colaboración en la adaptación climática
Para 2050, se prevé que los fenómenos meteorológicos extremos costarán a la economía mundial 38 billones de dólares al año sin estrategias de adaptación. Por eso, los líderes del sector asegurador deben trabajar con los responsables de políticas y otras partes interesadas clave para acelerar las medidas que impidan los peores impactos de los peligros climáticos.
El argumento a favor de abordar de forma proactiva el riesgo climático nunca ha sido tan claro. Un estudio reciente demuestra que cada dólar invertido en resiliencia climática genera hasta 13 dólares en ahorros de costos a largo plazo, pero el 88 % de la financiación para desastres climáticos se asigna después de que ocurren los fenómenos meteorológicos extremos.
Lograr un crecimiento sostenible y resiliente requerirá un compromiso decisivo para toda una generación por parte de los líderes públicos y privados, a fin de desarrollar la resiliencia climática en las comunidades y economías vulnerables de todo el mundo.



